10 elementos clave para entender los efectos del incremento del salario mínimo en Colombia para 2026

El Gobierno nacional fijó por decreto el incremento del salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV) para los colombianos y que regirá a partir del 01 de enero de 2026. En este post destacamos 10 factores que nos ayuden a entender los impactos de esta decisión histórica en la vida de los colombianos.

1. La inflación proyectada (IPC) para el cierre de 2025 es del 5,26% y el incremento de la productividad de los factores fue del 0,91%. Por lo tanto, el incremento del SMMLV se estimaba en por lo menos el 6,22%.  Sin embargo, los sindicatos solicitaron un incremento del 16% y los empresarios ofrecían un incremento del 7,2%. Finalmente, el Gobierno Nacional fijó por decretó un incremento del 23,78%. 

2. El incremento del salario mínimo muy por encima del IPC es una deuda histórica del país con la clase trabajadora de menores ingresos, lo que se traduce en un aumento de su poder adquisitivo y por ende, en una mejora en su calidad de vida. Este incremento beneficiará a cerca de 2,4 millones de trabajadores, es decir, el 10% de la población ocupada del país.

3. Sin embargo, el gran peso del ajuste salarial recaerá sobre los pequeños productores y la clase media que no gozará de un incremento similar en sus ingresos, pero sí verá como muchos servicios públicos ligados al SMMLV se incrementarán, así como el alza en el precio de los bienes de la canasta básica familiar dada una inflación acelerada, reduciendo su poder adquisitivo, ya maltrecho durante el gobierno de @petrogustavo por el incremento en el precio de los combustibles y su efecto directo en los demás bienes y servicios de la canasta familiar.

4. Los pensionados del país que devengan un salario mínimo gozarán del incremento decretado por el Gobierno nacional, es decir, recibirán en 2026 la suma de $1.750.905 mensuales. Para los demás pensionados que devengan más de un salario mínimo su ingreso se reajustará de acuerdo a la inflación acumulada para el año 2025, la cual se proyecta en 5,26%. Por lo tanto, estos últimos perderán poder adquisitivo en el año 2026.

5. Los colegios privados podrán incrementar las matrículas entre el 5,26% y un tope máximo del 9,1% de acuerdo a lo definido por el Ministerio de Educación Nacional. Sin embargo, sus costos de operación se incrementarán drásticamente. Asimismo, los estudios de posgrados (especializaciones y maestrías) en universidades públicas, que en su mayoría están ligados al SMMLV, tendrán un incremento del 23,78%. 

6. El costo de cuota moderadora en las EPS se incrementará en un 23,78%, así como los comparendos y multas de tránsito, SOAT, trámites notariales, tarifas de parqueaderos, entre otros servicios públicos ligados al SMMLV. Asimismo, el costo de vivienda VIS y VIP se incrementará en un 23,78%, mientras que la UVR se incrementará vía mayor inflación.

7. Los contratistas del Estado y de la empresa privada bajo la modalidad de Contrato de Prestación de Servicios que devenguen hasta $4.377.262 pagarán por concepto de salud, pensión y riesgos laborales la suma de $499.008 mensuales. Por lo tanto, un contratista que devengue honorarios mensuales por valor de $3.000.000, obtendrá en 2026 un ingreso  anual similar al de un trabajador que devengue el salario mínimo. Esto bajo el supuesto que el contratista trabaje 11 meses al año.

8. El alza en el salario mínimo generará un incremento en los costos de producción de bienes y servicios, especialmente los intensivos en mano de obra. Estos costos serán trasladados al consumidor final vía alza de precios. Asimismo, se espera un incremento sustancial en la productividad laboral, dada la necesidad de optimizar la nómina de personal en las empresas. Igualmente, se espera un incremento en la informalidad laboral, un alza en las tasa de interés por parte del Banco de la República y un incremento en el costo del crédito.

9. Se requiere del Gobierno Nacional generar estrategias para incentivar el empleo formal; vigilancia y control por parte del Ministerio del Trabajo, fortalecer iniciativas como el Fondo Emprender del SENA, Centros de Reindustrialización ZASCA, Colombia Productiva, entre otros, y crear programas de reconversión laboral.

10. Incrementar la producción nacional de bienes de consumo masivo a través de crédito para MiPymes, asistencia técnica integral, transferencia tecnológica y compras públicas a pequeños productores, así como una política de sustitución de importaciones con beneficios fiscales que impulse la demanda de empleo formal en el sector manufacturero.

Adidionalmente, la coyuntura actual representa un desafío titánico para varios departamentos y municipios del país —entre ellos, el departamento del Meta—, que se verán obligados a incrementar el recaudo de los ingresos corrientes de libre destinación (ICLD) en la misma proporción del aumento del salario mínimo, so pena de descender de categoría. A ello se suma la presión sobre los gastos de funcionamiento derivado del incremento en el costo de la nómina. Finalmente, las Empresas Industriales y Comerciales del Estado (EICE), como el caso del EAAV ESP EICE, cuyas convenciones colectivas están atadas al ajuste del SMMLV, verán reducida su capacidad de inversión, por lo que los mayores costos de operación serán tranferidos a los usurios en las facturas de servicios públicos.

¿Qué dicen los indicadores de la gestión de Alexander Baquero como alcalde de Villavicencio?

A pocas semanas de cumplirse los dos primeros años de gobierno de Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, hacemos un recorrido por los principales indicadores que permiten analizar los avances y retos que enfrenta la Administración Municipal en medio de un proceso de revocatoria del mandato que definirá la suerte de la ciudad. Los indicadores se extraen de diversas fuentes como el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) y el Consejo Privado de Competitividad.​

Seguridad y Convivencia

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, Villavicencio presenta una tendencia preocupante en materia de seguridad y violencia. Entre 2023 y 2025, la ciudad registró un incremento del 36% en homicidios, muy superior al crecimiento promedio del 5% en las 32 ciudades capitales para el mismo período. En cuanto a la tasa de homicidios, en 2025 Villavicencio registró 19,5 por cada 100.000 habitantes, superando la tasa promedio de las capitales, que fue de 18,1 por cada 100.000 habitantes. Respecto a las muertes violentas, la ciudad tuvo un aumento del 27%, al registrar 288 casos en 2025 (la cifra más alta en su historia) frente a 226 en 2023, superando el crecimiento promedio del 4,6% en las capitales del país.

En cuanto a indicadores de violencia no fatal, Villavicencio se posiciona en 2025 como la cuarta ciudad del país con el mayor número de casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes; la quinta en violencia interpersonal, y la sexta en violencia de pareja y violencia intrafamiliar, superando incluso a ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Santa Marta y Valledupar. Estos datos subrayan que Villavicencio se ubica entre las ocho ciudades más violentas del país, enfrentando desafíos de seguridad pública que superan la media nacional, especialmente en homicidios y violencia en el núcleo familiar, lo cual requiere medidas focalizadas y priorizadas para revertir esta alarmante tendencia.

Costo de Vida (Índice de Precios al Consumidor – IPC)

Villavicencio se consolida en 2025 como la tercera ciudad del país con mayor incremento en el costo de vida. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por sobrecostos debidos al prolongado desabastecimiento de agua y al incremento en las tarifas de servicios públicos. Asimismo, el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, salud, muebles y enseres para el hogar encarece la canasta familiar de los villavicenses. Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, relacionada especialmente con el costo de servicios básicos como agua potable, energía, aseo urbano, salud y educación. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción de sus ingresos a la provisión de servicios vitales.

Índice de Competitividad de Ciudades (ICC 2025)

El desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra, en términos generales, un balance negativo al descender una posición en el ranking nacional, pasando del puesto 19 al 20 en el período 2024-2025. Los mayores retrocesos se presentaron en los pilares Entorno para los negocios y Sostenibilidad ambiental, con una caída de siete posiciones en cada uno en el ranking nacional, y en el pilar Tamaño de mercado donde la ciudad perdió dos posiciones. Sin embargo, Villavicencio mostró una mejoría en el pilar Educación básica y media, ganando cuatro posiciones (puesto 14), y en el pilar Salud avanzó dos posiciones (puesto 17).

Índice de Ciudades Modernas (ICM 2025)

Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país. En el último año, la ciudad presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que mide los avances en desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión del gobierno local. Competitividad y Complementariedad, Seguridad, Productividad y Equidad e Inclusión Social son los indicadores que revelan el mal momento por el que atraviesa la ciudad. Villavicencio ocupó el puesto 20 en el ICM 2020, por lo que este ranking, elaborado por el DNP, confirma que la ciudad no solo ha quedado rezagada frente a otras capitales del país, sino que retrocede en indicadores clave para su desarrollo integral.

Empleo e Informalidad Laboral

En el último año, Villavicencio tuvo una caída en la tasa de desocupación de -3,6 p.p., siguiendo la tendencia nacional (-1,7 p.p.). Sin embargo, la informalidad laboral se ubicó en 51,5%, sin variación en el último año, evidenciando un problema estructural que afecta la calidad de vida de los villavicenses. Asimismo, en el mismo período se presentó una caída en la Tasa Global de Participación (TGP) del 66,9% al 65,8%, lo que indica que la población en busca activa de empleo ha disminuido (y, por ende, disminuye la tasa de desocupación). La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada, que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

Desempeño Fiscal (IDF e IVF 2024)

El IDF revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de 68,3 a 60,7 puntos en el período 2023-2024 (caída de 7,5 p.p.). Villavicencio pasó del puesto 9 en 2023 al 16 en 2024, a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en alto riesgo financiero y fiscal. Este deficiente desempeño se explica por la pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), incremento en el endeudamiento de largo plazo (+31%) y un déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera.​

Por otra parte, el Informe de Viabilidad Fiscal (IVF 2024) del Ministerio de Hacienda revela que Villavicencio registró un incremento del 22% en la relación entre gastos de funcionamiento e ingresos de recaudo propio entre 2023 y 2024, el mayor crecimiento reportado entre todas las ciudades capitales, superando significativamente el promedio nacional. Asimismo, Villavicencio figura entre las tres capitales con mayores montos de recursos del Sistema General de Regalías sin ejecutar durante el bienio 2023-2024, lo que sugiere limitada capacidad de ejecución en proyectos de inversión, debilidades en planeación y preparación de proyectos, e incapacidad técnica y administrativa para invertir oportunamente los recursos.

Desempeño Institucional (IDI 2024)

Villavicencio descendió dos posiciones en el ranking nacional, pasando del puesto 22 al 24 entre las ciudades capitales. Este retroceso refleja que, aunque mejoró ligeramente su IDI (de 63,47 a 64,81 puntos, +2,1%), otras capitales avanzaron a un ritmo más acelerado. El IDI promedio de las capitales creció de 70,70 a 74,28 puntos (+5,1%). Las mayores fortalezas de Villavicencio se concentraron en la producción y retención del conocimiento del talento humano, mientras se evidencia debilitamiento en la transformación digital y modernización de servicios ciudadanos.

Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM 2025)

Villavicencio perdió una posición en el ranking nacional de emprendimiento, pasando del puesto 17 en 2024 al 18 en 2025 entre 23 ciudades analizadas. Su peor desempeño fue en el pilar Financiamiento (del 13 al 18, con 2,08/10 puntos). En Capital humano, habilidades y competencias ocupa la última posición (2,52 puntos). En Adopción tecnológica e innovación intraempresa ocupa el puesto 20 por bajo nivel de adopción tecnológica y escasa innovación empresarial. En Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20 dados los escasos resultados de los emprendimientos una vez materializados y su bajo impacto social y económico. Asimismo, Villavicencio ocupa la última posición en el indicador Grupos de investigación y el puesto 21 en Investigadores per cápita y Registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el indicador Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

Infraestructura y Seguridad Vial

Villavicencio registró 109 fallecidos en accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2025, con una tasa de 18,7 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio de las ciudades capitales (9,5 por cada 100.000). En 2024 hubo 91 fallecidos en el mismo período (+19,8%, 18 casos más), frente al crecimiento promedio del +4,7% en las capitales del país. Por ello, es la quinta ciudad del país con más muertes en accidentes de tránsito, superando a ciudades con mayor densidad poblacional como Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.

Aunque hay otros temas para los que no existen indicadores actualizados, los villavicenses no perciben avances en aspectos neurálgicos como la carencia de agua potable, control del espacio público, deterioro de la malla vial, falta de modernización de la red semafórica, transparencia en el uso de los recursos públicos, gasto excesivo en fiestas y eventos mediáticos, y la privatización del servicio de patios y grúas, entre otros. Esto ha contribuido a generar una imagen negativa de la Administración municipal en el inconsciente colectivo.

No se evidencia interés por parte de la Administración Municipal en la gestión de recursos nacionales, de cooperación internacional u otras fuentes para financiar soluciones a los principales problemas que aquejan a los ciudadanos. Por el contrario, iniciativas como el Hospital de La Paz (trasladado a Cumaral por falta de gestión), el nuevo punto de captación de agua potable o el parque solar (sin operar) revelan ineficiencia administrativa.

Los concejales de Villavicencio, que le cuestan a la ciudad más de $5.300 millones al año y que deben ejercer control político y velar por los intereses ciudadanos, han guardado silencio ante una Administración negligente. Por el contrario, han tomado decisiones cuestionables como la privatización del servicio de patios y grúas, y la aprobación de un nuevo endeudamiento por más de $90 mil millones, que se suma a los $89,7 mil millones de deuda al cierre de la vigencia 2024.

A pesar de ejecutar recursos por más de dos billones de pesos, la mayoría de proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo no han iniciado ejecución: Galería Comercial Porfía, 11 CAIs, dos estaciones de Policía, tres Centros de Desarrollo Integral (CDI), Centro de Convenciones, Centro de Atención para Personas en Condición de Discapacidad, Hospital de la Paz, reubicación del cementerio central, nuevo edificio de la Alcaldía, reubicación de la cárcel municipal, revitalización de la zona Centro y Cristo Rey, y mejoramientos viales en El Barzal, El Buque, paralela de la calle 35, avenida 33 (Postobón) y calle 5 de Villa Bolívar, entre otros.

Esta situación genera preocupación, pues se corre el riesgo de repetir la historia de los proyectos de la anterior Administración, que, aunque con deficiencias en planeación, el Alcalde de Villavicencio no ha tenido la voluntad política para concluirlos, generando un detrimento patrimonial para el municipio. Finalmente, de la Administración Municipal esperamos que se corrija el rumbo con decisión, de la comunidad en general un mayor sentido de pertenencia por nuestra ciudad, y a la clase dirigente recordarles que lo público debe ser un medio para servir a la sociedad en su conjunto, más que para satisfacer necesidades individuales. Villavo la Bella es el espacio donde convivimos más de medio millón de personas; la ciudad que construimos día a día con esfuerzo y dedicación de cada uno de quienes la habitamos, y por lo tanto, debe ser la mejor herencia para las futuras generaciones de propios y visitantes.

El Meta se desploma en desempeño fiscal: del puesto 13 al 24 en solo un año

El pasado 11 de noviembre de 2025 el Departamento Nacional de Planeación – DNP publicó el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2024, el cual mide la gestión financiera y fiscal de los 32 departamentos del país. El departamento del Meta presentó un descenso de 11 posiciones en el ranking nacional del IDF, al pasar del puesto 13 en 2023 al puesto 24 en 2024, su peor desempeño en más de una década. El Meta obtuvo una calificación de 49,9 puntos (de 100 posibles), ocho puntos menos que en 2023, con un desempeño inferior al promedio nacional (53,5 pts.). El Meta pasó de estar en la mitad superior del país a ubicarse en la parte baja del desempeño fiscal nacional.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

La fuerte caída que experimentó el Meta es el resultado del bajo desempeño en siete de los nueve indicadores financieros y fiscales que hacen parte del IDF 2024, así; 1. El Departamento depende más de las transferencias nacionales y menos de sus ingresos propios, 2. Menor inversión en obras públicas, desatendiendo sectores clave, 3. Colapso completo en el indicador balance primario por baja ejecución presupuestal (superávit excesivo), 4. El endeudamiento alcanzó los $112 mil millones (aumento de pasivos totales respecto a los activos), 5. La entidad se acerca peligrosamente al límite superior en gastos de funcionamiento, 6. El Departamento programó ingresos tributarios que no logró recaudar, y 7. La capacidad de ejecución de inversión sigue siendo media-baja.

El debilitamiento fiscal del Meta en 2024 no es coyuntural, es estructural y pone en riesgo su categoría fiscal.

El entorno complejo al que se enfrenta el Departamento por cambio en los hábitos de consumo de los contribuyentes, incremento del contrabando y la evasión, deficiente gestión financiera y fiscal (menor gestión de cobro coactivo, falta de modernización tecnológica del sistema de gestión tributaria y menor inversión en fiscalización), incremento sostenido en los gastos de funcionamiento, baja producción y venta de bebidas alcohólicas por parte de la Unidad de Licores del Meta, pérdida de poder adquisitivo a los consumidores por la alta inflación, desaceleración de la economía regional, reducción en el número de transacciones inmobiliarias, carencia de una estrategia de diversificación y sofisticación del aparato productivo y pérdida de competitividad del Departamento, entre otros factores, se convierten en caldo de cultivo para su recategorización.

(Lea también: Desempeño de Villavicencio según el Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025).

El Informe de Viabilidad Fiscal – IVF 2024, publicado por el Ministerio de Hacienda, evidencia que el departamento del Meta presentó una variación real del 11% en sus Ingresos de Libre Destinación (ICLD) en el último año, mientras que los gastos de funcionamiento crecieron un 27% en el mismo periodo. Para el Ministerio de Hacienda la situación del Meta representa «… un desmedro respecto a la vigencia anterior, como consecuencia del aumento de los gastos de funcionamiento en mayor proporción que sus ICLD». Es decir, durante el año 2024 el Departamento acumuló gastos de funcionamiento por $126.608 millones, es decir, el 54% de sus ingresos de libre destinación, a tan sólo un punto porcentual de alcanzar el límite máximo del 55% definido por la Ley 617 de 2000, criterio determinante en la recategorización de los departamentos del país.

Sin embargo, el riesgo real para el Meta no es sobrepasar el límite de gastos de funcionamiento frente a los ICLD, el verdadero riesgo radica en que las proyecciones de recaudo de ICLD para la vigencia 2025 son insuficientes frente a los requisitos establecidos por la Ley (170.001 smmlv), lo que indica un inminente descenso de categoría para el 2026 o en el mejor de los casos, para el 2027. Las consecuencias para el Departamento son, entre otras;

  • Pérdida de credibilidad institucional por baja capacidad fiscal y administrativa.
  • Ajustes en la escala salarial y honorarios de servidores públicos.
  • Necesaria reestructuración administrativa.
  • Posible reducción de transferencias de la Nación.
  • Menor capacidad de inversión.
  • Recortes en gastos de funcionamiento.
  • Reducción de remuneración de los diputados, de 26 a 25 smmlv.

El Meta cuenta con un sistema tributario agotado, con una pérdida progresiva de sostenibilidad fiscal, por lo que los ingresos propios no alcanzan el crecimiento mínimo requerido para sostener la categoría de primer nivel definida por la Ley 617 del 2000.

(Lea también: Villavicencio continúa rezagada en términos de desarrollo integral, revela el Índice de Ciudades Modernas 2025).

Esta situación debe ser un motivo de reflexión colectiva. Para los ciudadanos debe quedar claro que la elección de mandatarios honestos, competentes e íntegros debe asumirse con la misma responsabilidad y ética que esperamos de quienes administrarán nuestras instituciones. La clase dirigente debe entender que administrar lo público no es sólo organizar fiestas y ejecutar los recursos del erario, se debe gerenciar con eficiencia, responsabilidad y visión de futuro; diversificar las fuentes de ingresos, dinamizar la base tributaria, atraer inversión privada que dinamice la economía local, gestionar recursos de cooperación internacional, tomar decisiones informadas (basadas en datos), generar alianzas estratégicas que multipliquen los recurso escasos y proyecten el territorio a nivel nacional e internacional y finalmente, invertir los recursos con austeridad y responsabilidad procurando el mayor beneficio para la comunidad en su conjunto.

(Lea también: Villavicencio en riesgo financiero, revela el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2025 del DNP).

Qué dicen los indicadores del DANE sobre la evolución del mercado laboral en Villavicencio? 

Les estadisticas del #MercadoLaboral publicadas por el @DANE_Colombia el pasado 31 de octubre de 2025 revelan que la #TasaDeDesocupación para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 6,6% por lo que #Villavicencio es actualmente la segunda ciudad del país con la menor tasa de desempleo, experimentando una caída de -3,6 p.p. frente al 10,2% registrado en el 2024.

La #TasaGlobalDeParticipación (TGP) para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 65,8%, mientras que en el mismo periodo de 2024 se ubicó en el 66,9%, lo que indica que en #Villavicencio la población en busca activa de empleo ha disminuido (y por ende disminuye la tasa de desocupación). Lo anterior, se explica, entre otros factores;

  • Porque muchas personas tras largos periodos de búsqueda sin encontrar trabajo se desaniman y dejan de buscar empleo,
  • Un mayor porcentaje de jóvenes continúa su proceso de formación técnica y profesional, por lo que salen de las estadísticas de empleo y desempleo,
  • La baja industrialización y alta dependencia del comercio, la agricultura y el empleo público, limita la calidad y cantidad del empleo formal, desanimando a los trabajadores más calificados, y
  • Un mayor número de personas con bajo nivel educativo o en condición de vulnerabilidad se dedica a actividades informales, por lo que dejan de buscar empleo formal.

La #TasaDeInformalidad laboral se ubicó en el 51,5%, la misma cifra que registra el DANE para el mismo periodo de 2024, mientras que las 13 ciudades y áreas metropolitanas y el promedio nacional continúan disminuyendo. Por lo tanto, el comportamiento de la tasa de informalidad laboral en Villavicencio continúa en contravía a la tendencia nacional.

Las cifras del DANE para Villavicencio muestran un mercado laboral con menor desempleo, pero con alta informalidad y limitada generación de empleo de calidad.

Finalmente, de los 271 mil villavicenses que componente la fuerza de trabajo (ocupados y desocupados); 123 mil cuentan con un empleo formal, 131 mil se encuentran en la informalidad laboral (no cuentan con cobertura de seguridad social; salud, pensión y ARL) y 18 mil se encuentran desempleados. Asimismo, ocho mil componen la fuerza de trabajo potencial (personas que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo y que tienen interés en trabajar) y cerca de 20 mil villavicenses tienen el deseo manifiesto de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o contar con un empleo más acorde a sus competencias.

Las cifras de informalidad laboral evidencian un problema estructural del mercado laboral en Villavicencio, por lo que se debe generar una estrategia de intervención integral en tres frentes; 1. Reconversión del tejido empresarial, 2. Fortalecimiento de los clusters con mayor potencial en la generación de empleo formal, y 3. Formalización laboral a través de campañas de sensibilización, incentivos fiscales y de capital, apoyo técnico y metodológico y vigilancia y control. Es fundamental contar con la participación activa del Ministerio del Trabajo, Cámara de Comercio de Villavicencio, COFREM, Secretarías de Competitividad departamental y municipal, gremios de transporte, vendedores informales, academia, cooperación internacional, comunidad en general y medios de comunicación local.

#DANE #MercadoLaboral #Empleo #Desempleo #Informalidad #Villavicencio #Meta #Competitividad #EconomíaRegional

Villavicencio en riesgo financiero, revela el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2025 del DNP

El Departamento Nacional de Planeación – DNP publicó el pasado mes de septiembre de 2025 el Índice de Desempeño Fiscal – IDF, instrumento que permite medir la gestión financiera y fiscal de los municipios y departamentos del país. En el caso de Villavicencio, el IDF 2024 revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del Municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de un IDF de 68,3 en 2023 a 60,7 en 2024.

Aunque el promedio nacional del IDF 2024 disminuyó en 1,7 puntos frente a 2023, Villavicencio experimentó una drástica caída de 7,8 puntos en el mismo periodo, demostrando un cambio de tendencia frente al desempeño en los últimos tres años. Villavicencio pasó de ser la novena ciudad capital del país con mejor desempeño fiscal en 2023 a ocupar el puesto 16 en 2024 y a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en riesgo financiero y fiscal.

Los avances que se lograron en el periodo 2019 a 2023 en gestión fiscal; mayor eficiencia en el recaudo y mejor ejecución de los recursos de inversión, se perdieron en 2024 con la caída del (–11,2%) en el IDF,  asociada principalmente a una pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), una caída pronunciada del balance primario (-40%, déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera del municipio) y un incremento en el indicador Endeudamiento de Largo Plazo (+31%), los pasivos crecieron un 37%, mientras que los activos crecieron tan solo un 4,3%. 

En el indicador Holgura fiscal, el cual mide la capacidad del municipio de cumplir con el límite de gastos de funcionamiento (65% de los ingresos propios o Ingresos Corrientes de Libre Destinación – ICLD defindios en la Ley 617 de 2000), Villavicencio presentó una contracción del 90%, dado que los gastos de funcionamiento como porcentaje del ICLD se incrementaron del 56% en 2023 al 64,2% en 2024, especialmente por un incremento acelerado en gastos de arrendamiento, aumento en gastos de personal por prestación de servicios y pago de beneficios sindicales a funcionarios de carrera, entre otros. 

Es por ello, que el Municipio de Villavicencio debe procurar en el corto y mediano plazo; 1. Reforzar la generación de ingresos propios mediante actualización catastral, cobro eficiente de impuestos y mejoras en la gestión de cartera, 2. Contener el crecimiento del gasto de funcionamiento para recuperar la holgura fiscal pérdida (eliminar dependencias que no le generan valor a la ciudad y reducir gastos de arrendamiento), 3. Mantener la eficiencia en ejecución de inversión, priorizando activos estratégicos de alto impacto social, y 4. Implementar un sistema de monitoreo fiscal trimestral basado en los indicadores del Consolidador de Información Financiera y Fiscal – CIFFIT del DNP.

Qué dicen los indicadores de las dinámicas de empleo e informalidad laboral en el Meta?

El DANE publicó recientemente las cifras del mercado laboral para el trimestre de mayo a julio de 2025, evidenciando que el país registró una tasa de desempleo del 8,8%, la más baja en los últimos ocho años. Igualmente, el informe destaca el buen comportamiento en las cifras de ocupación laboral en Villavicencio, dado que la capital del departamento del Meta registró la segunda tasa de desempleo más baja del país, con un 7,7%. Asimismo, Villavicencio destaca entre las tres ciudades capitales con menor desempleo juvenil, al registrar una tasa del 13,5%, muy por debajo del promedio nacional del 15,5%.

Sin embargo, la informalidad laboral en Villavicencio se incrementó en el trimetres mayo a julio de 2025 frente al mismo periodo de 2024, alcanzando una tasa del 53,1%. El comportamiento de la tasa de informalidad en Villavicencio va en contra vía de la tendencia nacional, evidenciando que la informalidad laboral se ha convertido en un problema estructural, crónico y persistente de la economía local, con consecuencias nefastas en la calidad de vida de los villavicenses. Es importante destacar que Villavicencio oferta el 51% del total de empleos del Departamento, y aunque no existen datos de informalidad laboral del nivel departamental, investigaciones del Banco de la República sugieren que la tasa de informalidad en cabeceras municipales y área rural en el Meta podría superar el 85%.

Al analizar las estadísticas del DANE para el periodo 2018 a 2024 se observa que en el Departamento se crearon cerca de 19.900 nuevos puestos de trabajo, de los cuales, cerca de 7.660 corresponden a actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos y alrededor de 5.500 a la administración pública, defensa, educación y atención de la salud humana. Estas cifras contrastan con los datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior – SNIES del Ministerio de Educación Nacional – MEN, que revelan que en el Departamento del Meta en el mismo periodo se graduaron más de 37.700 jóvenes del nivel universitario, técnico y tecnológico.

Sin embargo, el Índice Departamental de Competitividad – IDC evidencia que el Departamento del Meta ha perdido competitividad frente a otros departamentos del país en términos de cobertura bruta en formación universitaria, a pesar de que el Departamento ha logrado incrementar la cobertura en formación universitaria al pasar del 27% en 2018 al 31% en 2024. Sin embargo, las cifras del Meta distan mucho de Bogotá D.C., que logró en el último año alcanzar una cobertura universitaria del 86%. En cuanto a cobertura en formación técnica y tecnológica, el Departamento del Meta sufre un retroceso al pasar del 7,6% en 2018 al 5,5% en 2024, y por ende una caida en el ranking en el IDC, mientras que Bogotá avanza de manera satisfactoria al ampliar la cobertura del 31% al 44% en el mismo periodo. 

Actualmente, el Departamento del Meta cuenta con más de 35 mil estudiantes matriculados en educación superior, de los cuales 29.700 cursan carreras universitarias, 4.500 en programas de nivel tecnológico y menos de mil estudiantes en el nivel técnico profesional, por lo que cada año se estima que cerca de seis mil profesionales, técnico y tecnólogos se incorporarán al mercado laboral. Lamentablemente, el mercado laboral de Villavicencio, y del Departamento del Meta en su conjunto, no tiene la capacidad de absorber el creciente número de profesionales, por lo que muchos jóvenes tendrán que desplazarse a otras ciudades del país en busca de oportunidades laborales o incluso, migrar del país para lograr su desarrollo profesional. 

Al examinar la estructura del mercado laboral evidenciamos que el grueso del empleo en el departamento del Meta se concentra en actividades de menor valor agregado, altos niveles de informalidad y bajos salarios. Actividades como comercio, reparación de vehículos, agricultura, ganadería, construcción, entretenimiento, alojamiento, servicios de comida, transporte y almacenamiento, acaparan más del 70% de la población ocupada del Departamento, mientras que la administración pública suma cerca del 11% del total del empleo, aunque con un mayor grado de formalización, se enfoca en la prestación de los servicios esenciales del Estado, con bajos niveles de productividad.

La falta de políticas públicas orientadas al desarrollo del aparato productivo, el bajo nivel de industrialización, la casi inexistente canasta exportadora, la ausencia de un sistema de investigación, desarrollo e innovación robusto y el incipiente ecosistema emprendedor, dificultan la incorporación de la mano de obra calificada al tejido empresarial. Como resultado, se genera una fuga de cerebros que implica pérdidas incalculables para el país dado los altos costos en los que incurre el Estado para la formación del talento humano desde la educación inicial hasta la formación superior, así como la subutilización de la mano de obra calificada que se logra enganchar al mercado laboral. Para el año 2024 la tasa de subocupación para el Departamento del Meta se ubicó en el 6,8%, lo que implica que más de 37 mil metenses contaban con empleos que no se ajustaban a sus competencias.

Los recientes datos del Índice Subnacional de Emprendimiento – ISEM 2025 demuestran que el ecosistema emprendedor de Villavicencio sigue perdiendo competitividad en el ránking nacional al pasar del puesto 17 en 2024 al puesto 18 (de 23 posibles) en 2025. Al revisar de manera detalla los diferentes pilares que componen el ISEM 2025, se evidencia que Villavicencio presenta su peor desempeño en el pilar de Financiamiento, al pasar del puesto 13 en 2024 al puesto 18 en 2025, con una calificación de tan solo 2,08 de 10 puntos posibles. En el Pilar Capital humano, habilidades y competencias, Villavicencio ocupa la última posición del ranking nacional con una calificación de 2,52 sobre 10 puntos posibles. 

En el Pilar Adopción tecnológica e innovación intraempresa Villavicencio se ubica en el puesto 20 del ISEM 2025 debido al bajo nivel de adopción de nuevas tecnologías y el escaso desarrollo de procesos de innovación empresarial y en el Pilar Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20, evidenciando un bajo desempeño de los emprendimientos una vez materializados, dada la baja calidad de las iniciativas impulsadas por el ecosistema empresarial local y su bajo impacto agregado a nivel social y económico. En el Pilar Ecosistema innovador y generación de conocimiento, Villavicencio se ubica en la última posición en el indicador grupos de investigación y en el puesto 21 en los indicadores; investigadores per capita y registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el ránking nacional en el indicador Regalías destinadas a proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

A pesar de las grandes deficiencias institucionales y la carencia de políticas de apoyo a los emprendedores, Villavicencio obtine una buena calificación en el Pilar Capital Social del ISEM 2025, el cual mide la percepción que tiene los emprendedores y empresarios sobre el emprendimiento y las oportunidades que le brinda el entorno empresarial. Asimismo, en el Pilar Entorno de negocios Villavicencio obtiene su mejor desempeño, conservando la segunda posición frente a la medición del año 2024. En este pilar Villavicencio destaca en indicadores como facilidad para iniciar una empresa, facilidad para el comercio internacional, facilidad para cerrar una empresa, tasa de ocupación y tasa de empleadores, este último indicador hace referencia al porcentaje de ocupados que se definen como patrón o empleador. 

Finalmente, podemos concluir que aunque el Departamento del Meta avanza en la formación del talento humano en la educación superior, la carencia de políticas públicas que impulsen el desarrollo del aparato productivo ha generado barreras que impiden la incorporación de la mano de obra calificada el sector real de la economía. Por lo tanto, se requiere de una estrategia de largo aliento que incentive la inversión privada en el Departamento, la consolidación de mecanismos de financiación pública a las iniciativas de los emprendedores, la transferencia de capacidades en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+i de la academia al sector productivo y una participación más activa de las universidades en la gobernanza del Departamento que garantice la incorporación de sus egresados al mercado laboral, la generación de riqueza y una mejor calidad de vida para los ciudadanos.

20 Retos que enfrenta Alexander Baquero como Alcalde de Villavicencio 2024-2027

Para nadie es un secreto que Felipe Harman entrega el municipio de #Villavicencio con cifras historicas de endeudamiento y un retroceso en materia de seguridad, empleo, movilidad, entre otras problemáticas causadas por la inoperancia, improvisación, inexperiencia y carente gestión que caracterizaron su estilo de gobierno. Los villavicenses no soportamos cuatro años más sin que se resuelvan los problemas neurálgicos que afectan de manera directa la calidad de vida de todos y cada uno de quienes habitamos la ciudad, por lo que el control social debe ser irrestricto y sin contemplaciones a la hora de exigir resultados.

Esto implica que el Alcalde entrante, Alexander Baquero Sanabria, tiene tres asuntos prioritarios en su primer año de gobierno; primero, construir un Plan de Desarrollo concertado con las comunidades, la academia, gremios y demás actores económicos, políticos, sociales, culturales y ambientales; segundo, avanzar de manera rápida en las victorias tempranas que permitan demostrar su capacidad de gestión en los primeros cien días de gobierno; y tercero, resolver de manera oportuna los problemas heredados de la anterior Administración, que podrían generar tropiezas y afectar disciplinaria, fiscal y penalmente a los funcionarios entrantes.

Para afrontar este importante reto el Alcalde requiere un equipo de alto rendimiento, proactivo, capaz de superar rápidamente la curva de aprendizaje y con la capacidad de gestionar y poner en marcha, en articulación con el gobierno nacional, departamental y la cooperación internacional, los proyectos estratégicos que conduzcan a avances significativos en la mejora en la calidad de vida de los villavicenses.

En este post menciono los 20 retos más relevantes que considero enfrentará el nuevo Alcalde y que servirán para medir su gestión en el corto, mediano y largo plazo son:

Servicios Públicos

1. Garantizar el suministro permanente de agua potable a hogares y empresas.

Seguridad Ciudadana

2. Disminuir las altas tasas de inseguridad que presenta la ciudad, especialmente el hurto a personas, hurto a motocicletas, homicidios y tráfico de estupefacientes, a partir del uso de la tecnología y labores de inteligencia. Por lo tanto, es importante recuperar el sistema de cámaras de videovigilancia, fortalecer el centro de mando y control y fortalecer las capacidades de inteligencia y contrainteligencia de la fuerza pública.

Movilidad y Transporte

3. Modernización de la red semafórica con sistema inteligente que permita ajustar los tiempos al flujo vehicular en las diferentes horas del día. Lo anterior, acompañado de un mejor comportamiento de los actores viales y la organización del tráfico podrían conducir a la suspensión del pico y placa.

4. Construcción de pasos a nivel en intersecciones viales que permitan mejorar el flujo vehicular. Se podrían priorizar las intercepciones del antiguo Hotel Rosado, ingreso al sector de Amarilo y el Parque de Banderas.

5. Reemplazo de la capa asfáltica en las principales vías urbanas de la ciudad. Villavicencio no resiste cuatro años más de sólo reparcheos en su malla vial.

6. Organización del transporte público urbano de pasajeros para evitar la guerra del centavo que afecta la movilidad. Se debe establecer con concesionarios de transporte urbano la fijación de un salario fijo para conductores de autobuses y establecer los paraderos para cargue y descargue de pasajeros.

7. Adoptar una campaña de seguridad y cultura vial que disminuya los índices de accidentalidad y fatalidad en las vías del municipio.

8. Gestionar ante el Gobierno Nacional la meta del Plan Nacional de Desarollo de construir un aeropuerto de carga y pasajeros para Villavicencio, lo que dinamizará el turismo con el ingreso de nuevos operadores aéreos.

Competitividad y Generación de Empleo

9. Disminuir la tasa de desempleo e informalidad laboral, sentando las bases para la transformación del aparato productivo a partir de la generación de valor agregado.

10. Consolidar el ecosistema emprendedor de la ciudad que brinde oportunidades de empleo y autoempleo, especialmente a jóvenes, mujeres cabeza de hogar y discapacitados.

11. Seguridad alimentaria a partir del incremento del área de producción agropecuaria, generando nuevos empleos y un mejor aprovechamiento de las capacidades locales.

12. Potenciar la industria del turismo, especialmente el turismo educativo, de salud y de naturaleza para la generación de nuevos puestos de trabajo.

Educación

13. Avanzar en la estrategia de bilingüismo y formación en nuevas tecnologías para la cuarta revolución industrial en escuelas y colegios públicos y la implementación de la doble jornada educativa.

Medio Ambiente

14. Construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales – PTAR que evite que las aguas negras de la ciudad descolen en el Río Ocoa sin el más mínimo tratamiento como ocurre actualmente.

15. Descontaminación de los ríos y quebradas que recorren la ciudad a partir de la conexión al servicio de alcantarillado de viviendas y empresas ubicadas en las riberas de los afluentes hídricos.

Salud

16. Mejorar y ampliar la capacidad de atención en salud de primer nivel con la prestación de servicios especializados como pediatría, ginecología y obstetricia y dotación de equipos de diagnóstico en los centros de salud del municipio.

Espacio Público

17. Avanzar en la reubicación de vendedores informales garantizando sus formalización, mejorando su ingresos y a su vez, recuperando el espacio público.

18. Embellecimiento de la ciudad a partir de labores de ornato en parques, andenes, mantenimiento de la infraestructura pública, etc., a partir de la revisión del contrato con Bioagrícola del Llano o la creación de una Oficina de Ornato Municipal.

Vivienda

19. Disminuir el déficit de vivienda con una estrategia que permita el acceso a vivienda propia a la clase media y familias de escasos recursos económicos, con especial énfasis en los hogares ubicados en zonas de alto riesgo.

Cultura y Deporte

20. Fortalecer escuelas deportivas, academias de danza y folclor y demás iniciativas que fomenten el deporte y la cultura en articulación con colegios y escuelas de la ciudad, de tal forma que haga parte del proceso de formación integral de niños, niñas y adolescentes.

Finalmente, son cuatro años en los que se puede avanzar de manera satisfactoria en estos 20 frentes de trabajo, para lo cual dispone de un presupuesto anual superior a un billon de pesos, y aunque no es una tarea fácil, lo más importante es contar con la voluntad política, la capacidad de gestión, de resolución de problemas y la generación de estrategias innovadoras para sacar adelante la ciudad y posicionar a Villavicencio como un referente de desarrollo de la Orinoquía y del país.

¿Qué otros retos se deben tener en cuenta para evaluar la gestión de la actual Administración de Villavicencio?

Cinco estrategias para la generación de empleo y la transformación del aparato productivo en Villavicencio

Las cifras del mercado laboral publicadas por el DANE el pasado 11 de mayo de 2023 evidencian que cerca de 30 mil villavicenses buscan empleo de manera infructuosa, mientras que el 55,6% de los ocupados trabajan en la informalidad, es decir, más de 131 mil villavicenses viven del rebusque. Lo anterior, podría explicar porqué cerca de 43 mil hogares en Villavicencio consumen tan sólo dos comidas al día (DANE; 2023).

Estas cifras no sólo son absurdas e injustificables, son realmente una vergüenza para una región con vocación agropecuaria y de inmensa riqueza natural, por lo que se puede concluir que nuestro problema no es la falta de recursos o la carencia de capital humano, simplemente nuestras riquezas han sido mal administradas durante décadas y los recursos públicos saqueados por una clase política indolente con los problemas de la comunidad.

Aunque somos conscientes que la ciudad requiere una transformación de su aparato productivo que genere empleos de calidad y redunde en una mejora significativa en la calidad de vida de los ciudadanos, lo cierto es que muy poco o nada se ha avanzado en los últimos 20 años, tal vez por desconocimiento o falta de interés de la clase dirigente, por lo que las inversiones desde el sector público y privado no han sido suficientes para generar el dinamismo económico que requiere la ciudad.

Es por esto que en este post, y en aras de contribuir al debate en torno al tema, propongo cinco estratégias de corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo que genere un círculo virtuoso de crecimiento económico y desarrollo social en Villavicencio, así:

1. Desarrollo agropecuario y agroindustrial. Si los 550 mil ciudadanos que habitamos Villavicencio dependieramos de la producción agropecuaria del municipio tendríamos para alimentarnos tan sólo durante tres días al mes y los 27 días restantes padeceríamos de desabastecimiento de alimentos. Lo anterior, implica que existe una gran oportunidad de incrementar el área productiva generando riqueza local, creando miles de puestos de trabajo, garantizando la seguridad alimentaria y sobretodo, sentando las bases para el desarrollo agroindustrial local. La producción agropecuaria local generaría un abaratamiento del costo de la canasta básica familiar por los ahorros en fletes, peajes y la eliminación de intermediarios en la comercialización de los productos, facilitando el acceso a los alimentos a las familias villavicenses.

2. Villavicencio ciudad emprendedora. Cada año cientos de jóvenes bachilleres y profesionales egresados de las universidades locales emigran a EEUU, Canadá, México. Chile, Panamá, España, entro otros países, a buscar las oportunidades que se le han negado en su propia tierra. Esta fuga de talentos no es sólo triste por el desarraigo que genera la diáspora, sino que es nefasto para la economía local, pues el municipio, el departamento y el país ha invertido importantes recursos en sus formación a nivel escolar, técnico y profesional, recursos que se pierden con la migración de la fuerza laboral formada y que generalmente son ocupados en labores en las que son subutilizados teniendo en cuenta sus competencias.

Por ello, es importante que la ciudad genere los mecanismos que le permita a los jóvenes emprendedores acceder a recursos de capital o capital semilla para la creación de empresas locales que garanticen el desarrollo del aparato productivo. El Acuerdo 010 de 2019 del Fondo Emprender del SENA establece que por cada peso que aporten los municipios del país, el SENA aportará una suma similar. Por lo tanto, con una inversión anual de $5 mil millones de recursos de libre inversión del municipio se podrían crear más de 5.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos en los próximos cuatro años, garantizando la transparencia en la asignación de los recursos y evitando posibles actos de corrupción.

3. Fortalecimiento de MiPymes locales. A través de una alianza estratégica con iNNpulsa Colombia, Cámara de Comercio de Villavicencio, ANDI Seccional Llanos Orientales y Orinoquía, Fenalco Meta, Parquesoft, Procolombia, SENA, universidades y agremiaciones locales, crear un programa para el apalancamiento financiero y productivo de la MiPymes locales, especialmente de los sectores de transformación manufacturera (calzado y cuero, confecciones, muebles, alimentos procesados, entre otros) y servicios técnicos y tecnológicos que cuenten con mayor potencial para la generación de nuevos puestos de trabajo.

No hay que olvidar que Villavicencio goza de una ubicación geoestratégica privilegiada a nivel nacional frente a otras ciudades del país, al contar con un mercado de más de ocho millones de consumidores a tan sólo 90 kilómetros  y adicionalmente, ser el centro de negocios  más importante de los 29 municipios del departamento del Meta y de los departamentos de Guainía, Guaviare, Vaupés, Vichada, Casanare y Arauca.

4. Turismo en Salud. El sector del Barzal cuenta con potencial para convertirse en zona franca de servicios de salud. Colombia recibe anualmente más de 50 mil extranjeros para tratar y prevenir enfermedades, someterse a cirugías estéticas  y exámenes especializados (MinCIT; 2019).  Villavicencio tiene la posibilidad de incursionar en dicho mercado, el cual se espera llegue a los 2.7 millones de turistas para el año 2027. 

Por lo tanto, la ciudad requiere avanzar en tres frentes de trabajo. I. Intervenir el espacio público (andenes, vías y parqueaderos) del sector del Barzal para hacerlo atractivo y cómodo para propios y turistas que demandan servicios de salud. II. Crear el cluster local de la industria de salud y generar un catálogo virtual con el portafolio de servicios que permita dar a conocer la oferta local a potenciales clientes nacionales y extranjeros. III. Generar una campaña de posicionamiento de la ciudad como oferente de servicios de salud en alianza con agencias de viaje a nivel nacional y a nivel internacional, a través del acompañamiento de Procolombia.

5. Turismo Educativo. Villavicencio cuenta con una importante oferta educativa gracias a las grandes inversiones hechas en los últimos años por instituciones de educación superior como la Universidad Santo Tomás, Uniminuto, Autónoma de Nariño, Unillanos, SENA y próximamente la ESAP. Lo anterior, se convierte en una oportunidad para posicionar a Villavicencio como una ciudad universitaria a nivel nacional e internacional. Por lo tanto, se requiere promocionar la ciudad a nivel nacional para que jóvenes de otras regiones del país vean en Villavicencio una opción para adelantar su formación técnica, tecnológica o profesional.

Igualmente, a nivel internacional existe la oportunidad para que Villavicencio incursione en el turismo idiomático y en el turismo educativo para la formación posgradual. En el año 2019 España recibió más de 140 mil estudiantes internacionales para el aprendizaje del español como segundo idioma. Colombia al tener una moneda altamente devaluada cuenta con un altísimo potencial para penetrar dicho mercado ofertando paquetes educativos muchísimo más económicos que los ofrecidos por España, Argentina, Chile o México, por lo que Villavicencio podría ser líder en el país ofertando este tipo de servicios que demandan los estudiantes extranjeros.

Finalmente, el desarrollo de la industria del turismo se convierte en un potente motor para la dinamización de la economía local y la generación de empleo por cuanto los turistas demandan diferentes servicios como transporte urbano, alojamiento, restaurantes, bares, discotecas y demás actividades de ocio, así como la compra de souvenirs y demás bienes de consumo en el comercio local. Lo anterior, implica que la ciudad debe prepararse para recibir a los turistas en términos de infraestructura, embellecimiento urbano, movilidad eficiente, cultura de servicio al cliente, pero sobre todo, contar con entornos seguros que le permitan al turista llevarse una imágen positiva de la ciudad, que se enamoren de ella y que deseen regresar en el futuro próximo.

¿Qué otras estrategias o acciones considera se podrían implementar en el corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo y la generación de empleo en Villavicencio?

Villavicencio en crisis. Cinco indicadores que revelan el deterioro en la calidad de vida de los villavicenses en el 2023

Villavo La Bella, como dice las letras de nuestro himno, pasa por uno de sus peores momentos en la historia reciente de la ciudad; el desempleo, la informalidad laboral, la inseguridad, el deterioro de la malla vial, el mal funcionamiento de la red semafórica, los constantes cortes en el suministro de agua potable y en el servicio de energía, la invasión al espacio público, el colapso del alcantarillado pluvial que afecta la movilidad, la carencia de obras de mitigación del riesgo por el cambio climático, la nefasta actualización catastral, el sobre endeudamiento del municipio y especialmente, la corrupción y desidia administrativa han generado un lamentable deterioro en la calidad de vida de los villavicenses.

Villavicencio es actualmente la ciudad del país con la mayor tasa de pérdida de vidas humanas en accidentes viales por cada 100 mil habitantes, se encuentra entre las cinco ciudades más inseguras y en el último año continúa el lamentable incremento en los indicadores de pobreza, desigualdad, desempleo e informalidad laboral. Los idnicadores nacionales revelan la crisis por la que atraviesa la ciudad:

Fallecidos por siniestros viales. De acuerdo a las estadísticas del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Villavicencio ocupa el primer lugar a nivel nacional en el número de personas fallecidas en accidentes viales por cada 100 mil habitantes (con 131 fallecidos en 2022), lo que la convierte en la ciudad más peligrosa del país al movilizarse por la vías públicas.

ONSV2023. https://ansv.gov.co/sites/default/files/2023-03/Boletin_Nacional_Diciembre_2022.pdf.

Inseguridad. La variación de la tasa de percepción de inseguridad que mide el DANE (publicada en marzo de 2023) ubica a Villavicencio en el primer lugar en cuanto a variación en la percepción de inseguridad en el último año (+22,9% frente a 2021) al pasar del 49,2% en 2021 al 72,1% en 2022. La percepción de inseguridad en 2022 en Colombia fue de 52,9 % (+8,9% frente a 2021). Lo anterior, ubica a Villavicencio dentro de las cinco ciudades más inseguras del país.

DANE 2023. https://www.semana.com/nacion/articulo/aumento-la-percepcion-de-inseguridad-en-colombia-segun-encuesta-del-dane/202314/. https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/poblacion/convivencia/2021/Presentacion_ECSC_2021.pdf.

Informalidad Laboral. Villavicencio presentó un incremento en su tasa de informalidad laboral de cinco puntos básicos en el último año, ubicándose en el 55,6% (+0.5% del mismo periodo de 2022), muy por encima de la tasa promedio de las 13 principales ciudades del 42,8% (-0.6% del mismo periodo de 2022). Lo anterior, implica que mientras la tasa de informalidad laboral en el país disminuye, en Villavicencio incrementa, por lo que actualmente cerca de 130 mil villavicenses se ocupan en empleos informales que no garantizan sus derechos laborales mínimos.

Desempleo. Las estadísticas del mercado laboral del DANE para el primer trimestre de 2023 revelan que en Villavicencio creció la tasa de desempleo ubicándose en 11,8% (+0.8% del mismo periodo de 2022), levemente por debajo de la tasa de desempleo de las 13 principales ciudades del país del 12,1% (-1.3% del mismo periodo de 2022) . Lo anterior implica que mientras en el país el desempleo cae, en Villavicencio aumenta, por lo que cerca de 29 mil villavicenses continúan buscando empleo infructuosamente.

Lea también: (Cinco estrategias para la generación de empleo y la transformación del aparato productivo en Villavicencio)

Pobreza y desigualdad. El porcentaje de hogares villavicenses que consumen tres o más comidas al día disminuyó del 85,9% en 2020 al 72,2% en 2022. Es decir, actualmente cerca de 43 mil hogares en Villavicencio consumen dos o menos comidas al día y el 47,8% de los villavicenses se considera pobre, es decir, cerca de 265 mil personas en la ciudad consideran encontrarse en situación de pobreza.

Asimismo, el Índice de Confianza del Consumidor – ICC (que mide el optimismo de las personas frente a la economía del país, la economía del hogar y la expectativa de consumo personal) en Villavicencio pasó del 34,6% en 2021 al 31,6% en 2022 (último trimestre del año), lo que implica que en el último año creció el pesimismo en los villavicenses, incrementandose el número de ciudadanos que considera que su situación económica no mejorará en el futuro cercano.

DANE – PULSO SOCIAL. 2023. https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/encuesta-pulso-social/encuesta-pulso-social-historicos

Este desalentador panorama nos lleva a concluir que la ciudad no resiste una mala administración más. Los villavicenses no podemos seguir siendo sometidos a los intereses económicos de una clase política corrupta, mezquina e indolente con los problemas que aquejan a los ciudadanos. Se requiere que cada uno de los villavicenses se concientice de la importancia de la coyuntura política actual para tomar la mejor decisión que permita revertir tantos años de retroceso e ineficiencia administrativa y por el contrario hacer de Villavicencio nuevamente la ciudad próspera, segura e incluyente que algun día conocimos.

Balance de dos años de gobierno de Felipe Harman, Alcalde de Villavicencio ¿Qué dicen los indicadores?

El pasado mes de noviembre el Panel de Opinión elaborado por la firma Cifras y Conceptos calificó por segundo año consecutivo a Felipe Harman como el mejor alcalde del país con una valoración de 63 puntos (de 100 posibles), noticia que llenó de orgullo a los villavicenses. Pero, ¿Qué tan acertada es la valoración que hacen los lideres de opinión encuestados sobre la gestión del Alcalde de Villavicencio?. En este post se pretende analizar, de manera objetiva, la gestión del señor Alcalde en sus primeros dos años de gobierno y su impacto en la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, se tuvieron en cuenta 10 importantes indicadores, así:

  1. Tasa de Desempleo. De acuerdo al Departamento Administrativo Nacional de Estadística – DANE (2021) la tasa de desempleo de Villavicencio creció del 12,2% en diciembre de 2019 al 14,6% en octubre de 2021, mientras que la tasa de desempleo juvenil creció del 18,7% al 23,2%. Es decir, se pasó de tener cerca de 33 mil villavicenses en búsqueda de empleo en el último trimestre de 2019 a más 40 mil en octubre del presente año. Si a lo anterior se suma la caída en la Tasa General de Participación – TGP del 66,5% al 64,6% en el mismo periodo, se podría concluir que en el último trimestre cerca de 8 mil ciudadanos (adicional a los 40 mil ya mencionados) no buscaron empleo, ya sea porque han perdido la esperanza de encontrarlo o han migrado de la ciudad y del país, entre otras razones.
  2. Tasa de Informalidad Laboral. La informalidad laboral ha crecido en los dos últimos años en Villavicencio en +5.0 puntos porcentuales (p.p.) revela el DANE (2021). La ciudad pasó de tener una tasa de informalidad laboral del 54,3% en el último trimestre de 2019 al 59,3% en el trimestre agosto-octubre del presente año, muy por encima de la tasa promedio de las 13 principales ciudades que se ubicó en 46,8%, lo que implica la perdida de más de 10 mil puestos de trabajo formales y la creación de cerca de 7 mil empleos informales en el mismo periodo. Actualmente en Villavicencio cerca de 138 mil ciudadanos trabajan en la informalidad sin contribución a pensión y riesgos laborales.
  3. Índice de Pobreza Monetaria por Clases Sociales. De acuerdo con los datos revelados por el DANE (2021) sobre pobreza monetaria por estratos para los periodos 2019 y 2020 Villavicencio fue la ciudad del país con mayor disminución de población de clase de alta, la segunda a nivel nacional en disminución de la clase media y la sexta en incremento de la población en la pobreza al acumular un crecimiento del 45% en tan solo un año. Es decir, Villavicencio pasó de tener 153 mil a 222 mil personas en la pobreza del año 2019 al 2020. Cabe resaltar que el porcentaje de población en la pobreza en Villavicencio pasó del 30,3% al 43,1% del año 2019 a 2020, mientras que la tasa nacional pasó del 35,7al 42,5% en el mismo periodo, es decir, Villavicencio pasó de tener una tasa de pobreza muy por debajo de la tasa nacional a estar por encima de la misma en tan solo un año.
  4. Tasa de Percepción de Inseguridad. La última Encuesta de Convivencia y Seguridad Ciudadana – ECSC elaborada por el DANE (2021) la percepción que tiene los villavicenses sobre la inseguridad en la ciudad ha disminuido en los últimos dos años al pasar del 51,8% a 49,2% del año 2019 al 2021 (variación negativa de 2,6 p.p.). Sin embargo, la percepción de inseguridad en la vía pública se incrementó en el mismo periodo del 63,7% al 71,4%, la percepción de inseguridad en cajeros automáticos se incrementó del 39,5% al 44,4% y la percepción de la población sobre la posibilidad de ser víctima de un delito en los próximos 12 meses se mantiene sin ninguna variación en el mismo periodo (23,3% para 2019 y 2021).
  5. Índice de Competitividad de Ciudades – ICC. El ICC es una iniciativa del consejo Privado de Competitividad – CPC y la Universidad del Rosario (2021) que mide la capacidad competitiva de las 32 ciudades capitales del país. Villavicencio pierde tres posiciones en el ranking nacional al pasar del puesto 15 al puesto 18 en la mediciones de los años 2019 y 2021, esto a pesar del leve incremento en su indicador global que pasó de una puntuación de 4,52 a 4,65 (en un rango de 0 a 10) en el mismo periodo.
  6. Índice Nacional Anticorrupción – INAC. El análisis elaborado por el Observatorio de Transparencia y Anticorrupción de la Presidencia de la República (2021) revela que Villavicencio presenta un deterioro significativo en sus capacidades institucionales en la lucha contra la corrupción En su informe anual Villavicencio pierde nueve posiciones en el ranking nacional al pasar del puesto 13 al puesto 22 en el último año. El INAC del Municipio pasó de 67,77 a 55,44 (en una escala de 0 a 100) del año 2019 al 2020.
  7. Índice de Desempeño Fiscal – IDF. Este instrumento de medición elaborado por el Departamento Nacional de Planeación – DNP (2021) mide el desempeño financiero y fiscal de las entidades territoriales del país. En su última medición evidenció que la Alcaldía de Villavicencio cayó dos posiciones al pasar del puesto 17 al 19 (entre 32 ciudades capitales), teniendo en cuenta que su IDF pasó de 62,29 a 53,8 del año 2019 al 2020, es decir, una caída del 14% en su desempeño financiero y fiscal.
  8. Resultados Prueba Saber 11. Los últimos datos revelados por el Instituto Colombiano para al Evaluación de la Educación – ICFES (2021) el puntaje global de las Pruebas Saber 11 del Municipio de Villavicencio se mantiene en 267 (de 500 posibles) para los años 2019 y 2020. Sin embargo, desmejoró el desempeño de los estudiantes de colegios públicos especialmente en el área de inglés, matemáticas y lectura crítica (variación entre rangos de desempeño), lo que incrementa la brecha de calidad educativa entre colegios oficiales y privados. En el caso de la prueba de inglés el puntaje global del Municipio cayó de 53 a 50 puntos en el mismo periodo (el porcentaje de estudiantes de colegios oficiales en los niveles A- y A1 (niveles bajos) pasó del 72% al 83% y los de los niveles B1 y B2 (niveles altos) se redujo del 8% al 6%.
  9. Índice de Precios al Consumidor – IPC. Las estadísticas que maneja el Departamento Técnico y de Información Económica del Banco de la República (2021) revelan que en los últimos ocho años Villavicencio se ha caracterizado por contar una tasa de inflación acumulada anual por debajo de la tasa nacional. Sin embargo, se rompe la tendencia y para septiembre de 2021 la inflación acumulada en los últimos doce meses se ubicó en 5,48%, muy superior al consolidado nacional del 4,51%. El alza de precios se ha dado principalmente en alimentos frescos (+18,3%), alimentos procesados (+14,9%) y productos regulados como combustible para vehículos, energía y suministro de agua (+5,8%).
  10. Encuesta Pulso Social. De acuerdo al DANE (2021) el porcentaje de hogares villavicenses que consumen tres comidas o más al día se redujo del 88,1% (antes de la cuarentena) al 74,1% en octubre de 2021, es decir, uno de cada cuatro hogares no cuenta con recursos suficientes para suplir sus necesidades alimentarias. Otros datos que destacan en la Encuesta y que vale la pena mencionar es que Villavicencio es la segunda ciudad del país con el mayor porcentaje de mujeres que manifiestan tener dificultades económicos para adquirir los elementos para atender su periodo menstrual, la tercera ciudad con mayor porcentaje de mujeres que manifiestan haber sido agredidas verbalmente y la quinta ciudad con el mayor porcentaje de mujeres que se sienten sobrecargadas con las tareas del hogar.

Aunque queda pendiente medir los avances en temas como movilidad, salud, medio ambiente, vivienda, entre otros, lo cierto es que los indicadores sociales dejan ver que el excesivo uso del confinamiento como principal estrategia para mitigar los efectos de la pandemia por COVID-19 generó una crisis económica y social sin precedentes en la historia reciente de la ciudad. La preocupante cifra que pone en evidencia la profundización de la pobreza, explicada en buena medida por la destrucción de puestos de trabajo, exige medidas contundentes que permitan palear la grave situación que viven miles de hogares villavicenses. La Administración Municipal no se puede cruzar de brazos esperando que el Gobierno Nacional ajuste la política macroeconómica, por lo que se requiere de manera urgente generar acciones de política pública desde el ámbito de lo local.

(Lea también: Análisis de la informalidad laboral y el desempleo en Villavicencio (DANE, 2021))

Asimismo, el señor Alcalde y su gabinete, con el acompañamiento de congresistas y senadores de la región, deben gestionar ante las entidades del orden Nacional la ampliación de cobertura de los programas sociales del Estado, gestionar apoyo económico y asistencia técnica de las agencias de cooperación internacional y pedir apoyo al señor Gobernador para aunar esfuerzos en torno a la generación de empleo, la superación de la pobreza y el hambre, mejora en la calidad de la educación y demás temas prioritarios para los villavicenses. Finalmente, se debe plantear la necesidad de redireccionar una buena parte de los recursos del cupo de endeudamiento para avanzar en la superación de la difícil coyuntura económica y social por la que atraviesa el Municipio, de tal forma que para el 2022 los villavicenses nos llenemos de regocijo al tener, por tercer año consecutivo, el mejor alcalde del país.

(Lea también: En alto riesgo las finanzas de Villavicencio).

¿Qué otros indicadores considera nos pueden ayudar a medir la gestión del Alcalde de Villavicencio en sus dos primeros años de gobierno?