USD $82 millones y 3.000 empleos: Lo que Villavicencio pierde por no apostar al turismo internacional

Villavicencio posee condiciones únicas para convertirse en un destino turístico competitivo a nivel internacional; biodiversidad, clima, paisajes, riqueza cultural, gastronomía tradicional, ubicación geoestratégica privilegiada (cercanía a Bogotá y puerta de entrada a la Orinoquía) e importantes recursos económicos provenientes de regalías petroleras. Sin embargo, los resultados actuales reflejan una brecha significativa entre el potencial del territorio y su desempeño real de su industria turística.

En 2025, Colombia recibió aproximadamente 5,13 millones de turistas extranjeros. De ese total, apenas 7.113 se hospedaron en Villavicencio, lo que representa el 0,14% del total nacional. Esta realidad plantea algunas preguntas estratégicas para el desarrollo local: ¿puede Villavicencio alcanzar los 50.000 turistas extranjeros anuales en 2032? ¿Existen referentes nacionales que permitan pensar que es posible alcanzar, o incluso superar esta cifra? Y más importante aún, ¿cuál sería el impacto de dicho flujo de turistas en la economía local?

Panorama del turismo internacional en Colombia

Para responder estas preguntas es necesario conocer algunos datos clave del sector en el panorama nacional. El turismo internacional en Colombia continúa consolidándose como uno de los sectores con mayor dinamismo económico pospandemia. Según Migración Colombia, los principales destinos durante 2025 fueron:

Estas cifras reflejan una alta concentración territorial del turismo internacional en Colombia, especialmente en los grandes centros financieros y en los destinos de sol y playa. Paradójicamente, esto abre una oportunidad estratégica para destinos emergentes que logren posicionarse como experiencias complementarias, dado que las estadísticas de ANATO evidencian que el 87,3% de los turistas extranjeros viajan al país por motivos de ocio, con una estancia media de 16 noches y un gasto promedio de USD 1.642 por visitante, distribuido principalmente en alimentos, alojamiento, transporte y actividades culturales.

Por su parte, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) reportó que el turismo le generó al país en 2025 ingresos cercanos a USD 10,5 mil millones y más de 1,3 millones de empleos. El Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC) proyecta que para 2035 Colombia alcanzará ingresos por USD 26,5 mil millones y cerca de 1,8 millones de empleos, lo que implica la generación de aproximadamente 400.000 nuevos puestos de trabajo en la próxima década. Por lo que el turismo en Colombia no es una actividad complementaria, sino una industria estratégica en expansión.

(Lea también: ¿Por qué los villavicenses desaprueban la gestión de Alexander Baquero? 10 factores que explican el descontento ciudadano)

La meta de 50.000 turistas: ¿utopía o realidad alcanzable?

Si Villavicencio logra atraer 50.000 turistas extranjeros anuales, seguiría representando menos del 1% del total nacional proyectado para 2032. Es decir, no se trata de una meta desproporcionada, sino de un objetivo alcanzable si se implementa una estrategia territorial coherente con las capacidades locales. La experiencia de Pereira es un referente nacional que demuestra la viabilidad de este escenario: en 2025, esta ciudad intermedia (que como Villavicencio no es un gran centro de negocios ni dispone de acceso al mar) hospedó 52.458 turistas extranjeros, gracias a su posicionamiento turístico mediante una visión regional articulada a la Ruta del Café.

Villavicencio posee incluso una ventaja estructural adicional en comparación con Pereira: su cercanía con Bogotá, ciudad que recibe cerca de dos millones de turistas internacionales al año. Una estrategia efectiva de integración de destinos permitiría convertir a la capital del Meta en una extensión natural de la experiencia turística del centro del país.

El caso inspirador de La Guajira

La Guajira constituye otro ejemplo relevante de transformación turística. El departamento implementó una estrategia integral que incluyó desarrollo de productos turísticos, formación del talento humano, apalancamiento financiero a mipymes del sector y promoción internacional profesional. En 2025, La Guajira presentó en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) de España la campaña internacional «Discover La Guajira», desarrollada por una agencia especializada en posicionamiento de destinos turísticos y en articulación con gremios, empresarios, academia y ProColombia, lo que les generó múltiples reconocimientos internacionales; Cannes (Francia), ART&TUR Video Festival (Portugal), Terres Travel Festival (España) y Zagreb TourFilm Festival (Croacia), entre otros.

A pesar de que La Guajira es uno de los departamentos del país con los mayores retos sociales y con un presupuesto público limitado, los resultados logrados han sido contundentes: el Aeropuerto Internacional Almirante Padilla (Riohacha) se posicionó como el segundo aeropuerto del país con mayor crecimiento en el flujo de viajeros durante 2025. Asimismo, La Guajira se consolidó como el departamento con mayor crecimiento en la llegada de turistas internacionales con un aumento del 100%, al pasar de 16.417 a 32.610 turistas en el periodo 2024-2025. Mientras tanto, el Meta pasó de 9.593 a 10.405 turistas internacionales en el mismo periodo, reflejando un crecimiento marginal frente a territorios que adoptaron estrategias exitosas de promoción global.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

Impacto económico y social proyectado

Bajo los indicadores internacionales del sector, la llegada de 50.000 turistas extranjeros anuales a Villavicencio generaría el siguiente impacto económico y social:

  • Ingresos cercanos a USD 82 millones anuales, un estimado aproximado de $328 mil millones de pesos dinamizando la economía local cada año,
  • Alrededor de 2.000 turistas diariamente demandando servicios como transporte, gastronomía, hotelería, comercio, cultura y entretenimiento, mejorando ingresos de taxistas, restaurantes, hoteles, tour operadores y comercio en general,
  • Cerca de 3.000 nuevos empleos directos e indirectos en el sector turístico y actividades conexas,
  • Incentivo a la inversión privada nacional y extranjera directa en infraestructura hotelera, gastronómica y de entretenimiento,
  • Diversificación económica regional, al transitar de una actividad productiva basada primordialmente en el comercio por una enfocada en los servicios

El turismo tiene un efecto multiplicador que fortalece la competitividad territorial. La inversión en desarrollo de la industria del turismo genera diversos impactos positivos no sólo al aumentar el flujo de visitantes y su tiempo de estancia, sino que incrementa el gasto promedio en el destino y fortalece el recaudo fiscal. Adicionalmente, mejora los ingresos de las empresas locales e impacta la calidad de vida de los ciudadanos al ampliar las oportunidades de empleo y dota a los villavicenses de nuevos y mejores espacios para el esparcimiento.

El desafío está sobre la mesa

Ya no se trata de cuestionar el potencial de Villavicencio como destino de talla mundial, sino de desafiar nuestra capacidad de gestión; ¿Podrán nuestros líderes pasar del discurso a los resultados reales? ¿lograremos una verdadera articulación público-privada?, ¿Alcanzaremos los estándares de calidad que demandan los turistas extranjeros? y ¿Diseñaremos experiencias que obliguen al visitante foráneo a quedarse más tiempo?. El reto final es claro, consolidar a Villavicencio como el gran polo de desarrollo turístico de la Orinoquía.

(Lea también: Elecciones 2026: Turismo, una promesa vacía para el Meta)

Elecciones 2026: Turismo, una promesa vacía para el Meta

A pesar de contar con un potencial turístico enorme, el Meta no logra atraer turistas internacionales, negandole a los sectores productivos la posibilidad de mejorar sus ingresos y por ende, mejorar la calidad de vida de los metenses.

En vísperas de elecciones a Cámara y Senado, hemos podido escuchar a los diferentes candidatos exponer sus propuestas de agenda legislativa y de representación del departamento del Meta ante las diferentes instancias del Gobierno Nacional. El común denominador ha sido la apuesta por el desarrollo del turismo, pues no hay discusión del gran potencial que tiene el Meta como polo de desarrollo turístico de la Orinoquia. Sin embargo, lejos de ser un polo de desarrollo o un referente nacional o incluso internacional en la industria del turismo, el Departamento del Meta no ha logrado alcanzar siquiera niveles aceptables de competitividad, a pesar de ser este el caballo de batalla en todos los procesos electorales y de contar con ingentes recursos de regalías petroleras.

El Índice de Competitividad Turística Regional de Colombia (ICTRC – Departamentos) revela que el Meta no solo no avanza; por el contrario, ha retrocedido en los últimos ocho años, al pasar del puesto 11° (2016) al 18° (2024) en el ranking nacional. Durante la actual administración departamental se ha logrado conservar el puesto 18° pese a una caída de 0,18 puntos (de 4,95 a 4,77 sobre 10 posibles) en las mediciones de 2023 a 2024. En Villavicencio, el ICTRC – Capitales muestra un deterioro similar en los últimos seis años al pasar del puesto 14° (2018) al 17° (2024). El mayor retroceso ocurrió bajo la administración de Felipe Harman, cuando la ciudad perdió dos posiciones en tan solo un año (pasando del puesto 15° en 2023 al 17° en 2024).

(Lea también: ¿Por qué los villavicenses desaprueban la gestión de Alexander Baquero? 10 factores que explican el descontento ciudadano)

En 2025, Migración Colombia registró el ingreso al territorio nacional de 5,13 millones de turistas extranjeros y 760 mil colombianos no residentes. De estos casi seis millones de turistas internacionales, tan solo 7.118 se hospedaron en Villavicencio y 3.287 en otros municipios del Departamento. Es decir, menos del 0,2% del total de turistas internacionales que llegaron al país visitaron el departamento del Meta. Paradójicamente, el municipio de Salento (Quindío) —con 9.800 habitantes y un presupuesto municipal inferior a los $20 mil millones al año— recibe una cantidad de turistas internacionales similar a Villavicencio, a pesar de que el Instituto de Turismo del Meta – ITM dispone de un presupuesto de $23 mil millones anuales, exclusivo para el desarrollo del turismo, esto sin contar con el presupuesto que destina cada uno de los 29 municipios del Departamento para el sector.

Un claro ejemplo de la capacidad turística subutilizada en el Departamento del Meta es el Parque Las Malocas en Villavicencio, un complejo ferial de 60.000 m² —tres veces el área de Corferias en Bogotá (20.000 m²) y comparable a Plaza Mayor en Medellín (50.000 m²)— es epicentro de tres importantes eventos; Expomalocas, Torneo Internacional del Joropo y Festival Llanero. En contraste, Corferias organiza más de 280 eventos anuales entre ferias, congresos, convenciones y exposiciones, atrayendo cerca de dos millones de visitantes. Asimismo, Plaza Mayor en Medellín programa más de 500 eventos al año y atrae alrededor de 1,5 millones de visitantes. Aunque, la anterior Administración Departamental pretendió ampliar la capacidad del Parque Las Malocas con la asignación de más de $54 mil millones, el contrato no pudo ser adjudicado por serios reparos de la Procuraduría General de la Nación.

Lo anterior, revela la necesidad de un debate amplio en torno a una hoja de ruta que nos permita avanzar en términos de competitividad turística. Como aporte a esta discusión propongo cinco iniciativas que considero los futuros representantes a la Cámara y Senadores deberán priorizar en sus agendas legislativas y procurar incorporar en el Plan Nacional de Desarrollo – PND 2026-2030, así:

  1. Garantizar la operación permanente de la Vía Bogotá-Villavicencio a través de la inversión de recursos de la Nación, y de ser posible, la terminación anticipada de la concesión y operación de la vía por parte de INVIAS.
  2. Desescalamiento del conflicto armado que garantice seguridad para propios y turistas. Recordemos que gracias al Acuerdo de Paz de la Habana se logró tener acceso a Caño Cristales, Cañón del Guejar, entre otros activos naturales que hoy le generan ingresos a las comunidades locales,
  3. Gestionar ante FONTUR, y en concurrencia con recursos de regalías, la construcción de un parque temático en el departamento del Meta capaz de competir con iniciativas como el Parque del Café, Parque Chicamocha, Parque Jaime Duque, etc.,
  4. A través de Procolombia generar una estrategia de posicionamiento internacional del Meta como un destino turístico de talla mundial, y
  5. Incluir en el PND 2026-2030 el proyecto de construcción del aeropuerto internacional para Villavicencio.

A nivel local y regional se requiere el apoyo de la bancada del Meta en los diferentes ministerios para la gestión de recursos de inversión que garanticen;

  1. Operación de la malla vial intermunicipal, especialmente en la temporada invernal a través de inversión de recursos de la UNGRD,
  2. Construcción de vías secundarias y terciarias que permitan el desarrollo del turismo comunitario a través de inversión de recursos del Instituto Nacional de Vías Regionales (INVIR),
  3. Asesoramiento del Viceministerio de Turismo para la vinculación un Convention Boreau para el Parque Las Malocas que garantice la explotación comercial del recinto ferial durante todo el año (y que de paso gestione el Centro de Convenciones incluido en el Plan de Desarrollo de Villavicencio),
  4. Ampliar la oferta educativa técnica, tecnológica y de posgrado en áreas relacionadas con la industria del turismo, y
  5. Apalancar, a través de los diferentes ministerios, especialmente el MinCIT los cluster de turismo educativo, turismo de salud, ecoturismo y turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences, and Exhibitions).

Finalmente, podemos concluir que el gran problema del Departamento del Meta no es la carencia de recursos, sino la falta de visión estratégica y la total desconexión de la gobernanza público-privada frente a las necesidades reales del sector, dando como resultado un Departamento excluido de los flujos crecientes de turistas internacionales que visitan el país, cerrando la puerta a un mayor dinamismo de la economía regional, a la creación de empleo formal y a la generación de riqueza para las familias metenses.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

¿Qué otras acciones considera deben realizar los futuros congresistas y senadores del Meta para generar un impacto real en el desarrollo del turismo en el Departamento?

(Lea también: 35 proyectos que harán crecer a Villavicencio)

Seis datos claves de empleo, subempleo e informalidad en Villavicencio – DANE 2025

Villavicencio presume la tasa de desempleo más baja del país, pero sobre una base fragil; informalidad elevada, participación estancada y miles de personas atrapadas en el subempleo.

Villavicencio registró la tasa de desempleo más baja del país (6,8%) para el trimestre agosto-octubre 2025, con caída de 2,6 p.p. respecto a 2024. Mientras el desempleo baja, la informalidad sube; la proporción de ocupados informales en Villavicencio pasó de 51,1% a 52,9% en el último año (+1,7 puntos). Asimismo, la Tasa Global de Participación – TGP de la ciudad cae levemente mientras el promedio nacional sube, lo que sugiere que parte de la “mejora” en el desempleo se explica por un menor número de personas en busqueda de trabajo.

¿Qué significa esto en número de personas?

  • Cerca de 9 mil villavicenses hacen parte de la fuerza de trabajo potencial (quisieran trabajar pero hoy no buscan).​
  • De las casi 10 mil personas que lograron ocuparse en el último año, la gran mayoría lo hace en la informalidad.​
  • Cerca de 19 mil villavicenses están desempleados, aunque continúan en la busqueda activa de una oportunidad laboral.​
  • Alrededor de 21 mil villavicenses se declaran subocupados, es decir, quisieran trabajar más horas o en mejores condiciones.
  • Las ramas económicas donde mas se generó empleo en el último año; Comercio (+7 mil), Construcción (+3 mil), Alojamiento/comida (+2 mil) y Transporte (+2 mil).
  • Las ramas donde más se perdió empleo en el último año; Profesionales/técnicos (-3 mil), Administración pública/salud (-2 mil) y Manufacturas (-2 mil).

La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

¿Qué dicen los indicadores de la gestión de Alexander Baquero como alcalde de Villavicencio?

A pocas semanas de cumplirse los dos primeros años de gobierno de Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, hacemos un recorrido por los principales indicadores que permiten analizar los avances y retos que enfrenta la Administración Municipal en medio de un proceso de revocatoria del mandato que definirá la suerte de la ciudad. Los indicadores se extraen de diversas fuentes como el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) y el Consejo Privado de Competitividad.​

Seguridad y Convivencia

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, Villavicencio presenta una tendencia preocupante en materia de seguridad y violencia. Entre 2023 y 2025, la ciudad registró un incremento del 36% en homicidios, muy superior al crecimiento promedio del 5% en las 32 ciudades capitales para el mismo período. En cuanto a la tasa de homicidios, en 2025 Villavicencio registró 19,5 por cada 100.000 habitantes, superando la tasa promedio de las capitales, que fue de 18,1 por cada 100.000 habitantes. Respecto a las muertes violentas, la ciudad tuvo un aumento del 27%, al registrar 288 casos en 2025 (la cifra más alta en su historia) frente a 226 en 2023, superando el crecimiento promedio del 4,6% en las capitales del país.

En cuanto a indicadores de violencia no fatal, Villavicencio se posiciona en 2025 como la cuarta ciudad del país con el mayor número de casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes; la quinta en violencia interpersonal, y la sexta en violencia de pareja y violencia intrafamiliar, superando incluso a ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Santa Marta y Valledupar. Estos datos subrayan que Villavicencio se ubica entre las ocho ciudades más violentas del país, enfrentando desafíos de seguridad pública que superan la media nacional, especialmente en homicidios y violencia en el núcleo familiar, lo cual requiere medidas focalizadas y priorizadas para revertir esta alarmante tendencia.

Costo de Vida (Índice de Precios al Consumidor – IPC)

Villavicencio se consolida en 2025 como la tercera ciudad del país con mayor incremento en el costo de vida. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por sobrecostos debidos al prolongado desabastecimiento de agua y al incremento en las tarifas de servicios públicos. Asimismo, el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, salud, muebles y enseres para el hogar encarece la canasta familiar de los villavicenses. Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, relacionada especialmente con el costo de servicios básicos como agua potable, energía, aseo urbano, salud y educación. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción de sus ingresos a la provisión de servicios vitales.

Índice de Competitividad de Ciudades (ICC 2025)

El desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra, en términos generales, un balance negativo al descender una posición en el ranking nacional, pasando del puesto 19 al 20 en el período 2024-2025. Los mayores retrocesos se presentaron en los pilares Entorno para los negocios y Sostenibilidad ambiental, con una caída de siete posiciones en cada uno en el ranking nacional, y en el pilar Tamaño de mercado donde la ciudad perdió dos posiciones. Sin embargo, Villavicencio mostró una mejoría en el pilar Educación básica y media, ganando cuatro posiciones (puesto 14), y en el pilar Salud avanzó dos posiciones (puesto 17).

Índice de Ciudades Modernas (ICM 2025)

Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país. En el último año, la ciudad presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que mide los avances en desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión del gobierno local. Competitividad y Complementariedad, Seguridad, Productividad y Equidad e Inclusión Social son los indicadores que revelan el mal momento por el que atraviesa la ciudad. Villavicencio ocupó el puesto 20 en el ICM 2020, por lo que este ranking, elaborado por el DNP, confirma que la ciudad no solo ha quedado rezagada frente a otras capitales del país, sino que retrocede en indicadores clave para su desarrollo integral.

Empleo e Informalidad Laboral

En el último año, Villavicencio tuvo una caída en la tasa de desocupación de -3,6 p.p., siguiendo la tendencia nacional (-1,7 p.p.). Sin embargo, la informalidad laboral se ubicó en 51,5%, sin variación en el último año, evidenciando un problema estructural que afecta la calidad de vida de los villavicenses. Asimismo, en el mismo período se presentó una caída en la Tasa Global de Participación (TGP) del 66,9% al 65,8%, lo que indica que la población en busca activa de empleo ha disminuido (y, por ende, disminuye la tasa de desocupación). La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada, que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

Desempeño Fiscal (IDF e IVF 2024)

El IDF revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de 68,3 a 60,7 puntos en el período 2023-2024 (caída de 7,5 p.p.). Villavicencio pasó del puesto 9 en 2023 al 16 en 2024, a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en alto riesgo financiero y fiscal. Este deficiente desempeño se explica por la pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), incremento en el endeudamiento de largo plazo (+31%) y un déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera.​

Por otra parte, el Informe de Viabilidad Fiscal (IVF 2024) del Ministerio de Hacienda revela que Villavicencio registró un incremento del 22% en la relación entre gastos de funcionamiento e ingresos de recaudo propio entre 2023 y 2024, el mayor crecimiento reportado entre todas las ciudades capitales, superando significativamente el promedio nacional. Asimismo, Villavicencio figura entre las tres capitales con mayores montos de recursos del Sistema General de Regalías sin ejecutar durante el bienio 2023-2024, lo que sugiere limitada capacidad de ejecución en proyectos de inversión, debilidades en planeación y preparación de proyectos, e incapacidad técnica y administrativa para invertir oportunamente los recursos.

Desempeño Institucional (IDI 2024)

Villavicencio descendió dos posiciones en el ranking nacional, pasando del puesto 22 al 24 entre las ciudades capitales. Este retroceso refleja que, aunque mejoró ligeramente su IDI (de 63,47 a 64,81 puntos, +2,1%), otras capitales avanzaron a un ritmo más acelerado. El IDI promedio de las capitales creció de 70,70 a 74,28 puntos (+5,1%). Las mayores fortalezas de Villavicencio se concentraron en la producción y retención del conocimiento del talento humano, mientras se evidencia debilitamiento en la transformación digital y modernización de servicios ciudadanos.

Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM 2025)

Villavicencio perdió una posición en el ranking nacional de emprendimiento, pasando del puesto 17 en 2024 al 18 en 2025 entre 23 ciudades analizadas. Su peor desempeño fue en el pilar Financiamiento (del 13 al 18, con 2,08/10 puntos). En Capital humano, habilidades y competencias ocupa la última posición (2,52 puntos). En Adopción tecnológica e innovación intraempresa ocupa el puesto 20 por bajo nivel de adopción tecnológica y escasa innovación empresarial. En Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20 dados los escasos resultados de los emprendimientos una vez materializados y su bajo impacto social y económico. Asimismo, Villavicencio ocupa la última posición en el indicador Grupos de investigación y el puesto 21 en Investigadores per cápita y Registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el indicador Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

Infraestructura y Seguridad Vial

Villavicencio registró 109 fallecidos en accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2025, con una tasa de 18,7 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio de las ciudades capitales (9,5 por cada 100.000). En 2024 hubo 91 fallecidos en el mismo período (+19,8%, 18 casos más), frente al crecimiento promedio del +4,7% en las capitales del país. Por ello, es la quinta ciudad del país con más muertes en accidentes de tránsito, superando a ciudades con mayor densidad poblacional como Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.

Aunque hay otros temas para los que no existen indicadores actualizados, los villavicenses no perciben avances en aspectos neurálgicos como la carencia de agua potable, control del espacio público, deterioro de la malla vial, falta de modernización de la red semafórica, transparencia en el uso de los recursos públicos, gasto excesivo en fiestas y eventos mediáticos, y la privatización del servicio de patios y grúas, entre otros. Esto ha contribuido a generar una imagen negativa de la Administración municipal en el inconsciente colectivo.

No se evidencia interés por parte de la Administración Municipal en la gestión de recursos nacionales, de cooperación internacional u otras fuentes para financiar soluciones a los principales problemas que aquejan a los ciudadanos. Por el contrario, iniciativas como el Hospital de La Paz (trasladado a Cumaral por falta de gestión), el nuevo punto de captación de agua potable o el parque solar (sin operar) revelan ineficiencia administrativa.

Los concejales de Villavicencio, que le cuestan a la ciudad más de $5.300 millones al año y que deben ejercer control político y velar por los intereses ciudadanos, han guardado silencio ante una Administración negligente. Por el contrario, han tomado decisiones cuestionables como la privatización del servicio de patios y grúas, y la aprobación de un nuevo endeudamiento por más de $90 mil millones, que se suma a los $89,7 mil millones de deuda al cierre de la vigencia 2024.

A pesar de ejecutar recursos por más de dos billones de pesos, la mayoría de proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo no han iniciado ejecución: Galería Comercial Porfía, 11 CAIs, dos estaciones de Policía, tres Centros de Desarrollo Integral (CDI), Centro de Convenciones, Centro de Atención para Personas en Condición de Discapacidad, Hospital de la Paz, reubicación del cementerio central, nuevo edificio de la Alcaldía, reubicación de la cárcel municipal, revitalización de la zona Centro y Cristo Rey, y mejoramientos viales en El Barzal, El Buque, paralela de la calle 35, avenida 33 (Postobón) y calle 5 de Villa Bolívar, entre otros.

Esta situación genera preocupación, pues se corre el riesgo de repetir la historia de los proyectos de la anterior Administración, que, aunque con deficiencias en planeación, el Alcalde de Villavicencio no ha tenido la voluntad política para concluirlos, generando un detrimento patrimonial para el municipio. Finalmente, de la Administración Municipal esperamos que se corrija el rumbo con decisión, de la comunidad en general un mayor sentido de pertenencia por nuestra ciudad, y a la clase dirigente recordarles que lo público debe ser un medio para servir a la sociedad en su conjunto, más que para satisfacer necesidades individuales. Villavo la Bella es el espacio donde convivimos más de medio millón de personas; la ciudad que construimos día a día con esfuerzo y dedicación de cada uno de quienes la habitamos, y por lo tanto, debe ser la mejor herencia para las futuras generaciones de propios y visitantes.

Villavicencio entre las tres ciudades del país con mayor alza en el costo de vida

Villavicencio registró una variación anual del Índice de Precios al Consumidor – IPC de 5,99 %, superior al promedio nacional (5,51 %), reflejando presiones persistentes en los precios de bienes y servicios básicos, especialmente en alimentación, educación y vivienda. Este dato ubica a la capital del Meta entre las tres ciudades con mayor inflación del país, superando a ciudades como Bogotá (5,80 %), Medellín (5,44 %), Barranquilla (5,40%) y Cali (5,05 %), pero por debajo de Bucaramanga (6,17 %) y Pereira (6,02 %), las dos ciudades con mayor incremento del IPC en el último año.

Restaurantes y hoteles con un crecimiento del 9,20% es la división de gastos que mas ha contribuido al incremento de la inflación en Villavicencio en el último año. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por los costos adicionales asociados al abastecimiento de agua, así como el incremento del costo de energía y alimentos procesados. Por lo tanto, la carencia en el suministro constante de agua potable (durante cerca de seis meses) genera un efecto multiplicador de la inflación, especialmente por la necesidad que tienen hogares y empresas para abastecerse de fuentes alternativas más costosas.

La inflación superior al promedio nacional que experimenta Villavicencio, sumado a fallos en la prestación de servicios básicos, puede conducir a una espiral de precariedad; más gasto en lo básico, menos ahorro, menor capacidad de consumo y menor crecimiento económico regional.

Las cuatro siguientes divisiones de gastos que más han impulsado el incremento del costo de vida para los hogares villavicenses son; Alimentos y bebidas no alcohólicas (7,95 %) dado el encarecimiento de cereales, carnes y lácteos por mayores costos logíticos por el cierre de la Vía al Llano, Educación (7,83 %) por el ajuste de matrículas y pensiones educativa, Muebles, artículos para el hogar y conservación (7,28 %) por mayores costos de importación y Salud (5,37 %) por un aumento en precios de medicamentos, servicios particulares y atención especializada.

Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, más relacionada con el costo de los servicios básicos como agua potable, salud y educación, que con los choques de oferta. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción del gasto a bienes y servicios básicos cuyo crecimiento supera el promedio nacional. Si se mantiene la actual tendencia, Villavicencio podría cerrar 2025 con una inflación anual superior al 6%, por encima de la proyección del Banco de la República (5,1 %). Esto sugiere que la ciudad podría tardar más en consolidar la estabilidad de precios, especialmente si persisten las deficiencias en la prestación de servicios básicos y los incrementos tarifarios en energía, aseo y educación.

Qué dicen los indicadores del DANE sobre la evolución del mercado laboral en Villavicencio? 

Les estadisticas del #MercadoLaboral publicadas por el @DANE_Colombia el pasado 31 de octubre de 2025 revelan que la #TasaDeDesocupación para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 6,6% por lo que #Villavicencio es actualmente la segunda ciudad del país con la menor tasa de desempleo, experimentando una caída de -3,6 p.p. frente al 10,2% registrado en el 2024.

La #TasaGlobalDeParticipación (TGP) para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 65,8%, mientras que en el mismo periodo de 2024 se ubicó en el 66,9%, lo que indica que en #Villavicencio la población en busca activa de empleo ha disminuido (y por ende disminuye la tasa de desocupación). Lo anterior, se explica, entre otros factores;

  • Porque muchas personas tras largos periodos de búsqueda sin encontrar trabajo se desaniman y dejan de buscar empleo,
  • Un mayor porcentaje de jóvenes continúa su proceso de formación técnica y profesional, por lo que salen de las estadísticas de empleo y desempleo,
  • La baja industrialización y alta dependencia del comercio, la agricultura y el empleo público, limita la calidad y cantidad del empleo formal, desanimando a los trabajadores más calificados, y
  • Un mayor número de personas con bajo nivel educativo o en condición de vulnerabilidad se dedica a actividades informales, por lo que dejan de buscar empleo formal.

La #TasaDeInformalidad laboral se ubicó en el 51,5%, la misma cifra que registra el DANE para el mismo periodo de 2024, mientras que las 13 ciudades y áreas metropolitanas y el promedio nacional continúan disminuyendo. Por lo tanto, el comportamiento de la tasa de informalidad laboral en Villavicencio continúa en contravía a la tendencia nacional.

Las cifras del DANE para Villavicencio muestran un mercado laboral con menor desempleo, pero con alta informalidad y limitada generación de empleo de calidad.

Finalmente, de los 271 mil villavicenses que componente la fuerza de trabajo (ocupados y desocupados); 123 mil cuentan con un empleo formal, 131 mil se encuentran en la informalidad laboral (no cuentan con cobertura de seguridad social; salud, pensión y ARL) y 18 mil se encuentran desempleados. Asimismo, ocho mil componen la fuerza de trabajo potencial (personas que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo y que tienen interés en trabajar) y cerca de 20 mil villavicenses tienen el deseo manifiesto de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o contar con un empleo más acorde a sus competencias.

Las cifras de informalidad laboral evidencian un problema estructural del mercado laboral en Villavicencio, por lo que se debe generar una estrategia de intervención integral en tres frentes; 1. Reconversión del tejido empresarial, 2. Fortalecimiento de los clusters con mayor potencial en la generación de empleo formal, y 3. Formalización laboral a través de campañas de sensibilización, incentivos fiscales y de capital, apoyo técnico y metodológico y vigilancia y control. Es fundamental contar con la participación activa del Ministerio del Trabajo, Cámara de Comercio de Villavicencio, COFREM, Secretarías de Competitividad departamental y municipal, gremios de transporte, vendedores informales, academia, cooperación internacional, comunidad en general y medios de comunicación local.

#DANE #MercadoLaboral #Empleo #Desempleo #Informalidad #Villavicencio #Meta #Competitividad #EconomíaRegional

Desempeño de Villavicencio según el Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025

El Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario publicaron los resultados del Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2025, que evalúa el desempeño competitivo de las 32 capitales del país. En esta edición, Villavicencio descendió una posición, al pasar del puesto 19 en el ICC 2024 al puesto 20 en el ICC 2025, con una calificación general de 4,76 sobre 10 puntos posibles. La capital del Meta se mantiene en el grupo de ciudades con un nivel de competitividad media-baja.

El resultado refleja una leve pérdida de dinamismo frente al año anterior y evidencia los retos persistentes de la ciudad para consolidarse como un polo regional de innovación, sostenibilidad y productividad. Aunque el descenso es marginal, algunos pilares muestran retrocesos relevantes que podrían afectar su competitividad futura.

Pilares en los que Villavicencio mejoró

En términos de pilares de competitividad, Villavicencio mejoró en cuatro frentes:

  • Educación básica y media (+4 posiciones)
  • Salud (+2 posición)
  • Sofisticación y diversificación (+1 posición)
  • Innovación (+1 posición)

Estos avances confirman una tendencia positiva en capital humano y diversificación productiva. La mejora en educación y salud evidencia la consolidación de políticas sociales más efectivas, mientras que los avances en sofisticación e innovación muestran un incipiente fortalecimiento del tejido empresarial local. Las inicitaivas de la Administración municipal, el gobierno departamental y las políticas macroeconómicas que impulsa el gobierno nacional no han logrado un impacto significativo en la estructura productiva del municipio.

Pilares en los que retrocedió

No obstante, la ciudad retrocedió en cuatro pilares clave:

  • Entorno para los negocios (-7 posiciones)
  • Sostenibilidad ambiental (-7 posiciones)
  • Tamaño de mercado (-2 posiciones)
  • Instituciones (-1 posición)

Estos descensos reflejan los desafíos estructurales que enfrenta la ciudad; deterioro en la gestión ambiental, bajo dinamismo empresarial y debilidades en la gestión pública. En particular, la caída en sostenibilidad ambiental y entorno de negocios alerta sobre la necesidad de políticas más consistentes para fortalecer la gobernanza local, el emprendimiento, la productividad urbana y la generación de empleo formal.

Contexto nacional

Según el informe del ICC 2025, las principales ciudades del país Bogotá, Medellín y Manizales consolidan su liderazgo al mejorar su desempeño general. En contraste, Villavicencio mantiene un progreso más lento, lo que amplía la brecha competitiva con respecto a los centros urbanos de mayor desarrollo. Asimismo, Villavciencio continúa rezagada frente a otras ciudades intermedias como Tunja, Yopal, Montería, Cúcuta, Santa Marta, Popayán, Ibagué y Neiva, las cuales han demostrado un mejor desempeño en términos de competitividad.

El estudio recalca que el ICC 2025 incluye un ajuste metodológico que armoniza la medición de indicadores entre 2019 y 2025. Esto permite comparar de manera más precisa la evolución de las ciudades y confirma que los rezagos de Villavicencio en sostenibilidad e institucionalidad no son coyunturales, sino estructurales. Asimismo, se evidencia que los tres pilares en los que Villavicencio presenta los mayores retos son; Innovación con una puntuación de 1,9 sobre 10, Sofisticación y diversificación con una puntuación de 3,7 y en el pilar Infraestructura y equipamiento, con una puntuación de 3,8.

Balance general

En síntesis, el desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra un balance negativo, en términos generales, al descender una posición en el ranking nacional, especialmente por el retroceso en pilares como sostenibilidad, entorno empresarial e instituciones, a pesar de presentar avances en educación, salud y diversificación económica. La ciudad conserva su potencial como eje logístico y agroindustrial del oriente colombiano, aunque requiere una estrategia integral que priorice la innovación, la formalización laboral, la sostenibilidad ambiental y una mejor gestión pública como ejes del desarrollo, que mejoren la calidad de vida de los villavicenses.

Fuente: Consejo Privado de Competitividad y Universidad del Rosario, Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025.

Villavicencio continúa rezagada en términos de desarrollo integral, revela el Índice de Ciudades Modernas 2025.

El Índice de Ciudades Modernas – ICM 2025, elaborado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y cuyo lanzamiento se llevó a cabo el pasado 16 de octubre de 2025, revela que Villavicencio presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que permite medir los avances en el desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión de los gobiernos locales. En las dimensiones; 1. Seguridad, 2. Productividad, Competitividad y Complementariedad, y 3. Equidad e Inclusión Social, Villavicencio presentó una caída en sus indicadores, lo que evidencia el mal momento que atraviesa la ciudad.

En el ICM 2025 Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país, con una puntuación de 50,1 de 100 puntos posibles, sin avances significativos frente al ICM 2024. El nivel de estancamiento de la ciudad en términos de desarrollo integral es tal que en el ICM 2020 la ciudad ocupó el puesto 20, por lo que en los últimos cuatro años, no solo no logra avanzar frente a las demás ciudades capitales del país, sino que se ha quedado rezagada frente a otras ciudades capitales que muestran un mejor desempeño, a pesar de las innumerables ventajas comparativas con las que cuenta Villavicencio.

Al analizar los resultados del ICM 2025 frente al ICM 2024, se evidencia el mayor retroceso en el indicador Seguridad y es que Villavicencio, de acuerdo a las estadísticas reportadas por el Instituto Colombiano de Medicina Legal con corte a agosto de 2025, registra un acumulado de 246 muertas violentas en lo corrido del año, siendo esta la cifra más alta de la última década. Asimismo, de acuerdo al Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Villavicencio se ubica como la segunda ciudad capital con el mayor índice de siniestralidad vial, después de Cartagena. En lo corrido del año se reportan 92 muertes en accidentes de tránsito en Villavicencio, la cifra más alta desde el año 2016.

La estrategia de seguridad implementada por la Administración Municipal centrada en la construcción de Centros de Atención Inmediata – CAI, no ha dado frutos, por lo que los índices de inseguridad siguen en aumento. De otra parte, la vinculación de 21 nuevos agentes de tránsito, tampoco ha servido para disminuir los altos índices de siniestralidad vial, ni mejorar la movilidad. La ciudad no cuenta con campañas efectivas de seguridad vial, el deplorable estado de la malla vial, la inadecuada técnica de reparcheo de vías, la carencia de señalización horizontal y vertical, el mal funcionamiento de la red semafórica, la deficiente iluminación en algunas vías urbanas, la invasión del espacio público y la falta de conciencia ciudadana, generan pérdida de productividad, mayor contaminación ambiental e incrementan la accidentalidad.

En la dimensión Productividad, Competitividad y Complementariedad la ciudad también retrocede, a pesar de que el DANE destaca a Villavicencio como la segunda ciudad con menor tasa de desempleo del país para el periodo junio-agosto de 2025, lo cierto es que la informalidad no disminuye, por el contrario aumenta ubicándose en el 51,7%. Los ciudadanos en busca de ingresos que les garantice su mínimo vital, invaden cualquier esquina de la ciudad donde puedan ejercer el comercio informal. No hay políticas, ni estrategias, ni programas efectivos que nos permitan pensar que se van a formalizar, que van a mejorar sus ingresos, que sus emprendimientos tienen la posibilidad de escalar, de crecer o de generar más y mejores empleos.

Finalmente, en la dimensión Equidad e Inclusión Social el panorama es igualmente desalentador. Los programas de vivienda no logran despegar; por lo que el déficit de vivienda incrementa el precio de los cánones de arrendamiento, generando una mayor presión en el estrecho presupuesto de las familias que no cuentan con vivienda propia. El servicio de salud pasa por su peor momento; la población de Villavicencio continúa creciendo y el número de camas generales y especializadas pasó de 350 por cada 100 mil habitantes en 2019 a tan sólo 300 en 2024, aumentando la presión en el Hospital Departamental de Villavicencio, que cada día presta un servicio de menor calidad, oportunidad y eficiencia.

Ante este preocupante panorama no queda más que hacer un llamado a la clase política dirigente local y regional, para que asuman su error y corrijan el rumbo. Entendemos los compromisos que surgen de las dinámicas políticas, propios de la democracia, pero también es cierto que cada día contamos con ciudadanos mejor informados que demandan dirigentes competentes, con la capacidad de brindar soluciones reales a los problemas que nos aquejan como sociedad. La Administración Municipal tal como está estructurada no responde a las nuevas realidades de la ciudad, por lo tanto, se debe dar un debate amplio en el que se definan prioridades, se reorganice la Administración y se concerte con las comunidades proyectos de inversión estratégicos que garanticen una mejor calidad de vida para todos los villavicenses.

La informalidad laboral creció un 126% en el último año en Villavicencio, revela el DANE

El pasado 31 de julio de 2025 el @DANE_Colombia reveló las cifras de empleo, desempleo e informalidad laboral en Colombia para el trimestre abril a junio de 2025. Para el caso de #Villavicencio, Meta, estas son los datos más relevantes;

1. La #TasaDesempleo en #Villavicencio presentó una reducción significativa (-1,6 p.p.) al pasar de 9,7% a 8,1 % en el periodo Abril – Junio (2024 – 2025). Por lo tanto, #Villavicencio es la quinta ciudad del país con la menor tasa de deseocupación laboral, siguiendo la tendencia nacional. Los datos del total nacional evidencian que la #TasaDesempleo se redujo del 10,4% al 8.8% en el mimso periodo, es decir, una reducción de (-1,6 p.p.).

2. La #TasaDesocupaciónJuvenil presentó una reducción significativa (-1,4 p.p.) al pasar de 15,4% a 14% en el periodo Abril – Junio (2024 – 2025). Por tal razón, #Villavicencio es la segunda ciudad del país con la menor tasa de deseocupación juvenil, siguiendo la tendencia nacional. Los datos del total nacional muestran una caida en la #TasaDesocupaciónJuvenil al pasar del 17,7% al 15,3%, es decir, una reducción del (-2,4 p.p.).

3. Sin embargo, la #TasaDeInformalidad en #Villavicencio presentó un incremento significativo (+2,6 p.p.) al pasar de 52,1% a 54,7% en el periodo Abril – Junio (2024 – 2025). Esto implica que #Villavicencio presenta una tasa de informalidad laboral muy por encima del promedio de las 13 principales ciudades del país (+13 p.p.). Por ende, #Villavicencio se encuentra dentro de las 10 ciudades con mayor informalidad laboral en #Colombia y sigue una tendencia contraria al desempeño de la economía nacional en su conjunto. Las cifras del total nacional evidencian que la #TasaDeInformalidad pasó del 55,8% al 55%, es decir, se presentó una reducción de (-0,7 p.p.).

4. En #Villavicencio en el último año se han ocupado cerca de nueve mil ciudadanos, generando una reducción significativa en la tasa de desocupación. No obstante, en el último año se han creado más de 11 mil nuevos puestos de trabajo informales, es decir, mientras la informalidad laboral ha crecido cerca de un 126% en dicho periodo, más de dos mil empleos formales han desaparecido. Por lo tanto, en #Villavicencio de las cerca de 258 mil personas que se encuentra ocupadas, más de 141 mil cuentan con un empleo precario.

Es importante resaltar que los empleos informales se caracterizan por su precaridad laboral; bajos salarios (inestabilidad en los ingresos y baja capacidad de consumo), inestabilidad laboral, sin cobertura ante riesgos en la salud, la invalidez o la muerte de los trabajadores, sin oportunidad de acceso a una pensión de vejez y sin el reconocimiento de las prestaciones sociales de ley (primas, vacaciones, cesantías, etc.). Todos esto genera una mayor presión fiscal y un menor recaudo de impuestos.

Finalmente, se hace necesario implementar acciones inmediatas desde el gobierno municipal y la Gobernación del Meta, en articulación con el Ministerio del Trabajo, universidades, Cámara de Comercio de Villavicencio y los diferentes gremios, para generar una respuesta inmediata que permita mejorar las condiciones laborales de los villavicenses y por ende, la calidad de vida de los ciudadanos.

Resultados del Índice de Competitividad para el Departamento del Meta – IDC 2025

IDC 2024 Departamento del Meta

El pasado mes de junio de 2025 el Consejo Privado de Competitividad publicó el Índice Departamental de Competitividad – IDC 2025, instrumento que permite, a partir de una batería de indicadores, conocer los avances y retos de las regiones en términos de competitividad y desarrollo. El Departamento del Meta continúa en la posición 16 del ranking a nivel nacional (de 33 posibles), sin avances significativos en los últimos años a pesar del incremento en sus ingresos por concepto de rentas petroleras y demás transferencias de la Nación que alcanzan un promedio de $2,3 billones anuales (cerca de $12 billones en el periodo 2020-2025 sin incluir ingresos propios), recurso que no han logrado apalancar el desarrollo económico, social y ambiental del Departamento.

Es necesario resaltar que el Meta cuenta con importantes ventajas comparativas como son; ubicación geoestratégica privilegiada (90 kilómetros de la capital del país), primer lugar a nivel nacional en producción de petróleo, ocupa el primer lugar en ingresos de rentas petroleras, cuenta con el segundo mayor Producto Interno Bruto – PIB per cápita a nivel nacional, se encuentra en el top tres de los departamentos con mayor biodiversidad, se encuentra en el top cinco de los departamentos con mayor área de siembra agrícola, con más de 500 mil hectáreas de cultivos permanentes y transitorios, es el cuarto departamento en extensión geográfica (con más de 8,5 millones de hectareas), es uno de los cinco departamento con mayor potencial para la producción de energía solar y se encuentra entre los siete departamentos con mayor PIB departamental, entre otras importantes capacidades.

Sin embargo, el Departamento del Meta no logra avanzar en factores que son determinantes para alcanzar un nivel de desarrollo acorde a sus potencialidades. Un ejemplo de ello, son los resultados conseguidos en el pilar Innovación, donde obtuvo una valoración de 1,81 puntos de 10 posibles, por lo que ocupó el puesto 20 a nivel nacional, siendo este el pilar con la puntuación más baja para el Departamento de acuerdo al IDC 2025. Lo anterior, teniendo en cuenta su deficiente desempeño en indicadores como Patentes, Modelos de Utilidad  e Investigación de alta calidad, donde obtuvo puntuaciones inferiores a uno y en los indicadores; Investigadores per cápita, Productividad de la investigación científica y Sinergia de la investigación, su calificación oscila entre 1,86 y 2,72. 

Asimismo, en el pilar de Sofisticación y Diversificación del aparato productivo el Departamento obtuvo su peor posición, puesto 26 a nivel nacional, con una calificación de 3,71 de 10 puntos posibles, muy por debajo de departamentos como Chocó (6,56), Vaupés (6,34), Caqueta (4,69) y La Guajira (4,61), departamentos de bajos ingresos y que no gozan de las ventajas comparativas con las que cuenta el departamento del Meta. El bajo desempeño en este pilar se explica por la escasa o nula diversificación de la canasta exportadora y por ende, la falta de diversificación de los mercados de destino de las exportaciones. 

En el Pilar Infraestructura el Departamento ha presentado un deterioro en su desempeño competitivo al pasar del puesto 14 a nivel nacional en el IDC del año 2020 al puesto 17 en el IDC del año 2025. En este Pilar podemos observar un retroceso en indicadores como Cobertura efectiva de gas natural y GLP (al pasar del puesto 11 al puesto 18 a nivel nacional), en el indicador Costo de la energía eléctrica la puntuación se redujo de manera significativa en los últimos cinco años y pasó del segundo (2°) puesto con las tarifas más competitivas después de Boyacá en el IDC 2020, al puesto 14 en el IDC 2025. Lo anterior, sumado a la deficiente calidad y constantes interrupciones del servicio de energía para hogares y empresas, hacen que el Departamento no sea un destino atractivo para las industrias que requieren el uso de energía eléctrica para sus procesos productivos.

En cuanto a infraestructura vial el IDC 2025 evidencia el mayor deterioro en los indicadores del Pilar Infraestructura, dado que el Departamento pasó del cuarto (4°) al 10° puesto a nivel nacional en el indicador Red vial primaria por cada 100.000 habitantes. Lo mismo ocurre con los indicadores Porcentaje de vías primarias en buen estado que pasó del cuarto (4°) puesto al puesto 15 en el mismo periodo y en el indicador Red vial a cargo del departamento por cada 100.000 habitantes continúa en el puesto 26, sin avances significativos.

En cuanto a conectividad, tercer factor del Pilar Infraestructura, el IDC 2025 evidencia que el Departamento en el indicador Costo de transporte terrestre a mercado interno pasó del tercer puesto (3°) al puesto 14 en el ranking del IDC en los últimos cinco años, lo que evidencia una pérdida de competitividad para los productores agropecuarios locales debido al incremento de los fletes y demás costos asociados al transporte de los productos agropecuarios. En el indicador Pasajeros transportados vía aérea también se evidencia una pérdida de competitividad, dado que el Departamento pasó del puesto 12 al 21 en los últimos cinco años y en el Índice de conectividad aérea pasó del sexto puesto (6°) al 12 en el mismo periodo. 

En otro de los pilares en los que el Departamento presenta un importante retroceso es en Salud, dado que pasó del puesto 17 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, como resultado de un deterioro en indicadores como Controles prenatales, Mortalidad infantil (pasó del séptimo puesto (7°) en 2020 al puesto 13 en 2025), Comunidad de la salud, Médicos especialistas y Camas generales y especializadas (pasa del séptimo puesto (7°) al 17 en los últimos cinco años). Asimismo, en el componente Calidad en salud se evidencia el retroceso del Departamento al pasar del puesto 14 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, con un descenso en la puntuación del indicador de 3,59 a 2,93 en dicho periodo.

En el Pilar Educación Básica y Media el Departamento muestra una mejor posición en el ranking en el indicador Cobertura neta en educación primaria, al pasar del puesto 14 en 2020 al noveno (9°) puesto en 2025. Sin embargo, la calificación en este indicador se redujo de 8,56 en 2020 a 8,03 en 2025. Situación similar ocurre con el indicador Cobertura neta en educación preescolar. Lo anterior, indica que aunque en el Departamento del Meta ha perdido competitividad en este componente, otros departamentos han presentado un deterioro más acelerado, lo que le ha permitido ganar posiciones en el ranking. En indicadores como Puntajes pruebas Saber 11 en colegios oficiales, el Departamento pasó del puesto sexto (6°) en 2020 al noveno (9°) en 2025. Igualmente, en el indicador Relación estudiantes-docentes el Departamento descendió dos puestos y se ubica en las últimas posiciones del ranking al pasar del puesto 27 en el IDC 2020 al puesto 29 en el IDC 2025.

Finalmente, en el pilar Instituciones es donde el Departamento del Meta ha logrado los mejores resultados al pasar del puesto 16 en el IDC 2020 al sexto (6°) puesto en el IDC 2025. Entre los indicadores que han apalancado el mejor desempeño en este pilar destacan; Autonomía fiscal, Capacidad de ahorro e Índice de Gobierno Digital para la Sociedad. En este último indicador el Departamento ocupa la primera (1a) posición a nivel nacional en el ranking del IDC 2025. Sin embargo, en el componente Seguridad y Justicia  se evidencia un deterioro en la totalidad de indicadores como son; Tasa de homicidios, Tasa de secuestro, Tasa de extorsión, Eficiencia de la justicia y Eficiencia de los métodos de resolución de conflictos, por lo que la seguridad continúa siendo el talón de aquiles del Departamento.

En conclusión, el Departamento del Meta, a pesar de sus grandes ventajas comparativas y de recibir año a año importantes transferencias de la Nación a través del Sistema General de Regalías y del Sistema General de Participaciones, no logra avanzar en términos de competitividad. La inversión en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+I es ínfima, no se han generado incentivos para la formación doctoral y los pocos doctores con que cuenta el Departamento no están generando investigación de impacto, no existe un sistema de innovación regional que apalanque la transformación del aparato productivo, la escasa industrialización del agro no genera nuevos empleos formales, la canasta de productos exportables es casi inexistente y la calidad del sistema de salud empeora. 

Desempleo e informalidad: desafíos del mercado laboral en Villavicencio

Villavicencio ha experimentado en los últimos años un crecimiento poblacional acelerado, incluso superior al crecimiento promedio del país. Mientras que en Villavicencio la población creció un 120% en los últimos 30 años, al pasar de 250 mil habitantes en la década de los ochenta a más de 550 mil actualmente, el crecimiento poblacional del país fue de tan sólo el 50% en el mismo periodo. 

Está situación ha traído consigo graves problemáticas sociales como inseguridad, micro tráfico, desempleo, informalidad, déficit habitacional, deficiente calidad y cobertura en la  prestación de servicios públicos como agua potable, electricidad, salud, educación, entre otros. Aunque las problemáticas a atender por la nueva Administración son diversas, hay cinco grandes frentes de intervención que tiene un carácter prioritario; seguridad, agua potable, movilidad, empleo e informalidad. 

En lo que respecta a empleo e informalidad, las estadísticas del DANE del último trimestre de 2023 revelan que Villavicencio es la ciudad del país con el mayor deterioro en los indicadores de ocupación laboral y empleo juvenil y ocupa la segunda posición a nivel nacional en incremento en la tasa de informalidad. Actualmente, en la ciudad más de 30 mil personas buscan empleo y otras 14 mil están a la espera que las condiciones del mercado laboral mejoren. Asimismo, cerca del 53,4% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, lo que implica que en unos años tendremos una población adulta mayor que no tendrá la posibilidad de acceder a la pensión de vejez que le permita garantizar su mínimo vital.

Por solicitud del Alcalde electo, Alexander Baquero, tuve la oportunidad de acompañar la comisión de empalme de la Secretaría de Competitividad y Desarrollo, cartera encargada de los temas de emprendimiento, generación de empleo, fortalecimiento empresarial y desarrollo rural.  En dicho ejercicio contextualizamos al equipo de empalme de la situación del Municipio y les sugerí 10 iniciativas que considero consolidarán el ecosistema emprendedor y transformarán el aparato productivo para la dinamización de la economía local y la reducción de la informalidad laboral y empresarial.

  1. Convocatoria Fondo Emprender. Lanzar una convocatoria anual para emprendedores del municipio de Villavicencio en alianza entre la Alcaldía de Villavicencio, el SENA y la Cámara de Comercio de Villavicencio – CCV. Actualmente el Fondo emprender otorga a cada emprendedor la suma de $105 millones garantizando la generación de por lo menos cuatro puestos de trabajo formales.
  2. Creación de Fondos Rotatorios en alianza con asociaciones de productores. A través del Fondo Público Económico de Desarrollo Local otorgar capital semilla a las asociaciones de productores locales para operaciones de microcrédito que les permita financiar capital de trabajo e inversión a sus asociados con bajas tasas de interés.
  3. Rueda de Negocios con grandes superficies​. En alianza con grandes cadenas como Éxito, Carulla, Olímpica, D1, ARA, SurtiMax, tenderos locales, etc., identificar proveedores locales a los que se les brinde asistencia técnica y apalancamiento financiero para la comercialización de sus productos.
  4. Macrorrueda de negocios compras locales. En alianza con ICBF, Ejército Nacional, Fuerza Aérea, Policía Nacional, INPEC, proveedores del PAE de Villavicencio y del Meta, COTELCO Meta, Andi, Acopi, Fenalco, etc., desarrollar macrorruedas de negocio para compra de productos y servicios a proveedores locales.
  5. Instalar Mesa Intersectorial de Empleo​. Con los diferentes sectores económicos, gremios, academia, cooperación internacional y Ministerio del Trabajo, instalar la mesa interinstitucional e intersectorial que permita articular esfuerzos que garanticen la generación de empleo y autoempleo y la implementación del Pacto por el Trabajo Decente.
  6. Adopción de la Política Nacional de Reindustrialización. Villavicencio debe ser pionera en la adopción de la Política Nacional de Reindustrialización en el Plan de Desarrollo Municipal 2024-2027 en articulación con Plan Nacional de Desarrollo y la instalación en Villavicencio de un Centro de Reindustrialización ZASCA.
  7. Instalación del clúster de turismo educativo y de salud​. Convocar a los diferentes actores de los clusters de turismo educativo y de salud para la construcción y ejecución de un plan de trabajo que permita posicionar a Villavicencio como ciudad universitaria y un destino internacional para el turismo de salud.
  8. Lanzamiento del Programa de Ampliación de la Producción Agropecuaria. A través de la EPSEA y del Fondo Público lanzar programa de ampliación de las áreas de producción agropecuaria en el municipio de Villavicencio a partir de la asistencia técnica integral, la  financiación de insumos, maquinaria, jornales y el desarrollo agroindustrial.
  9. Lanzamiento del Centro de Fomento Empresarial​. Consecución de un espacio físico adecuado para el lanzamiento del Centro de Fomento Empresarial donde se articule la oferta de la CCV, universidades, Parquesoft Meta, gremios, entre otros​ actores del ecosistema emprendedor.
  10. Lanzar estrategia con incentivos para la formalización empresarial y laboral. En alianza con la CCV diseñar una estrategia para la formalización empresarial y con el Ministerio de Trabajo generar un programa para la formalización laboral en las MiPymes de Villavicencio.

La correcta implementación de estas iniciativas nos permitirán avanzar rápidamente en la transformación del aparato productivo, generando mayores oportunidades laborales para que nuestros jóvenes no se marchen del país en busca de las oportunidades que les ha negado su ciudad. 

Asimismo, se requiere del control social activo de los ciudadanos, de tal forma que la Administración municipal y departamental comprendan que la generación de empleo y la formalización laboral no son un tema accesorio, por el contrario, es un tema de vital importancia que afecta a la sociedad en su conjunto y especialmente a jóvenes, mujeres y adultos mayores.No hay que olvidar que el desempleo genera pobreza, desigualdad, incrementa los índices de inseguridad, afecta los hogares e impacta la salud mental de la población. Por lo tanto, se requiere de una atención prioritaria con todas las herramientas con que cuenta la institucionalidad.

El departamento del Meta continúa rezagado en competitividad, revela el IDC 2023

El Índice Departamental de Competitividad – IDC es una importante herramienta que mide de manera objetiva la gestión de los mandatarios regionales y da luces a los gobiernos entrantes en torno a los factores clave para la generación de oportunidades de desarrollo para sus ciudadanos. En la más reciente edición del IDC – 2023 el ranking le otorga a Bogotá D.C. la primera posición (de 33 posibles) con una puntuación de 8,47 (de 10), mientras que el departamento del Meta presenta una caída de dos posiciones frente al ránking de 2022, ubicándose en el puesto 17 con una puntuación de 4,60.

Los pilares en los que el Meta pierde competitividad en el último año son; Entorno para los negocios cae siete posiciones, Sofisticación y diversificación del aparato productivo cae cinco posiciones, Educación básica y media pierde cuatro posiciones, Salud pierde dos posiciones y Tamaño del mercado pierde una posición. En los pilares en los que gana competitividad en el último año son; Mercado laboral gana siete posiciones, Instituciones gana cinco posiciones, Innovación gana tres posiciones y en Infraestructura y Educación Superior gana una posición.

Índice Departamental de Competitividad – IDC 2023 para el Departamento del Meta

El mediocre resultado obtenido por el Departamento del Meta en el ránking nacional es injustificable y preocupante si se tiene en cuenta que el Meta es uno de los departamentos más ricos del país y con mayor potencial de crecimiento de América Latina gracias a sus ventajas comparativas (potencial turístico, producción de petróleo y gas, frontera agrícola, ubicación geoestratégica; nodo logístico, producción de energía solar, etc.).

Si analizamos el desempeño del Departamento frente al IDC en el periodo 2020-2023 se evidencia que las regalías petroleras no han generado un impacto positivo en términos de competitividad, el Departamento se estanca en la misma posición en el ránking (puesto 17) y su puntuación desciende de 4,62 en 2020 a 4,60 en 2023. Lo paradójico del tema es que el departamento del Meta es el mayor receptor de regalías minero energéticas del país; en el periodo 2019 – 2022 ha recibido por este concepto más de 2,36 billones de pesos y espera recibir en el bienio 2023-2024 otros 2,66 billones de pesos gracias a su contribución superior al 50% de la producción petrolera del país.

En la siguiente matriz se presentan los componentes en los que el departamento del Meta ha presentado mayor variación en los indicadores de competitividad en los últimos cuatro años, es decir, el periodo 2020-2023 (entre paréntesis se incluye la variación del indicador en el periodo de análisis y lo que se espera es que todos los indicadores tengan una variación positiva y alcancen los 10 puntos que es el mejor desempeño posible):

Como se puede observar el Departamento del Meta logró un avance significativo en los últimos cuatro años en dos componentes; 1. Infraestructura vial, lo que explica el descenso en los costos de transporte de mercancías a aduanas, y 2. Mercado laboral gracias a la inversión en infraestructura vial, el repunte de la actividad petrolera, el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda y la reactivación económica postpandemia, lo que generó nuevos puestos de trabajo especialmente para mano de obra no calificada.

Asimismo, el Departamento del Meta tiene importantes retos en materia de salud, educación, seguridad, TIC, CTeI y desarrollo empresarial, sectores en los que las regalías no han generado un impacto positivo, por el contrario, se evidencia un deterioro no sólo en términos de competitividad sino también en calidad de vida de los metenses. Es importante resaltar que el Plan de Desarrollo Departamental «Hagamos Grande al Meta» se formuló con una proyección de ingresos de regalías petroleras de 1,47 billones de pesos para el periodo 2020-2023, proyección muy por debajo de los ingresos reales que ha recibido el Departamento y que asciende para dicho periodo a 3,16 billones de pesos, es decir los ingresos por concepto de regalías se duplicaron gracias a los precios internacionales del barril de petróleo y a la reciente reforma a la ley de regalías. Es importante resaltar que los recursos por concepto de regalías son recursos diferentes a las transferencias de la Nación y los recursos propios que para el Departamento del Meta asciende a los 967 mil millones de pesos para la vigencia 2023.

A pesar de que en el Plan de Desarrollo Departamental se menciona 200 veces la palabra competitividad y que se dispone de recursos más que suficientes para superar con creces las metas propuestas en dicho Plan, lo cierto es que su ejecución a la fecha no ha generado un mayor impacto en el Índice de Competitividad, entre otros factores, por fallas en la estructuración de la metas del Plan de Desarrollo para el cuatrienio 2020-2023.

Un ejemplo, de los muchos que podríamos mencionar, son las metas propuestas en el Sector 35. Programa 1. Productividad y competitividad de las empresas del Departamento del Meta las cuales deben ser cumplidas por la Secretaría de Competitividad y Desarrollo Económico. En este Programa se definieron cinco metas; formulación de una política pública, elaboración de un documento de lineamientos técnicos, elaboración de un documento normativo, actualización de cuatro documentos de seguimiento y finalmente, beneficiar a 500 personas con herramientas de financiación. Lógicamente estas metas poco o nada le aportan a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas del departamento, excepto la de apoyar a los 500 empresarios o emprendedores.

Paradójicamente el presupuesto asignado para la elaboración de documentos es de $755 millones, mientras que el apoyo a emprendedores y empresarios se reduce a $390 millones lo que implica una asignación de 780 mil pesos a cada emprendedor o empresario, esto asumiendo que dichos recursos se le entregaran a cada unidad productiva. Por lo tanto, por más que se esfuercen desde esta Secretaría para aportar a la competitividad del sector productivo, su aporte no irá más allá de elaborar documentos que seguramente reposarán en los anaqueles del archivo departamental.

Otro ejemplo de la deficiente priorización y asignación de recursos se da en el componente turístico, donde se establecieron metas relacionadas con la formulación de planes y proyectos, elaboración de estudios, caracterizaciones, entre otras actividades documentales, con una inversión superior a los siete mil millones de pesos, recursos que generan un bajo impacto en el sector productivo.

Los metenses tenemos un importante reto en los próximos años y es definir de manera inteligente y consensuada en que se deben invertir los recursos de regalías petroleras de tal forma que generen un impacto real en la productividad y competitividad del Departamento, así como en la mejora en los principales indicadores de calidad de vida de los ciudadanos. No hay que olvidar las recientes declaraciones de la Ministra de Minas y Energía en las que asegura que el país cuenta con reservas petroleras para los próximos siete años y no se contempla el otorgamiento de nuevas licencias de exploración, por lo que el Departamento del Meta dejará de recibir estos valiosos recursos en un futuro no muy lejano, por lo que no podemos perder la oportunidad de generar capacidades locales que nos permita competir de la mejor manera con otras regiones del país y del mundo.

Arauca ocupa el puesto 27 en el Índice Departamental de Competitividad 2020-2021

El Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario publicaron recientemente el Índice Departamental de Competitividad – IDC 2020 – 2021, el cual revela que el Departamento de Arauca se mantiene en el puesto 27 a nivel nacional a pesar de la caída en su IDC de los tres últimos años, al pasar de 3,9 en el año 2018 a 3,8 en el año 2020 (en una escala de 0 a 10). El Departamento de Arauca comparte las últimas posiciones del ranking de competitividad junto con los departamentos de Guaviare, Vichada, Vaupés, Amazonas, Chocó y Guainía.

(Lea también; Arauca se raja en desempeño financiero y fiscal, revela estudio del DNP)

Al analizar las cifras de los últimos tres años el Departamento de Arauca muestra un lamentable retroceso en los pilares de Educación Básica y Media al caer nueve posiciones, en Salud pierde siete posiciones, en Infraestructura cae tres posiciones, en Innovación y Dinámica Empresarial cae dos posiciones y en Adopción de TIC, Tamaño del Mercado y Sofisticación y Diversificación del Mercado cae una posición. En los pilares en los que mostró una mejora en su desempeño se encuentran Sostenibilidad Ambiental pasa del puesto 29 al puesto 15 y Educación Superior y Formación para el Trabajo, pasa del puesto 28 al 26.

(Lea también; 10 Retos para el próximo Gobernador de Arauca 2020 -2023)

Ante este desalentador panorama es importante hacer un llamado a la Administración Departamental y a los gobiernos municipales para redoblar esfuerzos y priorizar el gasto público en los componentes estratégicos que mejoren la competitividad del Departamento, dinamicen la economía local, generen mayores niveles de desarrollo económico, social, cultural y ambiental y que finalmente se traduzcan en una mejora significativa en la calidad de vida de la comunidad araucana.

(Lea también: Arauca por 4° año consecutivo con la tasa de desempleo más alta del país)

Entre los pilares que se deben priorizar encontramos:

  1. Adopción de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones – TIC. Se debe generar inversión en infraestructura tecnológica que mejore el ancho de banda, reducir la brecha digital a partir del acceso a Internet a hogares vulnerables y formación de talento humano en las áreas del conocimiento relacionadas con la Cuarta Revolución Industrial.
  2. Educación Superior y Formación para el Trabajo. Ampliar la calidad y cobertura en educación técnica, tecnológica, universitaria y de posgrado a través de un programa de becas de formación y la implementación de un programa de bilingüismo en escuela y colegios públicos del Departamento, programas que pueden ser financiados con recursos del Fondo de Ciencia, Tecnología e Innovación – FCTeI del Sistema General de Regalías – SGR.
  3. Mercado Laboral. Formular e implementar de manera urgente un plan de choque que permita generar por lo menos 5.000 nuevos puestos de trabajo en el próximo año. La riqueza se debe generar a partir de la producción y el trabajo de la mano de obra local disponible.
  4. Infraestructura. Inversión en ampliación de cobertura de servicios públicos domiciliarios, reducción de las tarifas de energía eléctrica a partir del uso de energías alternativas, expansión del servicio de gas domiciliario y mejoramiento de la malla vial del Departamento.
  5. Innovación y Dinámica Empresarial. Se requiere inversión en el fortalecimiento del tejido empresarial local que genere nuevos puestos de trabajo, la reapertura de la frontera para la reactivación del comercio bilateral y el fortalecimiento de la investigación aplicada que mejore la competitividad de la agroindustria, el turismo y la economía naranja.
  6. Seguridad y Justicia. Se debe exigir al Gobierno Nacional fortalecer la capacidad del aparato judicial local y dar cumplimiento a los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Paz, buscar una salida negociada al conflicto que permita la reducción de la tasa de homicidio, extorsión y secuestro, así como brindar oportunidades de formación y empleo a los jóvenes y adolescentes que desestimule su ingreso a los grupos armados irregulares que hacen presencia en el Departamento.

Estos son los indicadores en los cuales el Departamento de Arauca se ubica en las últimas posiciones del ranking Nacional, lo que representa sus mayores oportunidades de mejora:

«Arauca cuenta con suficientes recursos de las rentas petroleras para mejorar su competitividad y generar un desarrollo económico y social incluyente. Sin embargo, se requiere una Administración Pública moderna, eficiente e innovadora, capaz de liderar el desarrollo del Departamento»

Diego Villa

Retos para el desarrollo del turismo en la ciudad de Villavicencio (Meta)

En Villavicencio se habla mucho del turismo y la agroindustria como las dos grandes apuestas productivas que generará los empleos que requiere la ciudad y de paso mejorará la calidad de vida de los villavicenses. Sin embargo, no existe aún un proyecto de ciudad fruto del consenso ciudadano que nos lleve a pensar que en el corto o mediano plazo lograremos un nivel de desarrollo aceptable en turismo y/o agroindustria.

(Lea también: El Departamento del Meta pierde competitividad e incrementa el desempleo, la pobreza y la inseguridad)

La ausencia de una visión común de ciudad, que se convierte en la hoja de ruta a la hora de priorizar los proyectos de inversión publica, genera que cada cuatro años llega una nueva administración con una idea particular de lo que considera debería ser el desarrollo del municipio y se emprenden una serie de acciones desarticuladas en el tiempo que poco o nada impactan en la consolidación de un aparato productivo capaz de competir en el mercado nacional e internacional.

(Lea también: La necesaria modernización del ssitema de transporte público urbano de Villavicencio)

Por lo tanto, la ciudad crece y se desarrolla más por las sinergias que genera los esfuerzos particulares de cada uno de los ciudadanos, organizaciones y empresas, que como resultado de un ejercicio cuidadoso de planificación que responde a la visión de ciudad a 10, 20 o 30 años. Los ciudadanos tenemos entonces la gran responsabilidad de proponer, discutir y adoptar un modelo de ciudad y a partir de allí, elegir a los gobernantes que pondrán en marcha las acciones necesarias para alcanzar el futuro deseado.

(Lea también: 10 aspectos claves para mejorar la movilidad en Villavicencio)

En ese orden de ideas, esta pendiente definir a que segmento turístico le apuntaremos para convertirnos en un destino de talla mundial. Vllavicencio por su ubicación geostrategica cuenta con las condiciones necesarias para convertirse en el destino turístico más importante del centro del país y uno de los más importantes de Suramérica. Los 80 kilómetros que nos une a una de las más grandes metrópolis del continente, nos brinda un mercado de 10 millones de potenciales consumidores. Si Villavicencio lograra que cada bogotano visite la ciudad por lo menos una vez cada cuatro años, representaría un flujo anual de 2.5 millones de turistas, que es mayor a la totalidad de turistas que recibe anualmente un país como Ecuador, Panamá o Paraguay.

(Lea también: Una década perdida para Villavicencio)

Los segmentos turísticos en lo que la ciudad tiene mayor potencial son turismo urbano, ecoturismo, educacativo, de salud, deportivo y convenciones (MICE). Aunque cada segmento turistico requiere el desarrollo de una infraestructura turística particular, Villavicencio debe priorizar en el próximo plan de desarrollo municipal por lo menos las siguientes acciones, así;

  1. Enbellecimiento urbano. La ciudad debe ser pensada para que tanto el turista como el ciudadano puedan disfrutar de espacios públicos cómodos, seguros y aptos para todos los grupos poblacionales. Mediante un programa de mejoramiento integral de barrios, que cubra el 100% de la ciudad al cabo de 10 años, se debe construir andenes, ciclo rutas, parques, senderos ecológicos, zonas verdes y demás obras de embellecimiento urbanístico.
  2. Seguridad. La implementación de una política pública de prevención del delito debe ser una prioridad para el próximo gobierno. La ciudad no puede tener zonas vedadas y no puede darse el lujo de contar con altas tasas de delitos como hurto a personas, hurto a celulares, homicidios y lesiones personales.
  3. Movilidad. La ciudad debe contar con la infraeatructura vial que soporte el tráfico de propios y visitantes. Debe eliminar el pico y placa y contar con un sistema masivo de transporte público urbano eficiente que permita la movilidad de los turistas y ciudadanos. El gobierno nacional de acuerdo a la Ley 310 de 1996 financia hasta el 70% de dichos sistemas de transporte. Por lo tanto, se requiere la gestión del Alcalde, senadores y congresistas del Departamento para su implementación.
  4. Fortalecimiento del Instituto de Turismo de Villavicencio. Esta dependencia debe tener tres funciones fundamentales; 1). Posicionamiento de la marca ciudad a nivel nacional y mundial con el apoyo de Procolombia. 2). Diseñar una marca de calidad turística local que fomente una cultura de calidad en la prestación del servicio, y 3). Fomentar la innovación y la apropiación tecnológica en la industria turística local.
  5. Infraestructura turística. Para cada segmento turistico debe desarrollarse una infraestructura moderna que permita atender a los turistas nacionales e internacionales. Un recinto ferial capaz de competir con Corferías (Bogota) o Plaza Mayor (Medellin). Escenarios deportivos donde se puedan desarrollar competencias internacionales. Hospitales y clínicas de alto nivel para atraer a los turistas de salud. Generar incentivos para que las universidades y centros de investigación más importantes del país se establezcan en Villavicencio para convertirnos en en una ciudad universitaria. Construcción de un parque temático, etc.

(Lea también: Los 35 proyectos que harán crecer a Villavicencio)

Adicional a lo anterior, contar con una vía en perfecto estado que conecte el centro del país con Villavicencio es fundamental para garantizar un flujo permanente de turistas. Asimismo, contar con un aeropuerto internacional y el tren de cercanías que conecte Acacias-Villavicencio-Restrepo y Cumaral mejorará la movilidad de los turistas. Finalmente, Usted como ciudadano comprometido con el desarrollo de su ciudad a que segmento turistico considera deberíamos apostarle?

Alarmante incremento del desempleo en Villavicencio

De acuerdo a los datos publicados el día de ayer por el Departamento Administrativo Nacional de Estadístico – DANE, la tasa de desempleo del país se ubicó en 10,1%, mientras que en la ciudad de Villavicencio se ubicó en 14%. Observando las estadísticas del mes de marzo de 2015, el desempleo del país fue del 8,9%, mientras que el de Villavicencio fue del 11,6%, lo que implica que Villavicencio pasó de ocupar la decimotercera posición entre las ciudades con mayor desempleo del país, a la séptima posición en el presente año. Lo anterior evidencia el deterioro en la calidad de vida de muchos villavicenses, ya que pasamos de tener 27 mil desempleados en marzo de 2015 a 34 mil en marzo del presente año. (Lea también: La crisis del modelo económico en Colombia).
El desempleo y el empleo mal remunerado son, entre otras cosas, las principales causas de la pobreza y descomposición social en que vive el país.  En los últimos años, la Secretaría de Competitividad y Desarrollo del Municipio de Villavicencio creó la Oficina de Empleo bajo el supuesto erróneo de generar empleo. Es importante aclarar que una cosa es hacer el trabajo de intermediación laboral, función que cumplen bolsas de empleo como www.sena.edu.co, www.elempleo.com, www.computrabajo.com, www.aliadolaboral.com, etc., y otra muy diferente es contar con programas para la generación de empleo y autoempleo; la industrialización de la región, el impulso real a los diferentes tipos de turismo, así como políticas de emprendimiento y de fortalecimiento empresarial. (Lea también: Cámara de Comercio de Villavicencio, un lastre para los empresarios de la Orinoquia)
En diferentes post he reiterado que el desarrollo de la ciudad y región va más allá del reparcheo de calles, podar árboles o construir canchas sinteticas. La ciudad y la región deben generar empleos de calidad, contar con un recurso humano competitivo y una infraestructura que les permita ser más atractivas frente a turistas e inversionistas. (Lea también: Una década perdida para Villavicencio).
Queda pendiente entonces que los ciudadanos exijan a la actual Gobernadora del Meta y al  señor Alcalde de Villavicencio, tomen las medidas necesarias para paliar el problema del alto nivel de desempleo del Municipio, lo que redundará en menores índice de inseguridad y cierre de las brechas sociales.