Los datos del mercado laboral publicados recientemente por el @DANE revelan un preocupante cambio de tendencia en los principales indicadores laborales de Villavicencio, luego de cinco años consecutivos de descenso en las cifras de desempleo. La Tasa de Desocupación (TD) en Villavicencio aumentó +0,3 puntos porcentuales (p.p.) en el periodo mayo a julio de 2026 frente al mismo periodo de 2025, al pasar del 7,7% al 8,1%, mientras que en las 13 principales ciudades el desempleo descendió -0,2 p.p.
Frente a la tasa de informalidad laboral Villavicencio presentó un aumento de +1,0 p.p., al pasar del 53,1% en 2025 al 54,1% en 2026, mientras que en las 13 principales ciudades la informalidad disminuyó -1,4 p.p., ubicandose en el 40,6% en 2026. Por lo que Villavicencio lidera el incremento en la informalidad laboral entre las 13 principales ciudades del país. Igualmente, la Tasa de desocupación de la población joven (TDJ) no son favorable para Villavicencio debido a un aumento de +1,4 p.p., al pasar del 13,5% en 2025 al 14,9% en 2026, mientras que en las 13 ciudades la TDJ disminuyó -0,1 p.p., al pasar del 15,2% al 15,1%. Este resultado ubica a Villavicencio entre las cinco ciudades con mayores incrementos en el desempleo juvenil.

Actualmente, Villavicencio registra 23.200 personas desempleadas (1.550 más que en el mismo periodo de 2025) y 23.400 subocupados (desean trabajar más horas o encontrar un empleo más acorde a sus competencias), con un incremento del 17% frente al año anterior. Asimismo, la fuerza de trabajo potencial creció un 48,7% frente al mismo periodo del año anterior, alcanzando las 10.700 personas (están a la espera de que las condiciones del mercado laboral mejoren para iniciar una búsqueda activa de empleo). Aunque la cifra neta de población ocupada en Villavicencio creció en el útimo año en cerca de 5.800 personas, alrededor de 5.700 corresponde a población ocupada en la informalidad.
Las ramas económicas que presentan la mayor pérdida de puestos de trabajo en el último años son; Comercio y reparación de vehículos (-3,8 mil), Actividades artísticas, entretenimiento y recreación (-3,7 mil) e Industria manufacturera (-2,6 mil). Entre los posibles factores que podrían estar relacionados con esta pérdida de puestos de trabajo se encuentran los cambios en los hábitos de consumo y el crecimiento de las compras a través de plataformas digitales, como Shein, Temu y AliExpress; la reducción del gasto de los hogares en actividades de ocio, asociada a la pérdida de poder adquisitivo derivada de la inflación y al aumento del desempleo y el subempleo; así como la insuficiencia de políticas públicas orientadas al fortalecimiento de la industria local y algunas condiciones estructurales de la ciudad que pueden limitar el desarrollo del tejido empresarial y la llegada de inversión privada.
Las ramas económicas donde se generaron el mayor número de puestos de trabajo en el último año son; Construcción (+5,6 mil), Profesionales/técnicos y servicios administrativos (+3,2 mil), Administración pública/salud/educación (+2,9 mil), Transporte y almacenamiento (+1,7 mil) y Explotación de minas y canteras (+1,6 mil). Algunos factores que podrían contribuir a explicar este comportamiento están relacionados con el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda de iniciativa privada, la reactivación de obras de infraestructura pública, el aumento de la contratación de servicios profesionales en el sector público asociado a la coyuntura electoral y el crecimiento de actividades vinculadas al transporte mediante plataformas digitales, como Uber, DiDi e inDrive.
El mercado laboral de Villavicencio presenta señales de alerta, aunque el comportamiento no es homogéneo en todos sus indicadores. Si bien la ciudad registró un aumento de la población ocupada, también se observa un deterioro en indicadores relevantes como la tasa de desocupación, la informalidad, el subempleo y la población potencialmente activa. El aumento de la informalidad evidencia un problema estructural que merece especial atención en la economía local, caracterizado por una importante presencia de actividades de bajo valor agregado, un limitado poder adquisitivo de la población trabajadora, insuficientes políticas públicas para promover el empleo y el autoempleo, y una limitada capacidad del tejido empresarial para absorber la mano de obra disponible.

Por lo tanto, el desafío para Villavicencio no consiste únicamente en generar más puestos de trabajo, sino en crear las condiciones para que estos sean sostenibles, productivos y capaces de mejorar las condiciones de vida de la población. De lo contrario, la persistencia de la informalidad y la precariedad laboral puede convertirse en una barrera para la movilidad social y la construcción de un desarrollo económico verdaderamente incluyente.
@DiegoVilla_CO