Elecciones 2026: Turismo, una promesa vacía para el Meta

A pesar de contar con un potencial turístico enorme, el Meta no logra atraer turistas internacionales, negandole a los sectores productivos la posibilidad de mejorar sus ingresos y por ende, mejorar la calidad de vida de los metenses.

En vísperas de elecciones a Cámara y Senado, hemos podido escuchar a los diferentes candidatos exponer sus propuestas de agenda legislativa y de representación del departamento del Meta ante las diferentes instancias del Gobierno Nacional. El común denominador ha sido la apuesta por el desarrollo del turismo, pues no hay discusión del gran potencial que tiene el Meta como polo de desarrollo turístico de la Orinoquia. Sin embargo, lejos de ser un polo de desarrollo o un referente nacional o incluso internacional en la industria del turismo, el Departamento del Meta no ha logrado alcanzar siquiera niveles aceptables de competitividad, a pesar de ser este el caballo de batalla en todos los procesos electorales y de contar con ingentes recursos de regalías petroleras.

El Índice de Competitividad Turística Regional de Colombia (ICTRC – Departamentos) revela que el Meta no solo no avanza; por el contrario, ha retrocedido en los últimos ocho años, al pasar del puesto 11° (2016) al 18° (2024) en el ranking nacional. Durante la actual administración departamental se ha logrado conservar el puesto 18° pese a una caída de 0,18 puntos (de 4,95 a 4,77 sobre 10 posibles) en las mediciones de 2023 a 2024. En Villavicencio, el ICTRC – Capitales muestra un deterioro similar en los últimos seis años al pasar del puesto 14° (2018) al 17° (2024). El mayor retroceso ocurrió bajo la administración de Felipe Harman, cuando la ciudad perdió dos posiciones en tan solo un año (pasando del puesto 15° en 2023 al 17° en 2024).

(Lea también: ¿Por qué los villavicenses desaprueban la gestión de Alexander Baquero? 10 factores que explican el descontento ciudadano)

En 2025, Migración Colombia registró el ingreso al territorio nacional de 5,13 millones de turistas extranjeros y 760 mil colombianos no residentes. De estos casi seis millones de turistas internacionales, tan solo 7.118 se hospedaron en Villavicencio y 3.287 en otros municipios del Departamento. Es decir, menos del 0,2% del total de turistas internacionales que llegaron al país visitaron el departamento del Meta. Paradójicamente, el municipio de Salento (Quindío) —con 9.800 habitantes y un presupuesto municipal inferior a los $20 mil millones al año— recibe una cantidad de turistas internacionales similar a Villavicencio, a pesar de que el Instituto de Turismo del Meta – ITM dispone de un presupuesto de $23 mil millones anuales, exclusivo para el desarrollo del turismo, esto sin contar con el presupuesto que destina cada uno de los 29 municipios del Departamento para el sector.

Un claro ejemplo de la capacidad turística subutilizada en el Departamento del Meta es el Parque Las Malocas en Villavicencio, un complejo ferial de 60.000 m² —tres veces el área de Corferias en Bogotá (20.000 m²) y comparable a Plaza Mayor en Medellín (50.000 m²)— es epicentro de tres importantes eventos; Expomalocas, Torneo Internacional del Joropo y Festival Llanero. En contraste, Corferias organiza más de 280 eventos anuales entre ferias, congresos, convenciones y exposiciones, atrayendo cerca de dos millones de visitantes. Asimismo, Plaza Mayor en Medellín programa más de 500 eventos al año y atrae alrededor de 1,5 millones de visitantes. Aunque, la anterior Administración Departamental pretendió ampliar la capacidad del Parque Las Malocas con la asignación de más de $54 mil millones, el contrato no pudo ser adjudicado por serios reparos de la Procuraduría General de la Nación.

Lo anterior, revela la necesidad de un debate amplio en torno a una hoja de ruta que nos permita avanzar en términos de competitividad turística. Como aporte a esta discusión propongo cinco iniciativas que considero los futuros representantes a la Cámara y Senadores deberán priorizar en sus agendas legislativas y procurar incorporar en el Plan Nacional de Desarrollo – PND 2026-2030, así:

  1. Garantizar la operación permanente de la Vía Bogotá-Villavicencio a través de la inversión de recursos de la Nación, y de ser posible, la terminación anticipada de la concesión y operación de la vía por parte de INVIAS.
  2. Desescalamiento del conflicto armado que garantice seguridad para propios y turistas. Recordemos que gracias al Acuerdo de Paz de la Habana se logró tener acceso a Caño Cristales, Cañón del Guejar, entre otros activos naturales que hoy le generan ingresos a las comunidades locales,
  3. Gestionar ante FONTUR, y en concurrencia con recursos de regalías, la construcción de un parque temático en el departamento del Meta capaz de competir con iniciativas como el Parque del Café, Parque Chicamocha, Parque Jaime Duque, etc.,
  4. A través de Procolombia generar una estrategia de posicionamiento internacional del Meta como un destino turístico de talla mundial, y
  5. Incluir en el PND 2026-2030 el proyecto de construcción del aeropuerto internacional para Villavicencio.

A nivel local y regional se requiere el apoyo de la bancada del Meta en los diferentes ministerios para la gestión de recursos de inversión que garanticen;

  1. Operación de la malla vial intermunicipal, especialmente en la temporada invernal a través de inversión de recursos de la UNGRD,
  2. Construcción de vías secundarias y terciarias que permitan el desarrollo del turismo comunitario a través de inversión de recursos del Instituto Nacional de Vías Regionales (INVIR),
  3. Asesoramiento del Viceministerio de Turismo para la vinculación un Convention Boreau para el Parque Las Malocas que garantice la explotación comercial del recinto ferial durante todo el año (y que de paso gestione el Centro de Convenciones incluido en el Plan de Desarrollo de Villavicencio),
  4. Ampliar la oferta educativa técnica, tecnológica y de posgrado en áreas relacionadas con la industria del turismo, y
  5. Apalancar, a través de los diferentes ministerios, especialmente el MinCIT los cluster de turismo educativo, turismo de salud, ecoturismo y turismo MICE (Meetings, Incentives, Conferences, and Exhibitions).

Finalmente, podemos concluir que el gran problema del Departamento del Meta no es la carencia de recursos, sino la falta de visión estratégica y la total desconexión de la gobernanza público-privada frente a las necesidades reales del sector, dando como resultado un Departamento excluido de los flujos crecientes de turistas internacionales que visitan el país, cerrando la puerta a un mayor dinamismo de la economía regional, a la creación de empleo formal y a la generación de riqueza para las familias metenses.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

¿Qué otras acciones considera deben realizar los futuros congresistas y senadores del Meta para generar un impacto real en el desarrollo del turismo en el Departamento?

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Seis datos claves de empleo, subempleo e informalidad en Villavicencio – DANE 2025

Villavicencio presume la tasa de desempleo más baja del país, pero sobre una base fragil; informalidad elevada, participación estancada y miles de personas atrapadas en el subempleo.

Villavicencio registró la tasa de desempleo más baja del país (6,8%) para el trimestre agosto-octubre 2025, con caída de 2,6 p.p. respecto a 2024. Mientras el desempleo baja, la informalidad sube; la proporción de ocupados informales en Villavicencio pasó de 51,1% a 52,9% en el último año (+1,7 puntos). Asimismo, la Tasa Global de Participación – TGP de la ciudad cae levemente mientras el promedio nacional sube, lo que sugiere que parte de la “mejora” en el desempleo se explica por un menor número de personas en busqueda de trabajo.

¿Qué significa esto en número de personas?

  • Cerca de 9 mil villavicenses hacen parte de la fuerza de trabajo potencial (quisieran trabajar pero hoy no buscan).​
  • De las casi 10 mil personas que lograron ocuparse en el último año, la gran mayoría lo hace en la informalidad.​
  • Cerca de 19 mil villavicenses están desempleados, aunque continúan en la busqueda activa de una oportunidad laboral.​
  • Alrededor de 21 mil villavicenses se declaran subocupados, es decir, quisieran trabajar más horas o en mejores condiciones.
  • Las ramas económicas donde mas se generó empleo en el último año; Comercio (+7 mil), Construcción (+3 mil), Alojamiento/comida (+2 mil) y Transporte (+2 mil).
  • Las ramas donde más se perdió empleo en el último año; Profesionales/técnicos (-3 mil), Administración pública/salud (-2 mil) y Manufacturas (-2 mil).

La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

¿Qué dicen los indicadores de la gestión de Alexander Baquero como alcalde de Villavicencio?

A pocas semanas de cumplirse los dos primeros años de gobierno de Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, hacemos un recorrido por los principales indicadores que permiten analizar los avances y retos que enfrenta la Administración Municipal en medio de un proceso de revocatoria del mandato que definirá la suerte de la ciudad. Los indicadores se extraen de diversas fuentes como el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) y el Consejo Privado de Competitividad.​

Seguridad y Convivencia

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, Villavicencio presenta una tendencia preocupante en materia de seguridad y violencia. Entre 2023 y 2025, la ciudad registró un incremento del 36% en homicidios, muy superior al crecimiento promedio del 5% en las 32 ciudades capitales para el mismo período. En cuanto a la tasa de homicidios, en 2025 Villavicencio registró 19,5 por cada 100.000 habitantes, superando la tasa promedio de las capitales, que fue de 18,1 por cada 100.000 habitantes. Respecto a las muertes violentas, la ciudad tuvo un aumento del 27%, al registrar 288 casos en 2025 (la cifra más alta en su historia) frente a 226 en 2023, superando el crecimiento promedio del 4,6% en las capitales del país.

En cuanto a indicadores de violencia no fatal, Villavicencio se posiciona en 2025 como la cuarta ciudad del país con el mayor número de casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes; la quinta en violencia interpersonal, y la sexta en violencia de pareja y violencia intrafamiliar, superando incluso a ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Santa Marta y Valledupar. Estos datos subrayan que Villavicencio se ubica entre las ocho ciudades más violentas del país, enfrentando desafíos de seguridad pública que superan la media nacional, especialmente en homicidios y violencia en el núcleo familiar, lo cual requiere medidas focalizadas y priorizadas para revertir esta alarmante tendencia.

Costo de Vida (Índice de Precios al Consumidor – IPC)

Villavicencio se consolida en 2025 como la tercera ciudad del país con mayor incremento en el costo de vida. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por sobrecostos debidos al prolongado desabastecimiento de agua y al incremento en las tarifas de servicios públicos. Asimismo, el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, salud, muebles y enseres para el hogar encarece la canasta familiar de los villavicenses. Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, relacionada especialmente con el costo de servicios básicos como agua potable, energía, aseo urbano, salud y educación. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción de sus ingresos a la provisión de servicios vitales.

Índice de Competitividad de Ciudades (ICC 2025)

El desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra, en términos generales, un balance negativo al descender una posición en el ranking nacional, pasando del puesto 19 al 20 en el período 2024-2025. Los mayores retrocesos se presentaron en los pilares Entorno para los negocios y Sostenibilidad ambiental, con una caída de siete posiciones en cada uno en el ranking nacional, y en el pilar Tamaño de mercado donde la ciudad perdió dos posiciones. Sin embargo, Villavicencio mostró una mejoría en el pilar Educación básica y media, ganando cuatro posiciones (puesto 14), y en el pilar Salud avanzó dos posiciones (puesto 17).

Índice de Ciudades Modernas (ICM 2025)

Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país. En el último año, la ciudad presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que mide los avances en desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión del gobierno local. Competitividad y Complementariedad, Seguridad, Productividad y Equidad e Inclusión Social son los indicadores que revelan el mal momento por el que atraviesa la ciudad. Villavicencio ocupó el puesto 20 en el ICM 2020, por lo que este ranking, elaborado por el DNP, confirma que la ciudad no solo ha quedado rezagada frente a otras capitales del país, sino que retrocede en indicadores clave para su desarrollo integral.

Empleo e Informalidad Laboral

En el último año, Villavicencio tuvo una caída en la tasa de desocupación de -3,6 p.p., siguiendo la tendencia nacional (-1,7 p.p.). Sin embargo, la informalidad laboral se ubicó en 51,5%, sin variación en el último año, evidenciando un problema estructural que afecta la calidad de vida de los villavicenses. Asimismo, en el mismo período se presentó una caída en la Tasa Global de Participación (TGP) del 66,9% al 65,8%, lo que indica que la población en busca activa de empleo ha disminuido (y, por ende, disminuye la tasa de desocupación). La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada, que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

Desempeño Fiscal (IDF e IVF 2024)

El IDF revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de 68,3 a 60,7 puntos en el período 2023-2024 (caída de 7,5 p.p.). Villavicencio pasó del puesto 9 en 2023 al 16 en 2024, a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en alto riesgo financiero y fiscal. Este deficiente desempeño se explica por la pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), incremento en el endeudamiento de largo plazo (+31%) y un déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera.​

Por otra parte, el Informe de Viabilidad Fiscal (IVF 2024) del Ministerio de Hacienda revela que Villavicencio registró un incremento del 22% en la relación entre gastos de funcionamiento e ingresos de recaudo propio entre 2023 y 2024, el mayor crecimiento reportado entre todas las ciudades capitales, superando significativamente el promedio nacional. Asimismo, Villavicencio figura entre las tres capitales con mayores montos de recursos del Sistema General de Regalías sin ejecutar durante el bienio 2023-2024, lo que sugiere limitada capacidad de ejecución en proyectos de inversión, debilidades en planeación y preparación de proyectos, e incapacidad técnica y administrativa para invertir oportunamente los recursos.

Desempeño Institucional (IDI 2024)

Villavicencio descendió dos posiciones en el ranking nacional, pasando del puesto 22 al 24 entre las ciudades capitales. Este retroceso refleja que, aunque mejoró ligeramente su IDI (de 63,47 a 64,81 puntos, +2,1%), otras capitales avanzaron a un ritmo más acelerado. El IDI promedio de las capitales creció de 70,70 a 74,28 puntos (+5,1%). Las mayores fortalezas de Villavicencio se concentraron en la producción y retención del conocimiento del talento humano, mientras se evidencia debilitamiento en la transformación digital y modernización de servicios ciudadanos.

Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM 2025)

Villavicencio perdió una posición en el ranking nacional de emprendimiento, pasando del puesto 17 en 2024 al 18 en 2025 entre 23 ciudades analizadas. Su peor desempeño fue en el pilar Financiamiento (del 13 al 18, con 2,08/10 puntos). En Capital humano, habilidades y competencias ocupa la última posición (2,52 puntos). En Adopción tecnológica e innovación intraempresa ocupa el puesto 20 por bajo nivel de adopción tecnológica y escasa innovación empresarial. En Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20 dados los escasos resultados de los emprendimientos una vez materializados y su bajo impacto social y económico. Asimismo, Villavicencio ocupa la última posición en el indicador Grupos de investigación y el puesto 21 en Investigadores per cápita y Registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el indicador Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

Infraestructura y Seguridad Vial

Villavicencio registró 109 fallecidos en accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2025, con una tasa de 18,7 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio de las ciudades capitales (9,5 por cada 100.000). En 2024 hubo 91 fallecidos en el mismo período (+19,8%, 18 casos más), frente al crecimiento promedio del +4,7% en las capitales del país. Por ello, es la quinta ciudad del país con más muertes en accidentes de tránsito, superando a ciudades con mayor densidad poblacional como Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.

Aunque hay otros temas para los que no existen indicadores actualizados, los villavicenses no perciben avances en aspectos neurálgicos como la carencia de agua potable, control del espacio público, deterioro de la malla vial, falta de modernización de la red semafórica, transparencia en el uso de los recursos públicos, gasto excesivo en fiestas y eventos mediáticos, y la privatización del servicio de patios y grúas, entre otros. Esto ha contribuido a generar una imagen negativa de la Administración municipal en el inconsciente colectivo.

No se evidencia interés por parte de la Administración Municipal en la gestión de recursos nacionales, de cooperación internacional u otras fuentes para financiar soluciones a los principales problemas que aquejan a los ciudadanos. Por el contrario, iniciativas como el Hospital de La Paz (trasladado a Cumaral por falta de gestión), el nuevo punto de captación de agua potable o el parque solar (sin operar) revelan ineficiencia administrativa.

Los concejales de Villavicencio, que le cuestan a la ciudad más de $5.300 millones al año y que deben ejercer control político y velar por los intereses ciudadanos, han guardado silencio ante una Administración negligente. Por el contrario, han tomado decisiones cuestionables como la privatización del servicio de patios y grúas, y la aprobación de un nuevo endeudamiento por más de $90 mil millones, que se suma a los $89,7 mil millones de deuda al cierre de la vigencia 2024.

A pesar de ejecutar recursos por más de dos billones de pesos, la mayoría de proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo no han iniciado ejecución: Galería Comercial Porfía, 11 CAIs, dos estaciones de Policía, tres Centros de Desarrollo Integral (CDI), Centro de Convenciones, Centro de Atención para Personas en Condición de Discapacidad, Hospital de la Paz, reubicación del cementerio central, nuevo edificio de la Alcaldía, reubicación de la cárcel municipal, revitalización de la zona Centro y Cristo Rey, y mejoramientos viales en El Barzal, El Buque, paralela de la calle 35, avenida 33 (Postobón) y calle 5 de Villa Bolívar, entre otros.

Esta situación genera preocupación, pues se corre el riesgo de repetir la historia de los proyectos de la anterior Administración, que, aunque con deficiencias en planeación, el Alcalde de Villavicencio no ha tenido la voluntad política para concluirlos, generando un detrimento patrimonial para el municipio. Finalmente, de la Administración Municipal esperamos que se corrija el rumbo con decisión, de la comunidad en general un mayor sentido de pertenencia por nuestra ciudad, y a la clase dirigente recordarles que lo público debe ser un medio para servir a la sociedad en su conjunto, más que para satisfacer necesidades individuales. Villavo la Bella es el espacio donde convivimos más de medio millón de personas; la ciudad que construimos día a día con esfuerzo y dedicación de cada uno de quienes la habitamos, y por lo tanto, debe ser la mejor herencia para las futuras generaciones de propios y visitantes.

El Meta se desploma en desempeño fiscal: del puesto 13 al 24 en solo un año

El pasado 11 de noviembre de 2025 el Departamento Nacional de Planeación – DNP publicó el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2024, el cual mide la gestión financiera y fiscal de los 32 departamentos del país. El departamento del Meta presentó un descenso de 11 posiciones en el ranking nacional del IDF, al pasar del puesto 13 en 2023 al puesto 24 en 2024, su peor desempeño en más de una década. El Meta obtuvo una calificación de 49,9 puntos (de 100 posibles), ocho puntos menos que en 2023, con un desempeño inferior al promedio nacional (53,5 pts.). El Meta pasó de estar en la mitad superior del país a ubicarse en la parte baja del desempeño fiscal nacional.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

La fuerte caída que experimentó el Meta es el resultado del bajo desempeño en siete de los nueve indicadores financieros y fiscales que hacen parte del IDF 2024, así; 1. El Departamento depende más de las transferencias nacionales y menos de sus ingresos propios, 2. Menor inversión en obras públicas, desatendiendo sectores clave, 3. Colapso completo en el indicador balance primario por baja ejecución presupuestal (superávit excesivo), 4. El endeudamiento alcanzó los $112 mil millones (aumento de pasivos totales respecto a los activos), 5. La entidad se acerca peligrosamente al límite superior en gastos de funcionamiento, 6. El Departamento programó ingresos tributarios que no logró recaudar, y 7. La capacidad de ejecución de inversión sigue siendo media-baja.

El debilitamiento fiscal del Meta en 2024 no es coyuntural, es estructural y pone en riesgo su categoría fiscal.

El entorno complejo al que se enfrenta el Departamento por cambio en los hábitos de consumo de los contribuyentes, incremento del contrabando y la evasión, deficiente gestión financiera y fiscal (menor gestión de cobro coactivo, falta de modernización tecnológica del sistema de gestión tributaria y menor inversión en fiscalización), incremento sostenido en los gastos de funcionamiento, baja producción y venta de bebidas alcohólicas por parte de la Unidad de Licores del Meta, pérdida de poder adquisitivo a los consumidores por la alta inflación, desaceleración de la economía regional, reducción en el número de transacciones inmobiliarias, carencia de una estrategia de diversificación y sofisticación del aparato productivo y pérdida de competitividad del Departamento, entre otros factores, se convierten en caldo de cultivo para su recategorización.

(Lea también: Desempeño de Villavicencio según el Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025).

El Informe de Viabilidad Fiscal – IVF 2024, publicado por el Ministerio de Hacienda, evidencia que el departamento del Meta presentó una variación real del 11% en sus Ingresos de Libre Destinación (ICLD) en el último año, mientras que los gastos de funcionamiento crecieron un 27% en el mismo periodo. Para el Ministerio de Hacienda la situación del Meta representa «… un desmedro respecto a la vigencia anterior, como consecuencia del aumento de los gastos de funcionamiento en mayor proporción que sus ICLD». Es decir, durante el año 2024 el Departamento acumuló gastos de funcionamiento por $126.608 millones, es decir, el 54% de sus ingresos de libre destinación, a tan sólo un punto porcentual de alcanzar el límite máximo del 55% definido por la Ley 617 de 2000, criterio determinante en la recategorización de los departamentos del país.

Sin embargo, el riesgo real para el Meta no es sobrepasar el límite de gastos de funcionamiento frente a los ICLD, el verdadero riesgo radica en que las proyecciones de recaudo de ICLD para la vigencia 2025 son insuficientes frente a los requisitos establecidos por la Ley (170.001 smmlv), lo que indica un inminente descenso de categoría para el 2026 o en el mejor de los casos, para el 2027. Las consecuencias para el Departamento son, entre otras;

  • Pérdida de credibilidad institucional por baja capacidad fiscal y administrativa.
  • Ajustes en la escala salarial y honorarios de servidores públicos.
  • Necesaria reestructuración administrativa.
  • Posible reducción de transferencias de la Nación.
  • Menor capacidad de inversión.
  • Recortes en gastos de funcionamiento.
  • Reducción de remuneración de los diputados, de 26 a 25 smmlv.

El Meta cuenta con un sistema tributario agotado, con una pérdida progresiva de sostenibilidad fiscal, por lo que los ingresos propios no alcanzan el crecimiento mínimo requerido para sostener la categoría de primer nivel definida por la Ley 617 del 2000.

(Lea también: Villavicencio continúa rezagada en términos de desarrollo integral, revela el Índice de Ciudades Modernas 2025).

Esta situación debe ser un motivo de reflexión colectiva. Para los ciudadanos debe quedar claro que la elección de mandatarios honestos, competentes e íntegros debe asumirse con la misma responsabilidad y ética que esperamos de quienes administrarán nuestras instituciones. La clase dirigente debe entender que administrar lo público no es sólo organizar fiestas y ejecutar los recursos del erario, se debe gerenciar con eficiencia, responsabilidad y visión de futuro; diversificar las fuentes de ingresos, dinamizar la base tributaria, atraer inversión privada que dinamice la economía local, gestionar recursos de cooperación internacional, tomar decisiones informadas (basadas en datos), generar alianzas estratégicas que multipliquen los recurso escasos y proyecten el territorio a nivel nacional e internacional y finalmente, invertir los recursos con austeridad y responsabilidad procurando el mayor beneficio para la comunidad en su conjunto.

(Lea también: Villavicencio en riesgo financiero, revela el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2025 del DNP).

Villavicencio entre las tres ciudades del país con mayor alza en el costo de vida

Villavicencio registró una variación anual del Índice de Precios al Consumidor – IPC de 5,99 %, superior al promedio nacional (5,51 %), reflejando presiones persistentes en los precios de bienes y servicios básicos, especialmente en alimentación, educación y vivienda. Este dato ubica a la capital del Meta entre las tres ciudades con mayor inflación del país, superando a ciudades como Bogotá (5,80 %), Medellín (5,44 %), Barranquilla (5,40%) y Cali (5,05 %), pero por debajo de Bucaramanga (6,17 %) y Pereira (6,02 %), las dos ciudades con mayor incremento del IPC en el último año.

Restaurantes y hoteles con un crecimiento del 9,20% es la división de gastos que mas ha contribuido al incremento de la inflación en Villavicencio en el último año. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por los costos adicionales asociados al abastecimiento de agua, así como el incremento del costo de energía y alimentos procesados. Por lo tanto, la carencia en el suministro constante de agua potable (durante cerca de seis meses) genera un efecto multiplicador de la inflación, especialmente por la necesidad que tienen hogares y empresas para abastecerse de fuentes alternativas más costosas.

La inflación superior al promedio nacional que experimenta Villavicencio, sumado a fallos en la prestación de servicios básicos, puede conducir a una espiral de precariedad; más gasto en lo básico, menos ahorro, menor capacidad de consumo y menor crecimiento económico regional.

Las cuatro siguientes divisiones de gastos que más han impulsado el incremento del costo de vida para los hogares villavicenses son; Alimentos y bebidas no alcohólicas (7,95 %) dado el encarecimiento de cereales, carnes y lácteos por mayores costos logíticos por el cierre de la Vía al Llano, Educación (7,83 %) por el ajuste de matrículas y pensiones educativa, Muebles, artículos para el hogar y conservación (7,28 %) por mayores costos de importación y Salud (5,37 %) por un aumento en precios de medicamentos, servicios particulares y atención especializada.

Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, más relacionada con el costo de los servicios básicos como agua potable, salud y educación, que con los choques de oferta. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción del gasto a bienes y servicios básicos cuyo crecimiento supera el promedio nacional. Si se mantiene la actual tendencia, Villavicencio podría cerrar 2025 con una inflación anual superior al 6%, por encima de la proyección del Banco de la República (5,1 %). Esto sugiere que la ciudad podría tardar más en consolidar la estabilidad de precios, especialmente si persisten las deficiencias en la prestación de servicios básicos y los incrementos tarifarios en energía, aseo y educación.

Qué dicen los indicadores del DANE sobre la evolución del mercado laboral en Villavicencio? 

Les estadisticas del #MercadoLaboral publicadas por el @DANE_Colombia el pasado 31 de octubre de 2025 revelan que la #TasaDeDesocupación para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 6,6% por lo que #Villavicencio es actualmente la segunda ciudad del país con la menor tasa de desempleo, experimentando una caída de -3,6 p.p. frente al 10,2% registrado en el 2024.

La #TasaGlobalDeParticipación (TGP) para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 65,8%, mientras que en el mismo periodo de 2024 se ubicó en el 66,9%, lo que indica que en #Villavicencio la población en busca activa de empleo ha disminuido (y por ende disminuye la tasa de desocupación). Lo anterior, se explica, entre otros factores;

  • Porque muchas personas tras largos periodos de búsqueda sin encontrar trabajo se desaniman y dejan de buscar empleo,
  • Un mayor porcentaje de jóvenes continúa su proceso de formación técnica y profesional, por lo que salen de las estadísticas de empleo y desempleo,
  • La baja industrialización y alta dependencia del comercio, la agricultura y el empleo público, limita la calidad y cantidad del empleo formal, desanimando a los trabajadores más calificados, y
  • Un mayor número de personas con bajo nivel educativo o en condición de vulnerabilidad se dedica a actividades informales, por lo que dejan de buscar empleo formal.

La #TasaDeInformalidad laboral se ubicó en el 51,5%, la misma cifra que registra el DANE para el mismo periodo de 2024, mientras que las 13 ciudades y áreas metropolitanas y el promedio nacional continúan disminuyendo. Por lo tanto, el comportamiento de la tasa de informalidad laboral en Villavicencio continúa en contravía a la tendencia nacional.

Las cifras del DANE para Villavicencio muestran un mercado laboral con menor desempleo, pero con alta informalidad y limitada generación de empleo de calidad.

Finalmente, de los 271 mil villavicenses que componente la fuerza de trabajo (ocupados y desocupados); 123 mil cuentan con un empleo formal, 131 mil se encuentran en la informalidad laboral (no cuentan con cobertura de seguridad social; salud, pensión y ARL) y 18 mil se encuentran desempleados. Asimismo, ocho mil componen la fuerza de trabajo potencial (personas que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo y que tienen interés en trabajar) y cerca de 20 mil villavicenses tienen el deseo manifiesto de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o contar con un empleo más acorde a sus competencias.

Las cifras de informalidad laboral evidencian un problema estructural del mercado laboral en Villavicencio, por lo que se debe generar una estrategia de intervención integral en tres frentes; 1. Reconversión del tejido empresarial, 2. Fortalecimiento de los clusters con mayor potencial en la generación de empleo formal, y 3. Formalización laboral a través de campañas de sensibilización, incentivos fiscales y de capital, apoyo técnico y metodológico y vigilancia y control. Es fundamental contar con la participación activa del Ministerio del Trabajo, Cámara de Comercio de Villavicencio, COFREM, Secretarías de Competitividad departamental y municipal, gremios de transporte, vendedores informales, academia, cooperación internacional, comunidad en general y medios de comunicación local.

#DANE #MercadoLaboral #Empleo #Desempleo #Informalidad #Villavicencio #Meta #Competitividad #EconomíaRegional

Qué dicen los indicadores de las dinámicas de empleo e informalidad laboral en el Meta?

El DANE publicó recientemente las cifras del mercado laboral para el trimestre de mayo a julio de 2025, evidenciando que el país registró una tasa de desempleo del 8,8%, la más baja en los últimos ocho años. Igualmente, el informe destaca el buen comportamiento en las cifras de ocupación laboral en Villavicencio, dado que la capital del departamento del Meta registró la segunda tasa de desempleo más baja del país, con un 7,7%. Asimismo, Villavicencio destaca entre las tres ciudades capitales con menor desempleo juvenil, al registrar una tasa del 13,5%, muy por debajo del promedio nacional del 15,5%.

Sin embargo, la informalidad laboral en Villavicencio se incrementó en el trimetres mayo a julio de 2025 frente al mismo periodo de 2024, alcanzando una tasa del 53,1%. El comportamiento de la tasa de informalidad en Villavicencio va en contra vía de la tendencia nacional, evidenciando que la informalidad laboral se ha convertido en un problema estructural, crónico y persistente de la economía local, con consecuencias nefastas en la calidad de vida de los villavicenses. Es importante destacar que Villavicencio oferta el 51% del total de empleos del Departamento, y aunque no existen datos de informalidad laboral del nivel departamental, investigaciones del Banco de la República sugieren que la tasa de informalidad en cabeceras municipales y área rural en el Meta podría superar el 85%.

Al analizar las estadísticas del DANE para el periodo 2018 a 2024 se observa que en el Departamento se crearon cerca de 19.900 nuevos puestos de trabajo, de los cuales, cerca de 7.660 corresponden a actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos y alrededor de 5.500 a la administración pública, defensa, educación y atención de la salud humana. Estas cifras contrastan con los datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior – SNIES del Ministerio de Educación Nacional – MEN, que revelan que en el Departamento del Meta en el mismo periodo se graduaron más de 37.700 jóvenes del nivel universitario, técnico y tecnológico.

Sin embargo, el Índice Departamental de Competitividad – IDC evidencia que el Departamento del Meta ha perdido competitividad frente a otros departamentos del país en términos de cobertura bruta en formación universitaria, a pesar de que el Departamento ha logrado incrementar la cobertura en formación universitaria al pasar del 27% en 2018 al 31% en 2024. Sin embargo, las cifras del Meta distan mucho de Bogotá D.C., que logró en el último año alcanzar una cobertura universitaria del 86%. En cuanto a cobertura en formación técnica y tecnológica, el Departamento del Meta sufre un retroceso al pasar del 7,6% en 2018 al 5,5% en 2024, y por ende una caida en el ranking en el IDC, mientras que Bogotá avanza de manera satisfactoria al ampliar la cobertura del 31% al 44% en el mismo periodo. 

Actualmente, el Departamento del Meta cuenta con más de 35 mil estudiantes matriculados en educación superior, de los cuales 29.700 cursan carreras universitarias, 4.500 en programas de nivel tecnológico y menos de mil estudiantes en el nivel técnico profesional, por lo que cada año se estima que cerca de seis mil profesionales, técnico y tecnólogos se incorporarán al mercado laboral. Lamentablemente, el mercado laboral de Villavicencio, y del Departamento del Meta en su conjunto, no tiene la capacidad de absorber el creciente número de profesionales, por lo que muchos jóvenes tendrán que desplazarse a otras ciudades del país en busca de oportunidades laborales o incluso, migrar del país para lograr su desarrollo profesional. 

Al examinar la estructura del mercado laboral evidenciamos que el grueso del empleo en el departamento del Meta se concentra en actividades de menor valor agregado, altos niveles de informalidad y bajos salarios. Actividades como comercio, reparación de vehículos, agricultura, ganadería, construcción, entretenimiento, alojamiento, servicios de comida, transporte y almacenamiento, acaparan más del 70% de la población ocupada del Departamento, mientras que la administración pública suma cerca del 11% del total del empleo, aunque con un mayor grado de formalización, se enfoca en la prestación de los servicios esenciales del Estado, con bajos niveles de productividad.

La falta de políticas públicas orientadas al desarrollo del aparato productivo, el bajo nivel de industrialización, la casi inexistente canasta exportadora, la ausencia de un sistema de investigación, desarrollo e innovación robusto y el incipiente ecosistema emprendedor, dificultan la incorporación de la mano de obra calificada al tejido empresarial. Como resultado, se genera una fuga de cerebros que implica pérdidas incalculables para el país dado los altos costos en los que incurre el Estado para la formación del talento humano desde la educación inicial hasta la formación superior, así como la subutilización de la mano de obra calificada que se logra enganchar al mercado laboral. Para el año 2024 la tasa de subocupación para el Departamento del Meta se ubicó en el 6,8%, lo que implica que más de 37 mil metenses contaban con empleos que no se ajustaban a sus competencias.

Los recientes datos del Índice Subnacional de Emprendimiento – ISEM 2025 demuestran que el ecosistema emprendedor de Villavicencio sigue perdiendo competitividad en el ránking nacional al pasar del puesto 17 en 2024 al puesto 18 (de 23 posibles) en 2025. Al revisar de manera detalla los diferentes pilares que componen el ISEM 2025, se evidencia que Villavicencio presenta su peor desempeño en el pilar de Financiamiento, al pasar del puesto 13 en 2024 al puesto 18 en 2025, con una calificación de tan solo 2,08 de 10 puntos posibles. En el Pilar Capital humano, habilidades y competencias, Villavicencio ocupa la última posición del ranking nacional con una calificación de 2,52 sobre 10 puntos posibles. 

En el Pilar Adopción tecnológica e innovación intraempresa Villavicencio se ubica en el puesto 20 del ISEM 2025 debido al bajo nivel de adopción de nuevas tecnologías y el escaso desarrollo de procesos de innovación empresarial y en el Pilar Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20, evidenciando un bajo desempeño de los emprendimientos una vez materializados, dada la baja calidad de las iniciativas impulsadas por el ecosistema empresarial local y su bajo impacto agregado a nivel social y económico. En el Pilar Ecosistema innovador y generación de conocimiento, Villavicencio se ubica en la última posición en el indicador grupos de investigación y en el puesto 21 en los indicadores; investigadores per capita y registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el ránking nacional en el indicador Regalías destinadas a proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

A pesar de las grandes deficiencias institucionales y la carencia de políticas de apoyo a los emprendedores, Villavicencio obtine una buena calificación en el Pilar Capital Social del ISEM 2025, el cual mide la percepción que tiene los emprendedores y empresarios sobre el emprendimiento y las oportunidades que le brinda el entorno empresarial. Asimismo, en el Pilar Entorno de negocios Villavicencio obtiene su mejor desempeño, conservando la segunda posición frente a la medición del año 2024. En este pilar Villavicencio destaca en indicadores como facilidad para iniciar una empresa, facilidad para el comercio internacional, facilidad para cerrar una empresa, tasa de ocupación y tasa de empleadores, este último indicador hace referencia al porcentaje de ocupados que se definen como patrón o empleador. 

Finalmente, podemos concluir que aunque el Departamento del Meta avanza en la formación del talento humano en la educación superior, la carencia de políticas públicas que impulsen el desarrollo del aparato productivo ha generado barreras que impiden la incorporación de la mano de obra calificada el sector real de la economía. Por lo tanto, se requiere de una estrategia de largo aliento que incentive la inversión privada en el Departamento, la consolidación de mecanismos de financiación pública a las iniciativas de los emprendedores, la transferencia de capacidades en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+i de la academia al sector productivo y una participación más activa de las universidades en la gobernanza del Departamento que garantice la incorporación de sus egresados al mercado laboral, la generación de riqueza y una mejor calidad de vida para los ciudadanos.

Resultados del Índice de Competitividad para el Departamento del Meta – IDC 2025

IDC 2024 Departamento del Meta

El pasado mes de junio de 2025 el Consejo Privado de Competitividad publicó el Índice Departamental de Competitividad – IDC 2025, instrumento que permite, a partir de una batería de indicadores, conocer los avances y retos de las regiones en términos de competitividad y desarrollo. El Departamento del Meta continúa en la posición 16 del ranking a nivel nacional (de 33 posibles), sin avances significativos en los últimos años a pesar del incremento en sus ingresos por concepto de rentas petroleras y demás transferencias de la Nación que alcanzan un promedio de $2,3 billones anuales (cerca de $12 billones en el periodo 2020-2025 sin incluir ingresos propios), recurso que no han logrado apalancar el desarrollo económico, social y ambiental del Departamento.

Es necesario resaltar que el Meta cuenta con importantes ventajas comparativas como son; ubicación geoestratégica privilegiada (90 kilómetros de la capital del país), primer lugar a nivel nacional en producción de petróleo, ocupa el primer lugar en ingresos de rentas petroleras, cuenta con el segundo mayor Producto Interno Bruto – PIB per cápita a nivel nacional, se encuentra en el top tres de los departamentos con mayor biodiversidad, se encuentra en el top cinco de los departamentos con mayor área de siembra agrícola, con más de 500 mil hectáreas de cultivos permanentes y transitorios, es el cuarto departamento en extensión geográfica (con más de 8,5 millones de hectareas), es uno de los cinco departamento con mayor potencial para la producción de energía solar y se encuentra entre los siete departamentos con mayor PIB departamental, entre otras importantes capacidades.

Sin embargo, el Departamento del Meta no logra avanzar en factores que son determinantes para alcanzar un nivel de desarrollo acorde a sus potencialidades. Un ejemplo de ello, son los resultados conseguidos en el pilar Innovación, donde obtuvo una valoración de 1,81 puntos de 10 posibles, por lo que ocupó el puesto 20 a nivel nacional, siendo este el pilar con la puntuación más baja para el Departamento de acuerdo al IDC 2025. Lo anterior, teniendo en cuenta su deficiente desempeño en indicadores como Patentes, Modelos de Utilidad  e Investigación de alta calidad, donde obtuvo puntuaciones inferiores a uno y en los indicadores; Investigadores per cápita, Productividad de la investigación científica y Sinergia de la investigación, su calificación oscila entre 1,86 y 2,72. 

Asimismo, en el pilar de Sofisticación y Diversificación del aparato productivo el Departamento obtuvo su peor posición, puesto 26 a nivel nacional, con una calificación de 3,71 de 10 puntos posibles, muy por debajo de departamentos como Chocó (6,56), Vaupés (6,34), Caqueta (4,69) y La Guajira (4,61), departamentos de bajos ingresos y que no gozan de las ventajas comparativas con las que cuenta el departamento del Meta. El bajo desempeño en este pilar se explica por la escasa o nula diversificación de la canasta exportadora y por ende, la falta de diversificación de los mercados de destino de las exportaciones. 

En el Pilar Infraestructura el Departamento ha presentado un deterioro en su desempeño competitivo al pasar del puesto 14 a nivel nacional en el IDC del año 2020 al puesto 17 en el IDC del año 2025. En este Pilar podemos observar un retroceso en indicadores como Cobertura efectiva de gas natural y GLP (al pasar del puesto 11 al puesto 18 a nivel nacional), en el indicador Costo de la energía eléctrica la puntuación se redujo de manera significativa en los últimos cinco años y pasó del segundo (2°) puesto con las tarifas más competitivas después de Boyacá en el IDC 2020, al puesto 14 en el IDC 2025. Lo anterior, sumado a la deficiente calidad y constantes interrupciones del servicio de energía para hogares y empresas, hacen que el Departamento no sea un destino atractivo para las industrias que requieren el uso de energía eléctrica para sus procesos productivos.

En cuanto a infraestructura vial el IDC 2025 evidencia el mayor deterioro en los indicadores del Pilar Infraestructura, dado que el Departamento pasó del cuarto (4°) al 10° puesto a nivel nacional en el indicador Red vial primaria por cada 100.000 habitantes. Lo mismo ocurre con los indicadores Porcentaje de vías primarias en buen estado que pasó del cuarto (4°) puesto al puesto 15 en el mismo periodo y en el indicador Red vial a cargo del departamento por cada 100.000 habitantes continúa en el puesto 26, sin avances significativos.

En cuanto a conectividad, tercer factor del Pilar Infraestructura, el IDC 2025 evidencia que el Departamento en el indicador Costo de transporte terrestre a mercado interno pasó del tercer puesto (3°) al puesto 14 en el ranking del IDC en los últimos cinco años, lo que evidencia una pérdida de competitividad para los productores agropecuarios locales debido al incremento de los fletes y demás costos asociados al transporte de los productos agropecuarios. En el indicador Pasajeros transportados vía aérea también se evidencia una pérdida de competitividad, dado que el Departamento pasó del puesto 12 al 21 en los últimos cinco años y en el Índice de conectividad aérea pasó del sexto puesto (6°) al 12 en el mismo periodo. 

En otro de los pilares en los que el Departamento presenta un importante retroceso es en Salud, dado que pasó del puesto 17 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, como resultado de un deterioro en indicadores como Controles prenatales, Mortalidad infantil (pasó del séptimo puesto (7°) en 2020 al puesto 13 en 2025), Comunidad de la salud, Médicos especialistas y Camas generales y especializadas (pasa del séptimo puesto (7°) al 17 en los últimos cinco años). Asimismo, en el componente Calidad en salud se evidencia el retroceso del Departamento al pasar del puesto 14 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, con un descenso en la puntuación del indicador de 3,59 a 2,93 en dicho periodo.

En el Pilar Educación Básica y Media el Departamento muestra una mejor posición en el ranking en el indicador Cobertura neta en educación primaria, al pasar del puesto 14 en 2020 al noveno (9°) puesto en 2025. Sin embargo, la calificación en este indicador se redujo de 8,56 en 2020 a 8,03 en 2025. Situación similar ocurre con el indicador Cobertura neta en educación preescolar. Lo anterior, indica que aunque en el Departamento del Meta ha perdido competitividad en este componente, otros departamentos han presentado un deterioro más acelerado, lo que le ha permitido ganar posiciones en el ranking. En indicadores como Puntajes pruebas Saber 11 en colegios oficiales, el Departamento pasó del puesto sexto (6°) en 2020 al noveno (9°) en 2025. Igualmente, en el indicador Relación estudiantes-docentes el Departamento descendió dos puestos y se ubica en las últimas posiciones del ranking al pasar del puesto 27 en el IDC 2020 al puesto 29 en el IDC 2025.

Finalmente, en el pilar Instituciones es donde el Departamento del Meta ha logrado los mejores resultados al pasar del puesto 16 en el IDC 2020 al sexto (6°) puesto en el IDC 2025. Entre los indicadores que han apalancado el mejor desempeño en este pilar destacan; Autonomía fiscal, Capacidad de ahorro e Índice de Gobierno Digital para la Sociedad. En este último indicador el Departamento ocupa la primera (1a) posición a nivel nacional en el ranking del IDC 2025. Sin embargo, en el componente Seguridad y Justicia  se evidencia un deterioro en la totalidad de indicadores como son; Tasa de homicidios, Tasa de secuestro, Tasa de extorsión, Eficiencia de la justicia y Eficiencia de los métodos de resolución de conflictos, por lo que la seguridad continúa siendo el talón de aquiles del Departamento.

En conclusión, el Departamento del Meta, a pesar de sus grandes ventajas comparativas y de recibir año a año importantes transferencias de la Nación a través del Sistema General de Regalías y del Sistema General de Participaciones, no logra avanzar en términos de competitividad. La inversión en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+I es ínfima, no se han generado incentivos para la formación doctoral y los pocos doctores con que cuenta el Departamento no están generando investigación de impacto, no existe un sistema de innovación regional que apalanque la transformación del aparato productivo, la escasa industrialización del agro no genera nuevos empleos formales, la canasta de productos exportables es casi inexistente y la calidad del sistema de salud empeora. 

Villavicencio registró cifra récord de ocupación laboral. Desafios para mantener la tendencia en el 2025

De acuerdo a las recientes estadísticas reveladas por el DANE, Villavicencio registró una cifra histórica en su tasa de desempleo en el último trimestre del año 2024 ubicándose en el 7,53%, siendo la tasa más baja registrada en los últimos 15 años. Asimismo, se destacó como la ciudad del país con la menor tasa de desocupación de la población joven de 15 a 28 años, ubicándose en el 11,2%. Sin embargo, persiste una alta tasa de informalidad laboral que alcanza el 52,4% de la población ocupada, muy por encima del promedio de las 13 principales ciudades del país, cuya cifra se ubicó en el 42,5% para el periodo octubre a diciembre de 2024.

Lo anterior, implica que aunque en la ciudad se están generando nuevos puestos de trabajo, la elevada tasa de informalidad laboral evidencia una alta precarización del mercado laboral, siendo un problema estructural de la economía local que no ha sido abordado con suficiente rigurosidad dado los efectos adversos en; 1. La calidad de vida de los trabajadores (quienes no cuentan con protección ante una eventual incapacidad médica, la invalidez o la muerte), 2. La alta carga fiscal que implica la atención en salud de cerca del 42% de la población que se encuentra afiliada al régimen subsidiado, y 3. Lo más lamentable, en unos años un amplio número de adultos mayores no contarán con una pensión que les garantice una vejez digna.

¿Qué factores han generado el incremento en la tasa de ocupación en Villavicencio en el último año?

Aunque se podrían citar una diversidad de factores que han propiciado el incremento en la ocupación laboral, entre los más relevantes podemos destacar; el incremento del gasto público social por parte del Gobierno Nacional, el incremento del salario mínimo de los trabajadores, la estabilidad de la vía Bogotá – Villavicencio por el fenómeno de El Niño ha garantizado las operaciones de la cadena logística y un flujo constante de turistas, el incremento en las regalías petroleras para los municipios y departamentos productores, las remesas internacionales de los colombianos que han emigrado del país mejoran la capacidad de consumo de sus familias residentes en Villavicencio y demás municipios del Meta, y la reducción de las tasas de interés por parte del Banco de la República que han dinamizado el consumo y la inversión.

¿Qué actividades económicas han presentado el mayor incremento en la demanda de mano de obra en Villavicencio en la última década?

El mayor crecimiento en la demanda de mano de obra lo podemos encontrar en estas seis actividades:

  1. Las actividades profesionales, científicas, técnicas y servicios administrativos presentan el mayor crecimiento en la demanda de mano de obra, con cerca de nueve mil nuevos puestos de trabajo creados en la ciudad. Lo anterior, evidencia que el sector productivo demanda mano de obra calificada, la cual aporta de manera significativa en la formalización del empleo y mejora la productividad de la economía local.
  2. En los últimos 10 años se han generado cerca de nueve mil nuevos puestos de trabajo en diferentes entidades del sector público, lo cual está asociado, en gran medida, al crecimiento poblacional, exigiendo un mayor número de servidores públicos en los sectores de salud, educación, justicia, seguridad ciudadana, etc.
  3. El incremento en la demanda mano de obra en la industria del turismo con cerca de cuatro mil nuevos puestos de trabajo, evidencia que esta actividad económica intensiva en mano de obra cuenta con el potencial para mejorar la calidad de vida de los villavicenses.
  4. Las actividades inmobiliarias han generado más de tres mil nuevos puestos de trabajo, por lo que el número de empleos en este sector de la economía se han duplicado en la última década, dado el crecimiento poblacional y EL incremento en la inversión en finca raíz.
  5. El crecimiento poblacional ha impactado en actividades como suministro de electricidad, agua, gas y gestión de desechos, generando en los últimos 10 años cerca de dos mil nuevos puestos de trabajo.
  6. Los precios internacionales de petróleo y el hallazgo de nuevos yacimientos de petróleo y gas han incrementado la demanda de mano de obra en la industria petrolera, por lo que se han creado cerca de mil cuatrocientos nuevos puestos de trabajo en la última década. Estos empleos corren el riesgo de desaparecer en el largo plazo, dada la transición hacia energías limpias y el agotamiento de los recursos no renovables.

¿Qué sectores de la economía han destruido puestos de trabajo en los últimos 10 años en Villavicencio?

  1. En el sector de actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otras actividades de servicios, se han perdido en la última década cerca de dos mil puestos de trabajo, lo que evidencia que no se ha logrado impulsar este sector a pesar del crecimiento de la actividad turística.
  2. La industria de transformación o industria manufacturera, que genera un alto valor agregado en la economía, presenta una contracción en la demanda de mano de obra, por lo que se han perdido cerca de mil seiscientos puestos de trabajo en los últimos 10 años. Quisiéramos pensar que tal situación se deba a la automatización de los procesos industriales, la robótica o la adopción de tecnologías emergentes propias de la cuarta revolución industrial. Sin embargo, la realidad es que la economía local tiende hacia el sector de los servicios, especialmente comercio y reparación de vehículos, con altas tasas de informalidad laboral.
  3. El sector de la construcción ha presentado una desaceleración en los últimos años a nivel nacional. En el caso de Villavicencio la carencia de iniciativas plúbicas para la construcción de vivienda de interés social ha ocasionado la pérdida de cerca de mil empleos y un déficit de vivienda que conduce a un incremento acelerado del precio del alquiler de vivienda y de la vivienda nueva y usada.
  4. Aunque mucho se ha hablado de la clara vocación agropecuaria y agroindustrial del Departamento del Meta y lógicamente, su capital Villavicencio, lo cierto es que este sector se encuentra estancado en cuanto a creación de nuevos puestos de trabajo y la ampliación y diversificación de la canasta productiva.

¿Qué podemos hacer para generar más y mejores empleos para los villavicenses?

Aunque las dinámicas del mercado laboral están estrechamente relacionadas con las decisiones de política macroeconómica que se toman desde el Gobierno central, también es cierto que desde lo local y regional es indispensable adoptar medidas que permitan generar nuevas oportunidades laborales y disminuir rápidamente la alta tasa de informalidad:

  1. La ampliación de las zonas de producción agropecuaria conduciría a un incremento en la demanda de mano de obra local y reducirá el costo de la canasta básica familiar de los hogares villavicenses. Se debe avanzar en la financiación de iniciativas productivas, la actualización catastral de predios con destinación agrícola y pecuaria y la formalización de la propiedad rural.
  2. Avanzar en la consolidación de la agroindustria como un sector clave en la transformación del aparato productivo, aprovechando la amplia oferta agropecuaria del Ariari y la altillanura.
  3. Implementar una ambiciosa agenda de desarrollo de la industria del turismo, especialmente en los segmentos de turismo educativo, de salud, deportivo, ecoturismo y MICE.
  4. Desarrollar un ecosistema emprendedor que garantice el apalancamiento financiero de proyectos productivos de jóvenes emprendedores, micro y pequeños empresarios que requieren capital de trabajo para el desarrollo de sus negocios y cofinanciación de iniciativas de colombianos que retornan al país y que deseen invertir en la ciudad.
  5. Avanzar en la formalización empresarial y laboral mediante campañas pedagógicas, asistencia técnica y legal, incentivos económicos y visitas de vigilancia y control por parte del Ministerio de Trabajo. Asimismo, la reorganización, reubicación y formalización de los vendedores informales que usufructúan el espacio público.
  6. La inversión pública se debe focalizar en aquellos sectores de alto impacto social y que garanticen un retorno de la inversión que mejore la competitividad del municipio.
  7. La construcción de vivienda es fundamental en la generación de nuevos empleos, especialmente la vivienda de interés social. En los últimos años se ha dado una fuerte ralentización en la financiación de vivienda nueva por parte de la Administración Municipal.
  8. Alianzas Público Privadas – APP. Los recursos del Municipio son insuficientes para apalancar las grandes inversiones que requiere la ciudad, lo que sumado a la deficiente gestión pública, genera una pérdida en la calidad de vida de los ciudadanos. Por tal razón, se requiere alianzas con inversionistas privados que financien obras estratégicas para la ciudad. Sin embargo, la adopción de las APP no implica ceder la operación de servicios esenciales que deben ser gestionados por la Administración Municipal, mejorando las finanzas de la ciudad (p. ej. el servicio de patios y grúas).
  9. Se debe pensar en una reingeniería de la Administración Municipal, a partir de una evaluación objetiva que permita determinar si los altos costos de funcionamiento de secretarías, direcciones y entidades descentralizadas relacionadas con el desarrollo de sectores claves para la competitividad de la ciudad están arrojando los resultados esperados, o si es necesario reubicar a los funcionarios en otras dependencias con déficit de personal y reemplazar dichas dependencias por programas que brinden un mayor costo-beneficio a la ciudad.
  10. Se requiere una inversión importante que permita mejorar las competencias de los bachilleres, técnicos, tecnólogos y profesionales de cara a los retos que implica la cuarta revolución industrial. Contar con una mano de obra cualificada es fundamental para la transformación del aparato productivo hacia actividades económicas con un mayor valor agregado.

¿Qué otras estrategias se podrían implementar para la creación de nuevos empleos y mejorar la formalización laboral en Villavicencio?

20 Retos que enfrenta Alexander Baquero como Alcalde de Villavicencio 2024-2027

Para nadie es un secreto que Felipe Harman entrega el municipio de #Villavicencio con cifras historicas de endeudamiento y un retroceso en materia de seguridad, empleo, movilidad, entre otras problemáticas causadas por la inoperancia, improvisación, inexperiencia y carente gestión que caracterizaron su estilo de gobierno. Los villavicenses no soportamos cuatro años más sin que se resuelvan los problemas neurálgicos que afectan de manera directa la calidad de vida de todos y cada uno de quienes habitamos la ciudad, por lo que el control social debe ser irrestricto y sin contemplaciones a la hora de exigir resultados.

Esto implica que el Alcalde entrante, Alexander Baquero Sanabria, tiene tres asuntos prioritarios en su primer año de gobierno; primero, construir un Plan de Desarrollo concertado con las comunidades, la academia, gremios y demás actores económicos, políticos, sociales, culturales y ambientales; segundo, avanzar de manera rápida en las victorias tempranas que permitan demostrar su capacidad de gestión en los primeros cien días de gobierno; y tercero, resolver de manera oportuna los problemas heredados de la anterior Administración, que podrían generar tropiezas y afectar disciplinaria, fiscal y penalmente a los funcionarios entrantes.

Para afrontar este importante reto el Alcalde requiere un equipo de alto rendimiento, proactivo, capaz de superar rápidamente la curva de aprendizaje y con la capacidad de gestionar y poner en marcha, en articulación con el gobierno nacional, departamental y la cooperación internacional, los proyectos estratégicos que conduzcan a avances significativos en la mejora en la calidad de vida de los villavicenses.

En este post menciono los 20 retos más relevantes que considero enfrentará el nuevo Alcalde y que servirán para medir su gestión en el corto, mediano y largo plazo son:

Servicios Públicos

1. Garantizar el suministro permanente de agua potable a hogares y empresas.

Seguridad Ciudadana

2. Disminuir las altas tasas de inseguridad que presenta la ciudad, especialmente el hurto a personas, hurto a motocicletas, homicidios y tráfico de estupefacientes, a partir del uso de la tecnología y labores de inteligencia. Por lo tanto, es importante recuperar el sistema de cámaras de videovigilancia, fortalecer el centro de mando y control y fortalecer las capacidades de inteligencia y contrainteligencia de la fuerza pública.

Movilidad y Transporte

3. Modernización de la red semafórica con sistema inteligente que permita ajustar los tiempos al flujo vehicular en las diferentes horas del día. Lo anterior, acompañado de un mejor comportamiento de los actores viales y la organización del tráfico podrían conducir a la suspensión del pico y placa.

4. Construcción de pasos a nivel en intersecciones viales que permitan mejorar el flujo vehicular. Se podrían priorizar las intercepciones del antiguo Hotel Rosado, ingreso al sector de Amarilo y el Parque de Banderas.

5. Reemplazo de la capa asfáltica en las principales vías urbanas de la ciudad. Villavicencio no resiste cuatro años más de sólo reparcheos en su malla vial.

6. Organización del transporte público urbano de pasajeros para evitar la guerra del centavo que afecta la movilidad. Se debe establecer con concesionarios de transporte urbano la fijación de un salario fijo para conductores de autobuses y establecer los paraderos para cargue y descargue de pasajeros.

7. Adoptar una campaña de seguridad y cultura vial que disminuya los índices de accidentalidad y fatalidad en las vías del municipio.

8. Gestionar ante el Gobierno Nacional la meta del Plan Nacional de Desarollo de construir un aeropuerto de carga y pasajeros para Villavicencio, lo que dinamizará el turismo con el ingreso de nuevos operadores aéreos.

Competitividad y Generación de Empleo

9. Disminuir la tasa de desempleo e informalidad laboral, sentando las bases para la transformación del aparato productivo a partir de la generación de valor agregado.

10. Consolidar el ecosistema emprendedor de la ciudad que brinde oportunidades de empleo y autoempleo, especialmente a jóvenes, mujeres cabeza de hogar y discapacitados.

11. Seguridad alimentaria a partir del incremento del área de producción agropecuaria, generando nuevos empleos y un mejor aprovechamiento de las capacidades locales.

12. Potenciar la industria del turismo, especialmente el turismo educativo, de salud y de naturaleza para la generación de nuevos puestos de trabajo.

Educación

13. Avanzar en la estrategia de bilingüismo y formación en nuevas tecnologías para la cuarta revolución industrial en escuelas y colegios públicos y la implementación de la doble jornada educativa.

Medio Ambiente

14. Construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales – PTAR que evite que las aguas negras de la ciudad descolen en el Río Ocoa sin el más mínimo tratamiento como ocurre actualmente.

15. Descontaminación de los ríos y quebradas que recorren la ciudad a partir de la conexión al servicio de alcantarillado de viviendas y empresas ubicadas en las riberas de los afluentes hídricos.

Salud

16. Mejorar y ampliar la capacidad de atención en salud de primer nivel con la prestación de servicios especializados como pediatría, ginecología y obstetricia y dotación de equipos de diagnóstico en los centros de salud del municipio.

Espacio Público

17. Avanzar en la reubicación de vendedores informales garantizando sus formalización, mejorando su ingresos y a su vez, recuperando el espacio público.

18. Embellecimiento de la ciudad a partir de labores de ornato en parques, andenes, mantenimiento de la infraestructura pública, etc., a partir de la revisión del contrato con Bioagrícola del Llano o la creación de una Oficina de Ornato Municipal.

Vivienda

19. Disminuir el déficit de vivienda con una estrategia que permita el acceso a vivienda propia a la clase media y familias de escasos recursos económicos, con especial énfasis en los hogares ubicados en zonas de alto riesgo.

Cultura y Deporte

20. Fortalecer escuelas deportivas, academias de danza y folclor y demás iniciativas que fomenten el deporte y la cultura en articulación con colegios y escuelas de la ciudad, de tal forma que haga parte del proceso de formación integral de niños, niñas y adolescentes.

Finalmente, son cuatro años en los que se puede avanzar de manera satisfactoria en estos 20 frentes de trabajo, para lo cual dispone de un presupuesto anual superior a un billon de pesos, y aunque no es una tarea fácil, lo más importante es contar con la voluntad política, la capacidad de gestión, de resolución de problemas y la generación de estrategias innovadoras para sacar adelante la ciudad y posicionar a Villavicencio como un referente de desarrollo de la Orinoquía y del país.

¿Qué otros retos se deben tener en cuenta para evaluar la gestión de la actual Administración de Villavicencio?

¿Qué esperamos los metenses del Gobierno Nacional frente a los continuos cierres de la vía al Llano?

El cierre de la #VíaAlLlanos se ha convertido en el talón de Aquiles de la competitividad del departamento del #Meta, especialmente en época invernal, generando perdidas que superan los 50 mil millones de pesos diarios, la desaceleración de la economía local y la quiebra de los pequeños productores rurales, esto sin contar con el incremento en el precio de algunos productos de la canasta básica familiar de los hogares capitalinos.

En la última semana, el alcalde de #Villavicencio y la alcaldesa de #Bogotá @ClaudiaLopez le han solicitado al Presidente @PetroGustavo declarar la Emergencia, Económica, Social y Ambiental para mitigar los efectos adversos de esta grave situación. Sin embargo, dada la magnitud del problema, su carácter cíclico y teniendo en cuenta que por efecto del cambio climático la situación tiende a agudizarse, se hace necesario adoptar medidas de largo plazo que garanticen una oportuna respuesta por parte del Estado y que no dependa de la voluntad política del mandatario de turno.

Por lo anterior, se deben considerar diferentes alternativas como el trámite ante el @CamaraColombia de un proyecto de ley, la elaboración de un documento Conpes por parte del @DNP_Colombia o la adopción de cualquier otro mecanismo institucional que garantice durante los próximos 10 años los siguientes aspectos:

  1. Crear un fondo cuenta adscrito al @InviasOficial (financiado con recursos de regalías petroleras y del Conpes 4112 de 2023) para la intervención de los cerca de 170 puntos críticos en la vía #Bogotá-Villavicencio y la ampliación y mantenimiento permanente de la #TrasversalDelSisga. Esto, sin perder de vista que las actuales concesiones deben revisarse y reestructurarse a la luz de las actuales condiciones de operación de los corredores viales.
  2. Garantizar los recursos para la culminación de la #TransversalDeLaMacarena que comunicará al departamento del #Meta con el municipio de #Colombia (Huila), lo que permitirá la conectividad de la #Orinoquía con el occidente y sur del país.
  3. Crear un mecanismo exprés que permita a la @AerocivilCol otorgar permiso de operación a las aerolíneas nacionales que deseen cubrir las diferentes rutas desde y hacia el @AeroVanguardia de #Villavicencio. Asimismo, la modernización del @AeroVanguardia para la operación nocturna de carga y pasajeros.
  4. Dotar a #Villavicencio de una planta generadora de oxígeno que garantice el suministro de este importante insumo médico a los hospitales del #Meta y demás departamentos de la #Orinoquia.
  5. Fortalecer el Hospital Departamental de Villavciencio de tal forma que ofrezca servicios de salud de cuarto nivel de complejidad para los más de dos millones de habitantes de la #Orinoquia colombiana.
  6. Suprimir durante el cierre de la #VíaAlLlano el cobro del impuesto global, IVA y arancel a los combustibles comercializados en el Departamento del #Meta.
  7. Suspender durante el cierre de la #VíaAlLlano el cobro de peajes a los vehículos de carga de más de 3.5 toneladas que se desplacen desde y hacia el departamento del #Meta por las vías alternas.
  8. Eliminar durante el cierre de la #VíaAlLlano el cobro de la tasa aeroportuaria y el IVA a los tiquetes aéreos que operen desde y hacia el @AeroVanguardia de #Villavciencio.
  9. Exonerar durante el cierre de la #VíaAlLlano el cobro del IVA en hoteles y el Impuesto Nacional al Consumo al sector de restaurantes, de tal forma que se incentive el consumo local en el departamento del #Meta.
  10. Se otorgue facultades extraordinarias a los alcaldes de los municipios afectados por los cierres de la #VíaAlLlano para que puedan asignar incentivos económicos a los comerciantes, productores locales y transportadores afectados por la emergencia.

¿Qué otras acciones considera se pueden adoptar para mejorar la situación de los diferentes actores que se ven afectados por los constantes cierres de la #VialAlLlano?

9 Aspectos clave que revela el DANE sobre pobreza en el Meta

Los recientes datos publicados por el DANE (2023) relacionados con pobreza multidimensional revelan algunos aspectos claves para entender la evolución de la pobreza y la desigualdad en el departamento del Meta y genera información útil a la hora de ajustar la política pública departamental entorno a la superación de la pobreza, la desigualdad y la injusticia social.

1. El Departamento del Meta presenta un descenso en el Índice de Pobreza Multidimensional – IPM al pasar de 14,1% en 2020 al 11,3% en 2022, mientras que el promedio nacional se redujo del 18,1% al 12,9% en el mismo periodo.

2. Aunque el Meta mejoró su desempeño en el IPM en los últimos dos años, el Departamento no logra avanzar al mismo ritmo del promedio nacional; la reducción del Departamento del Meta fue de tan sólo 2.8 puntos porcentuales (p.p.), mientras que la caída del promedio nacional fue de 5.2 p.p.

3. La proporción de privaciones entre las personas en situación de pobreza multidimensional no disminuyó, por el contrario se incrementó en los últimos dos años al pasar del 40,4% en 2020 a 40,6% en 2022. Es decir, las personas que continúan en situación de pobreza multidimensional sus condiciones no mejoraron en el periodo 2020 – 2022.

4. Frente a los avances logrados en el periodo 2020-2022 podemos destacar; las Barreras de acceso a servicios de salud se redujeron en un 25%, en materia de niñez y juventud el indicador Inasistencia escolar disminuyó un 74% (esta disminución se puede explicar por el efecto pandemia durante el año 2020), en vivienda el indicador Material inadecuado de paredes exteriores se redujo en un 32%, en materia de servicios públicos el indicador sin acceso a fuente de agua mejorada se redujo en un 17%  y Desempleo de larga duración disminuyó en un 13%.

5. Los indicadores en los que el Departamento del Meta presenta el mayor retroceso podemos destacar; en niñez y juventud el indicador Trabajo infantil aumentó un 25% y se incrementaron las Barreras de acceso a servicios para cuidado de la primera infancia en un 11%, en materia de vivienda el Hacinamiento crítico se incrementó en un 18%, y en materia de servicios públicos la Inadecuada eliminación de excretas se incrementó en un 30%.

6. En materia educativa el Departamento del Meta presenta uno de sus peores desempeños; el analfabetismo se incrementó en un 7%, el Bajo logro educativo se incrementó en un 4% y el indicador Rezago escolar se incrementó en un 6%. Es importante resaltar que durante el año 2022 el 44,8% de los niños, niñas y adolescentes presentaron bajo logro educativo y el 27,5% presentaron rezago escolar.

7. En materia de empleo, aunque el indicador Trabajo informal mostró un leve descenso, sigue siendo supremamente alto y se ubica en el 74,8% en 2022, siendo este el indicador que más afecta la calidad de vida de las familias vulnerables y por lo tanto, el que mayor atención merece a la hora de implementar estrategias para la superación de la pobreza y el hambre en el departamento del Meta.

8. Al analizar los indicadores del IPM del departamento del Meta frente al promedio nacional observamos que el Departamento muestra un desempeño superior en dos indicadores: inadecuada eliminación de excretas y desempleo de larga duración, mientras que en los indicadores bajo logro educativo, rezago escolar, inasistencia escolar y trabajo informal el Departamento presenta un desempeño por debajo del promedio nacional.

9. Finalmente, se puede concluir que el departamento del Meta enfrenta importantes retos para el próximo cuatrienio especialmente en dos aspectos; 1. Desarrollo del mercado laboral y por ende la transformación del aparato productivo que garantice la formalización empresarial y la generación de empleo de calidad, y 2. Inversión en cobertura, calidad y pertinencia de la educación para los niños, niñas y adolescentes. No hay que olvidar que la educación es el mecanismo más eficiente para la superación de la pobreza y el hambre.

Estos datos deben servir como referente para que los metenses le exijan a la clase política dirigente una mayor inversión en educación para la infancia y adolescencia y la generación de empleo formal a partir del desarrollo del aparato productivo. No existe justificación alguna para que el departamento del Meta siendo el mayor productor de hidrocarburos del país continúe arrastrando estas vergonzosos cifras de pobreza y desigualdad social. Lo que nos indica que el problema no es la falta de recursos, el problema es que los recursos y capacidades con los que contamos han estado mal administrados.

El departamento del Meta continúa rezagado en competitividad, revela el IDC 2023

El Índice Departamental de Competitividad – IDC es una importante herramienta que mide de manera objetiva la gestión de los mandatarios regionales y da luces a los gobiernos entrantes en torno a los factores clave para la generación de oportunidades de desarrollo para sus ciudadanos. En la más reciente edición del IDC – 2023 el ranking le otorga a Bogotá D.C. la primera posición (de 33 posibles) con una puntuación de 8,47 (de 10), mientras que el departamento del Meta presenta una caída de dos posiciones frente al ránking de 2022, ubicándose en el puesto 17 con una puntuación de 4,60.

Los pilares en los que el Meta pierde competitividad en el último año son; Entorno para los negocios cae siete posiciones, Sofisticación y diversificación del aparato productivo cae cinco posiciones, Educación básica y media pierde cuatro posiciones, Salud pierde dos posiciones y Tamaño del mercado pierde una posición. En los pilares en los que gana competitividad en el último año son; Mercado laboral gana siete posiciones, Instituciones gana cinco posiciones, Innovación gana tres posiciones y en Infraestructura y Educación Superior gana una posición.

Índice Departamental de Competitividad – IDC 2023 para el Departamento del Meta

El mediocre resultado obtenido por el Departamento del Meta en el ránking nacional es injustificable y preocupante si se tiene en cuenta que el Meta es uno de los departamentos más ricos del país y con mayor potencial de crecimiento de América Latina gracias a sus ventajas comparativas (potencial turístico, producción de petróleo y gas, frontera agrícola, ubicación geoestratégica; nodo logístico, producción de energía solar, etc.).

Si analizamos el desempeño del Departamento frente al IDC en el periodo 2020-2023 se evidencia que las regalías petroleras no han generado un impacto positivo en términos de competitividad, el Departamento se estanca en la misma posición en el ránking (puesto 17) y su puntuación desciende de 4,62 en 2020 a 4,60 en 2023. Lo paradójico del tema es que el departamento del Meta es el mayor receptor de regalías minero energéticas del país; en el periodo 2019 – 2022 ha recibido por este concepto más de 2,36 billones de pesos y espera recibir en el bienio 2023-2024 otros 2,66 billones de pesos gracias a su contribución superior al 50% de la producción petrolera del país.

En la siguiente matriz se presentan los componentes en los que el departamento del Meta ha presentado mayor variación en los indicadores de competitividad en los últimos cuatro años, es decir, el periodo 2020-2023 (entre paréntesis se incluye la variación del indicador en el periodo de análisis y lo que se espera es que todos los indicadores tengan una variación positiva y alcancen los 10 puntos que es el mejor desempeño posible):

Como se puede observar el Departamento del Meta logró un avance significativo en los últimos cuatro años en dos componentes; 1. Infraestructura vial, lo que explica el descenso en los costos de transporte de mercancías a aduanas, y 2. Mercado laboral gracias a la inversión en infraestructura vial, el repunte de la actividad petrolera, el desarrollo de nuevos proyectos de vivienda y la reactivación económica postpandemia, lo que generó nuevos puestos de trabajo especialmente para mano de obra no calificada.

Asimismo, el Departamento del Meta tiene importantes retos en materia de salud, educación, seguridad, TIC, CTeI y desarrollo empresarial, sectores en los que las regalías no han generado un impacto positivo, por el contrario, se evidencia un deterioro no sólo en términos de competitividad sino también en calidad de vida de los metenses. Es importante resaltar que el Plan de Desarrollo Departamental «Hagamos Grande al Meta» se formuló con una proyección de ingresos de regalías petroleras de 1,47 billones de pesos para el periodo 2020-2023, proyección muy por debajo de los ingresos reales que ha recibido el Departamento y que asciende para dicho periodo a 3,16 billones de pesos, es decir los ingresos por concepto de regalías se duplicaron gracias a los precios internacionales del barril de petróleo y a la reciente reforma a la ley de regalías. Es importante resaltar que los recursos por concepto de regalías son recursos diferentes a las transferencias de la Nación y los recursos propios que para el Departamento del Meta asciende a los 967 mil millones de pesos para la vigencia 2023.

A pesar de que en el Plan de Desarrollo Departamental se menciona 200 veces la palabra competitividad y que se dispone de recursos más que suficientes para superar con creces las metas propuestas en dicho Plan, lo cierto es que su ejecución a la fecha no ha generado un mayor impacto en el Índice de Competitividad, entre otros factores, por fallas en la estructuración de la metas del Plan de Desarrollo para el cuatrienio 2020-2023.

Un ejemplo, de los muchos que podríamos mencionar, son las metas propuestas en el Sector 35. Programa 1. Productividad y competitividad de las empresas del Departamento del Meta las cuales deben ser cumplidas por la Secretaría de Competitividad y Desarrollo Económico. En este Programa se definieron cinco metas; formulación de una política pública, elaboración de un documento de lineamientos técnicos, elaboración de un documento normativo, actualización de cuatro documentos de seguimiento y finalmente, beneficiar a 500 personas con herramientas de financiación. Lógicamente estas metas poco o nada le aportan a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas del departamento, excepto la de apoyar a los 500 empresarios o emprendedores.

Paradójicamente el presupuesto asignado para la elaboración de documentos es de $755 millones, mientras que el apoyo a emprendedores y empresarios se reduce a $390 millones lo que implica una asignación de 780 mil pesos a cada emprendedor o empresario, esto asumiendo que dichos recursos se le entregaran a cada unidad productiva. Por lo tanto, por más que se esfuercen desde esta Secretaría para aportar a la competitividad del sector productivo, su aporte no irá más allá de elaborar documentos que seguramente reposarán en los anaqueles del archivo departamental.

Otro ejemplo de la deficiente priorización y asignación de recursos se da en el componente turístico, donde se establecieron metas relacionadas con la formulación de planes y proyectos, elaboración de estudios, caracterizaciones, entre otras actividades documentales, con una inversión superior a los siete mil millones de pesos, recursos que generan un bajo impacto en el sector productivo.

Los metenses tenemos un importante reto en los próximos años y es definir de manera inteligente y consensuada en que se deben invertir los recursos de regalías petroleras de tal forma que generen un impacto real en la productividad y competitividad del Departamento, así como en la mejora en los principales indicadores de calidad de vida de los ciudadanos. No hay que olvidar las recientes declaraciones de la Ministra de Minas y Energía en las que asegura que el país cuenta con reservas petroleras para los próximos siete años y no se contempla el otorgamiento de nuevas licencias de exploración, por lo que el Departamento del Meta dejará de recibir estos valiosos recursos en un futuro no muy lejano, por lo que no podemos perder la oportunidad de generar capacidades locales que nos permita competir de la mejor manera con otras regiones del país y del mundo.

¿Cómo podemos mejorar la seguridad en Villavicencio? Siete estrategias de intervención

Villavicencio se encuentra dentro de las cinco ciudades más inseguras del país de acuerdo a las últimas estadísticas reveladas por el DANE (2023) y presentó la mayor variación en el Índice de Percepción de Inseguridad a nivel nacional. Para el primer trimestre de 2023 más del 72% de los villavicenses consideraron sentirse inseguros en la ciudad, mientras que la tasa promedio nacional de este indicador es inferior al 53%.

Las estadísticas de criminalidad de la Policía Nacional evidencian que no es sólo un problema de percepción, la realidad es que en Villavicencio el hurto a personas se ha incrementado en un 30% en los últimos cinco años al pasar de 1.183 hurtos en los cuatro primeros meses de 2018 a 1.901 hurtos en el mismo periodo de 2023 (16 denuncias de hurto a personas diariamente). Asimismo, la ciudad presenta un incremento superior al 50% en el hurto a motocicletas en los últimos cinco años, al pasar de 166 motos hurtadas en los cuatro primeros meses del año 2018 a 252 motos hurtadas en el mismo periodo de 2023 (un promedio de dos motocicletas hurtadas diariamente).

Estadísticas de hurto a personas durante los cuatro primeros meses de cada año (de 2018 a 2023). Fuente: Policía Nacional de Colombia.

Estas cifras podrían ser superiores si se tiene en cuenta que muchos ciudadanos no denuncian por considerar que las autoridades no les aportará ninguna solución. Los esfuerzos de la actual administración municipal por paliar el problema se ha reducido a la construcción de nuevos CAI y la dotación de motocicletas y cascos a las unidades de la Policía Nacional, por lo que no se han obtenido mayores resultados y por el contrario, la delincuencia cada día que pasa se toma a sus anchas la ciudad y de paso, le roba la tranquilidad a los villavicenses.

Lea también: (Villavicencio en crisis. Cinco indicadores que revelan el deterioro en la calidad de vida de los villavicenses en el 2023)

Es por esto que en este post propongo siete estrategias que podrían ayudar a disuadir a la delincuencia en Villavicencio.

  1. Modernizar la red de cámaras de videovigilancia. Villavicencio cuenta con 353 cámaras de videovigilancia de las cuales 254 se encuentran fuera de servicio. Estos equipos tecnológicos permiten hacer un monitoreo en tiempo real y se convierten en un insumo para judicializar a los  delincuentes. Importantes ciudades del mundo como Londres (UK), Toronto (Canadá), Berlín (Alemania),  Sydney (Australia) y Los Ángeles (EE.UU), manejan un promedio de entre tres y cinco cámaras de seguridad (CCTV) por cada 1.000 habitantes. Villavicencio dispone de 0,6 CCTV por cada 1.000 habitantes y si contamos las que realmente funcionan, la cifra se reduce a tan sólo 0,2 CCTV por cada 1.000 habitantes. Por lo tanto, la ciudad requiere de manera urgente recuperar las 254 cámaras que se encuentran fuera de servicio y la adquisición de por lo menos 1.300 cámaras adicionales en los próximos cuatro años, para llegar por lo menos a tres CCTV por cada 1.000 habitantes.
  2. Fortalecimiento del centro de monitoreo de la Policía Metropolitana de Villavicencio. Para lograr un mayor aprovechamiento del sistema de CCTV se requiere la modernización y fortalecimiento del Centro de Monitoreo de la Policía Nacional. Las inversiones en esta estrategia deben conducir a: I. Dotación de tecnología de punta para el reconocimiento facial y seguimiento de vehículos a partir del uso de Inteligencia Artificial, II. Vincular un equipo humano altamente calificado que permita analizar en tiempo real información de actos delictivos las 24 horas del día y los siete días de la semana, y III. Dotación de drones híbridos de última tecnología que permitan el seguimiento de vehículos y personas.
  3. Inversión de cantidad y calidad de la fuerza pública. Villavicencio no sólo requiere ampliar el pie de fuerza de la Policía Nacional que garantice una mayor eficiencia en términos de seguridad ciudadana, la ciudad debe contar con agentes de policía formados y especializados en labores de inteligencia y contrainteligencia que les permita ser más efectivos a la hora de desarticular las bandas criminales. Por lo tanto, la inversión se debe hacer en tres frentes de trabajo: I. Ampliación del número de agentes de Policía disponibles, II. Invertir en formación en inteligencia y contrainteligencia, y III. Dotar a la Policía y Fiscalía de herramientas de última tecnología para la interceptación de comunicaciones y la lucha contra el crímen organizado.
  4. Militarización de sitios vedados para las autoridades. En Villavicencio existen más de 20 sectores de expendio de drogas que abastecen a los consumidores de estupefacientes, convirtiéndose en espacios vedados para las autoridades y que son aprovechados por los delincuentes como guarida una vez cometidos los delitos. Es por esto que se deben tomar medidas como la militarización de los sectores críticos que sirvan como refugio para los delincuentes. Asimismo, hacer presencia estatal con inversión social, mejoramiento de la infraestructura urbana, instalación de cámaras de videovigilancia y el registro de personas y vehículos que ingresan y salen de estos sectores.
  5. Padrón municipal. Villavicencio carece de un sistema de información que permita llevar un registro detallado de las personas que habitan en la ciudad, los vehículos que transitan por sus vías (motocicletas, taxis, buses y busetas y demás vehículos particulares) y los datos de propietarios y conductores de vehículos. El padrón municipal es un mecanismo administrativo que existe en países como España y México, en el cual el ciudadano se empadrona o registra ante la autoridad municipal para acceder a servicios de salud, educación, entre otros trámites antes las entidades del Estado. Esta información es útil no sólo para identificar las necesidades de la población a través de georeferenciación, sino que es útil a la hora de combatir la delincuencia común.
  6. Programa de resocialización de habitantes de calle. En el año 2020 el DANE logró censar 713 habitantes de la calle en Villavicencio y se estima que la cifra ha venido creciendo de manera significativa en los últimos años, generando el incremento de delitos como el hurto a cableado eléctrico, infraestructura semafórica, medidores de agua, tapas de alcantarillas, autopartes, etc. Por lo tanto, se requiere una inversión pública en la creación de un programa de resocialización que permita, de manera sostenida en el tiempo, reducir esta población a partir de alianzas con entidades especializadas como la Fundación la Luz, Corporación Casa del Alfarero, entre otras.
  7. Programa de resocialización de población carcelaria. Las cárceles del país históricamente no han cumplido con sus función de resocialización de la población privada de la libertad. Por el contrario, la delincuencia encuentra en las cárceles el espacio propicio para  generar nuevas alianzas criminales que amplían su capacidad delictiva. De acuerdo a un estudio de la Universidad de los Andes (2019) el 60% de las personas que salen de la cárcel regresan a ella en los tres años siguientes. Por lo tanto, se requiere en alianza con el SENA e instituciones de formación técnica, tecnológica y universitaria, generar un programa de formación por competencias que le permita a las personas privadas de la libertad aprender nuevos oficios mientras purgan sus penas, para que una vez recuperen su libertad puedan optar por rehacer sus vidas, evitando la reincidencia en el delito.

Finalmente, la cooperación ciudadana es fundamental en la lucha contra la criminalidad, por lo que se debe continuar con los programas de recompensa por información que permita a las autoridades ser más efectivas y que redunde en una Villavicencio más próspera, segura e incluyente.

No hay que olvidar que la seguridad no es sólo un indicador relevante a la hora de medir la calidad de vida de los ciudadanos, la seguridad es un elemento indispensable para una ciudad que aspira a convertirse en un destino turístico de talla mundial.

¿Qué otras estrategias considera se pueden implementar para reducir los índices de criminalidad en Villavicencio en los próximos cuatro años?

Cinco estrategias para la generación de empleo y la transformación del aparato productivo en Villavicencio

Las cifras del mercado laboral publicadas por el DANE el pasado 11 de mayo de 2023 evidencian que cerca de 30 mil villavicenses buscan empleo de manera infructuosa, mientras que el 55,6% de los ocupados trabajan en la informalidad, es decir, más de 131 mil villavicenses viven del rebusque. Lo anterior, podría explicar porqué cerca de 43 mil hogares en Villavicencio consumen tan sólo dos comidas al día (DANE; 2023).

Estas cifras no sólo son absurdas e injustificables, son realmente una vergüenza para una región con vocación agropecuaria y de inmensa riqueza natural, por lo que se puede concluir que nuestro problema no es la falta de recursos o la carencia de capital humano, simplemente nuestras riquezas han sido mal administradas durante décadas y los recursos públicos saqueados por una clase política indolente con los problemas de la comunidad.

Aunque somos conscientes que la ciudad requiere una transformación de su aparato productivo que genere empleos de calidad y redunde en una mejora significativa en la calidad de vida de los ciudadanos, lo cierto es que muy poco o nada se ha avanzado en los últimos 20 años, tal vez por desconocimiento o falta de interés de la clase dirigente, por lo que las inversiones desde el sector público y privado no han sido suficientes para generar el dinamismo económico que requiere la ciudad.

Es por esto que en este post, y en aras de contribuir al debate en torno al tema, propongo cinco estratégias de corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo que genere un círculo virtuoso de crecimiento económico y desarrollo social en Villavicencio, así:

1. Desarrollo agropecuario y agroindustrial. Si los 550 mil ciudadanos que habitamos Villavicencio dependieramos de la producción agropecuaria del municipio tendríamos para alimentarnos tan sólo durante tres días al mes y los 27 días restantes padeceríamos de desabastecimiento de alimentos. Lo anterior, implica que existe una gran oportunidad de incrementar el área productiva generando riqueza local, creando miles de puestos de trabajo, garantizando la seguridad alimentaria y sobretodo, sentando las bases para el desarrollo agroindustrial local. La producción agropecuaria local generaría un abaratamiento del costo de la canasta básica familiar por los ahorros en fletes, peajes y la eliminación de intermediarios en la comercialización de los productos, facilitando el acceso a los alimentos a las familias villavicenses.

2. Villavicencio ciudad emprendedora. Cada año cientos de jóvenes bachilleres y profesionales egresados de las universidades locales emigran a EEUU, Canadá, México. Chile, Panamá, España, entro otros países, a buscar las oportunidades que se le han negado en su propia tierra. Esta fuga de talentos no es sólo triste por el desarraigo que genera la diáspora, sino que es nefasto para la economía local, pues el municipio, el departamento y el país ha invertido importantes recursos en sus formación a nivel escolar, técnico y profesional, recursos que se pierden con la migración de la fuerza laboral formada y que generalmente son ocupados en labores en las que son subutilizados teniendo en cuenta sus competencias.

Por ello, es importante que la ciudad genere los mecanismos que le permita a los jóvenes emprendedores acceder a recursos de capital o capital semilla para la creación de empresas locales que garanticen el desarrollo del aparato productivo. El Acuerdo 010 de 2019 del Fondo Emprender del SENA establece que por cada peso que aporten los municipios del país, el SENA aportará una suma similar. Por lo tanto, con una inversión anual de $5 mil millones de recursos de libre inversión del municipio se podrían crear más de 5.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos en los próximos cuatro años, garantizando la transparencia en la asignación de los recursos y evitando posibles actos de corrupción.

3. Fortalecimiento de MiPymes locales. A través de una alianza estratégica con iNNpulsa Colombia, Cámara de Comercio de Villavicencio, ANDI Seccional Llanos Orientales y Orinoquía, Fenalco Meta, Parquesoft, Procolombia, SENA, universidades y agremiaciones locales, crear un programa para el apalancamiento financiero y productivo de la MiPymes locales, especialmente de los sectores de transformación manufacturera (calzado y cuero, confecciones, muebles, alimentos procesados, entre otros) y servicios técnicos y tecnológicos que cuenten con mayor potencial para la generación de nuevos puestos de trabajo.

No hay que olvidar que Villavicencio goza de una ubicación geoestratégica privilegiada a nivel nacional frente a otras ciudades del país, al contar con un mercado de más de ocho millones de consumidores a tan sólo 90 kilómetros  y adicionalmente, ser el centro de negocios  más importante de los 29 municipios del departamento del Meta y de los departamentos de Guainía, Guaviare, Vaupés, Vichada, Casanare y Arauca.

4. Turismo en Salud. El sector del Barzal cuenta con potencial para convertirse en zona franca de servicios de salud. Colombia recibe anualmente más de 50 mil extranjeros para tratar y prevenir enfermedades, someterse a cirugías estéticas  y exámenes especializados (MinCIT; 2019).  Villavicencio tiene la posibilidad de incursionar en dicho mercado, el cual se espera llegue a los 2.7 millones de turistas para el año 2027. 

Por lo tanto, la ciudad requiere avanzar en tres frentes de trabajo. I. Intervenir el espacio público (andenes, vías y parqueaderos) del sector del Barzal para hacerlo atractivo y cómodo para propios y turistas que demandan servicios de salud. II. Crear el cluster local de la industria de salud y generar un catálogo virtual con el portafolio de servicios que permita dar a conocer la oferta local a potenciales clientes nacionales y extranjeros. III. Generar una campaña de posicionamiento de la ciudad como oferente de servicios de salud en alianza con agencias de viaje a nivel nacional y a nivel internacional, a través del acompañamiento de Procolombia.

5. Turismo Educativo. Villavicencio cuenta con una importante oferta educativa gracias a las grandes inversiones hechas en los últimos años por instituciones de educación superior como la Universidad Santo Tomás, Uniminuto, Autónoma de Nariño, Unillanos, SENA y próximamente la ESAP. Lo anterior, se convierte en una oportunidad para posicionar a Villavicencio como una ciudad universitaria a nivel nacional e internacional. Por lo tanto, se requiere promocionar la ciudad a nivel nacional para que jóvenes de otras regiones del país vean en Villavicencio una opción para adelantar su formación técnica, tecnológica o profesional.

Igualmente, a nivel internacional existe la oportunidad para que Villavicencio incursione en el turismo idiomático y en el turismo educativo para la formación posgradual. En el año 2019 España recibió más de 140 mil estudiantes internacionales para el aprendizaje del español como segundo idioma. Colombia al tener una moneda altamente devaluada cuenta con un altísimo potencial para penetrar dicho mercado ofertando paquetes educativos muchísimo más económicos que los ofrecidos por España, Argentina, Chile o México, por lo que Villavicencio podría ser líder en el país ofertando este tipo de servicios que demandan los estudiantes extranjeros.

Finalmente, el desarrollo de la industria del turismo se convierte en un potente motor para la dinamización de la economía local y la generación de empleo por cuanto los turistas demandan diferentes servicios como transporte urbano, alojamiento, restaurantes, bares, discotecas y demás actividades de ocio, así como la compra de souvenirs y demás bienes de consumo en el comercio local. Lo anterior, implica que la ciudad debe prepararse para recibir a los turistas en términos de infraestructura, embellecimiento urbano, movilidad eficiente, cultura de servicio al cliente, pero sobre todo, contar con entornos seguros que le permitan al turista llevarse una imágen positiva de la ciudad, que se enamoren de ella y que deseen regresar en el futuro próximo.

¿Qué otras estrategias o acciones considera se podrían implementar en el corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo y la generación de empleo en Villavicencio?

Balance de dos años de gobierno de Felipe Harman, Alcalde de Villavicencio ¿Qué dicen los indicadores?

El pasado mes de noviembre el Panel de Opinión elaborado por la firma Cifras y Conceptos calificó por segundo año consecutivo a Felipe Harman como el mejor alcalde del país con una valoración de 63 puntos (de 100 posibles), noticia que llenó de orgullo a los villavicenses. Pero, ¿Qué tan acertada es la valoración que hacen los lideres de opinión encuestados sobre la gestión del Alcalde de Villavicencio?. En este post se pretende analizar, de manera objetiva, la gestión del señor Alcalde en sus primeros dos años de gobierno y su impacto en la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, se tuvieron en cuenta 10 importantes indicadores, así:

  1. Tasa de Desempleo. De acuerdo al Departamento Administrativo Nacional de Estadística – DANE (2021) la tasa de desempleo de Villavicencio creció del 12,2% en diciembre de 2019 al 14,6% en octubre de 2021, mientras que la tasa de desempleo juvenil creció del 18,7% al 23,2%. Es decir, se pasó de tener cerca de 33 mil villavicenses en búsqueda de empleo en el último trimestre de 2019 a más 40 mil en octubre del presente año. Si a lo anterior se suma la caída en la Tasa General de Participación – TGP del 66,5% al 64,6% en el mismo periodo, se podría concluir que en el último trimestre cerca de 8 mil ciudadanos (adicional a los 40 mil ya mencionados) no buscaron empleo, ya sea porque han perdido la esperanza de encontrarlo o han migrado de la ciudad y del país, entre otras razones.
  2. Tasa de Informalidad Laboral. La informalidad laboral ha crecido en los dos últimos años en Villavicencio en +5.0 puntos porcentuales (p.p.) revela el DANE (2021). La ciudad pasó de tener una tasa de informalidad laboral del 54,3% en el último trimestre de 2019 al 59,3% en el trimestre agosto-octubre del presente año, muy por encima de la tasa promedio de las 13 principales ciudades que se ubicó en 46,8%, lo que implica la perdida de más de 10 mil puestos de trabajo formales y la creación de cerca de 7 mil empleos informales en el mismo periodo. Actualmente en Villavicencio cerca de 138 mil ciudadanos trabajan en la informalidad sin contribución a pensión y riesgos laborales.
  3. Índice de Pobreza Monetaria por Clases Sociales. De acuerdo con los datos revelados por el DANE (2021) sobre pobreza monetaria por estratos para los periodos 2019 y 2020 Villavicencio fue la ciudad del país con mayor disminución de población de clase de alta, la segunda a nivel nacional en disminución de la clase media y la sexta en incremento de la población en la pobreza al acumular un crecimiento del 45% en tan solo un año. Es decir, Villavicencio pasó de tener 153 mil a 222 mil personas en la pobreza del año 2019 al 2020. Cabe resaltar que el porcentaje de población en la pobreza en Villavicencio pasó del 30,3% al 43,1% del año 2019 a 2020, mientras que la tasa nacional pasó del 35,7al 42,5% en el mismo periodo, es decir, Villavicencio pasó de tener una tasa de pobreza muy por debajo de la tasa nacional a estar por encima de la misma en tan solo un año.
  4. Tasa de Percepción de Inseguridad. La última Encuesta de Convivencia y Seguridad Ciudadana – ECSC elaborada por el DANE (2021) la percepción que tiene los villavicenses sobre la inseguridad en la ciudad ha disminuido en los últimos dos años al pasar del 51,8% a 49,2% del año 2019 al 2021 (variación negativa de 2,6 p.p.). Sin embargo, la percepción de inseguridad en la vía pública se incrementó en el mismo periodo del 63,7% al 71,4%, la percepción de inseguridad en cajeros automáticos se incrementó del 39,5% al 44,4% y la percepción de la población sobre la posibilidad de ser víctima de un delito en los próximos 12 meses se mantiene sin ninguna variación en el mismo periodo (23,3% para 2019 y 2021).
  5. Índice de Competitividad de Ciudades – ICC. El ICC es una iniciativa del consejo Privado de Competitividad – CPC y la Universidad del Rosario (2021) que mide la capacidad competitiva de las 32 ciudades capitales del país. Villavicencio pierde tres posiciones en el ranking nacional al pasar del puesto 15 al puesto 18 en la mediciones de los años 2019 y 2021, esto a pesar del leve incremento en su indicador global que pasó de una puntuación de 4,52 a 4,65 (en un rango de 0 a 10) en el mismo periodo.
  6. Índice Nacional Anticorrupción – INAC. El análisis elaborado por el Observatorio de Transparencia y Anticorrupción de la Presidencia de la República (2021) revela que Villavicencio presenta un deterioro significativo en sus capacidades institucionales en la lucha contra la corrupción En su informe anual Villavicencio pierde nueve posiciones en el ranking nacional al pasar del puesto 13 al puesto 22 en el último año. El INAC del Municipio pasó de 67,77 a 55,44 (en una escala de 0 a 100) del año 2019 al 2020.
  7. Índice de Desempeño Fiscal – IDF. Este instrumento de medición elaborado por el Departamento Nacional de Planeación – DNP (2021) mide el desempeño financiero y fiscal de las entidades territoriales del país. En su última medición evidenció que la Alcaldía de Villavicencio cayó dos posiciones al pasar del puesto 17 al 19 (entre 32 ciudades capitales), teniendo en cuenta que su IDF pasó de 62,29 a 53,8 del año 2019 al 2020, es decir, una caída del 14% en su desempeño financiero y fiscal.
  8. Resultados Prueba Saber 11. Los últimos datos revelados por el Instituto Colombiano para al Evaluación de la Educación – ICFES (2021) el puntaje global de las Pruebas Saber 11 del Municipio de Villavicencio se mantiene en 267 (de 500 posibles) para los años 2019 y 2020. Sin embargo, desmejoró el desempeño de los estudiantes de colegios públicos especialmente en el área de inglés, matemáticas y lectura crítica (variación entre rangos de desempeño), lo que incrementa la brecha de calidad educativa entre colegios oficiales y privados. En el caso de la prueba de inglés el puntaje global del Municipio cayó de 53 a 50 puntos en el mismo periodo (el porcentaje de estudiantes de colegios oficiales en los niveles A- y A1 (niveles bajos) pasó del 72% al 83% y los de los niveles B1 y B2 (niveles altos) se redujo del 8% al 6%.
  9. Índice de Precios al Consumidor – IPC. Las estadísticas que maneja el Departamento Técnico y de Información Económica del Banco de la República (2021) revelan que en los últimos ocho años Villavicencio se ha caracterizado por contar una tasa de inflación acumulada anual por debajo de la tasa nacional. Sin embargo, se rompe la tendencia y para septiembre de 2021 la inflación acumulada en los últimos doce meses se ubicó en 5,48%, muy superior al consolidado nacional del 4,51%. El alza de precios se ha dado principalmente en alimentos frescos (+18,3%), alimentos procesados (+14,9%) y productos regulados como combustible para vehículos, energía y suministro de agua (+5,8%).
  10. Encuesta Pulso Social. De acuerdo al DANE (2021) el porcentaje de hogares villavicenses que consumen tres comidas o más al día se redujo del 88,1% (antes de la cuarentena) al 74,1% en octubre de 2021, es decir, uno de cada cuatro hogares no cuenta con recursos suficientes para suplir sus necesidades alimentarias. Otros datos que destacan en la Encuesta y que vale la pena mencionar es que Villavicencio es la segunda ciudad del país con el mayor porcentaje de mujeres que manifiestan tener dificultades económicos para adquirir los elementos para atender su periodo menstrual, la tercera ciudad con mayor porcentaje de mujeres que manifiestan haber sido agredidas verbalmente y la quinta ciudad con el mayor porcentaje de mujeres que se sienten sobrecargadas con las tareas del hogar.

Aunque queda pendiente medir los avances en temas como movilidad, salud, medio ambiente, vivienda, entre otros, lo cierto es que los indicadores sociales dejan ver que el excesivo uso del confinamiento como principal estrategia para mitigar los efectos de la pandemia por COVID-19 generó una crisis económica y social sin precedentes en la historia reciente de la ciudad. La preocupante cifra que pone en evidencia la profundización de la pobreza, explicada en buena medida por la destrucción de puestos de trabajo, exige medidas contundentes que permitan palear la grave situación que viven miles de hogares villavicenses. La Administración Municipal no se puede cruzar de brazos esperando que el Gobierno Nacional ajuste la política macroeconómica, por lo que se requiere de manera urgente generar acciones de política pública desde el ámbito de lo local.

(Lea también: Análisis de la informalidad laboral y el desempleo en Villavicencio (DANE, 2021))

Asimismo, el señor Alcalde y su gabinete, con el acompañamiento de congresistas y senadores de la región, deben gestionar ante las entidades del orden Nacional la ampliación de cobertura de los programas sociales del Estado, gestionar apoyo económico y asistencia técnica de las agencias de cooperación internacional y pedir apoyo al señor Gobernador para aunar esfuerzos en torno a la generación de empleo, la superación de la pobreza y el hambre, mejora en la calidad de la educación y demás temas prioritarios para los villavicenses. Finalmente, se debe plantear la necesidad de redireccionar una buena parte de los recursos del cupo de endeudamiento para avanzar en la superación de la difícil coyuntura económica y social por la que atraviesa el Municipio, de tal forma que para el 2022 los villavicenses nos llenemos de regocijo al tener, por tercer año consecutivo, el mejor alcalde del país.

(Lea también: En alto riesgo las finanzas de Villavicencio).

¿Qué otros indicadores considera nos pueden ayudar a medir la gestión del Alcalde de Villavicencio en sus dos primeros años de gobierno?

Villavicencio registra más de 44 mil desempleados, revela el DANE

De acuerdo con los recientes datos publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística – DANE, Villavicencio superó nuevamente la barrera de los 44 mil desempleados, lo que pone en evidencia un cambio de tendencia en la tasa de desempleo. Durante el mes de junio del año en curso se presentó un incremento en la tasa de desempleo al pasar del 16,4% en el trimestre marzo-abril de 2021 al 16,6% en el trimestre abril-junio de 2021, muy por encima del promedio nacional que se ubicó en el 15% para el último periodo.

El actual escenario representa un importante reto para la Administración de la ciudad, dado que el Plan de Desarrollo Municipal – PDM “Villavicencio Cambia Contigo 2020-2023” tiene como meta terminar el cuatrienio con una tasa de desempleo del 12% (que por cierto sigue siendo alta y se ubica muy por encima de la meta propuesta por el Gobierno Nacional), lo que plantea la necesidad de generar más de 15 mil nuevos puestos de trabajo en los próximos dos años.

Lea también (En alto riesgo las finanzas de Villavicencio)

Aunque el PDM contempla importantes iniciativas para el desarrollo productivo, la realidad es que la escasa capacidad de ejecución y la falta de enfoque y liderazgo por parte de la Secretaría de Competitividad y Desarrollo (con un presupuesto que supera los $7.600 millones para la vigencia 2021) ha limitado la generación de nuevas fuentes de empleo y autoempleo, obligando a nuestros conciudadanos a emigrar en busca de nuevas oportunidades laborales.

Iniciativas como la emprendetón, la formulatón, la postulatón, la hackathon y otras acciones, aunque de moda pero triviales, no generan un mayor impacto en la solución de los problemas estructurales de la economía local como son; la alta tasa de desempleo, la informalidad laboral y la desigualdad de ingresos de los hogares. Por lo tanto, la falta de oportunidades de empleo genera desesperanza en los jóvenes, destruye hogares y ahonda la difícil situación de miles de familias que viven por debajo de la línea de la pobreza y que han sido las más golpeadas por la crisis económica.

Es por eso, que la Administración Municipal debe ejecutar con la mayor prontitud y con total decisión proyectos como; el fortalecimiento de la economía campesina y el tejido empresarial, la generación de incentivos para la industrialización, apalancar las iniciativas clúster gremiales, implementar la Política Pública de Empleo y el Plan de Reactivación Económica, así como un decidido impulso a la industria del turismo que genere un impacto real en la dinamización de la economía local y en la creación de nuevos puestos de trabajo para los villavicenses.

En alto riesgo las finanzas de Villavicencio

El Departamento Nacional de Planeación – DNP ha publicado el Índice de Desempeño Fiscal – IDF de los municipios del país, evidenciando el deterioro en la gestión financiera del Municipio de Villavicencio. Este instrumento de medición, diseñado por el DNP, clasifica a  los municipios en cinco categorías; sostenible, solvente, vulnerable, riesgo y deterioro.   El Municipio de Villavicencio pasó de la categoría vulnerable a la categoría riesgo en tan solo un año, explicado principalmente, por la caída en la formación bruta de capital, una mayor dependencia de las transferencias de la Nación y el declive en el resultado fiscal.

En otras palabras,  el Municipio cuenta con una deficiente capacidad para autofinanciar sus gastos de funcionamiento (lo que representa un riesgo de déficit e incapacidad de pago de la deuda), regular ejecución presupuestal, escasa inversión en activos físicos como infraestructura, maquinaria y equipo, etc., y una inadecuada planificación entre el recaudo y el presupuesto inicial. Asimismo, el IDF evidencia el bajo esfuerzo realizado por el gobierno municipal para incrementar los ingresos tributarios y no tributarios y la deficiente gestión en la actualización o conservación del catastro, lo que genera una alta dependencia de las transferencias de la Nación.

A pesar de que Villavicencio es la octava ciudad más poblada del país, sus Ingresos Corrientes de Libre Destinación  – ICLD son inferiores a los de municipios como Chía (Cundinamarca), Palmira y Yumbo (Valle del cauca) o Rionegro, Itagüí y Envigado (Antioquia). Lo anterior, se explica principalmente por la falta de actualización catastral, el escaso desarrollo del tejido empresarial que genere tributos al municipio y la falta de estrategias del gobierno municipal para mejorar las finanzas públicas. Vale la pena destacar que Villavicencio se ubica en la posición 12 entre las 13 ciudades evaluadas dentro de su categoría, mientras que Medellín, Cúcuta y Bogotá ocupan las tres primeras posiciones.

Lea también (Villavicencio registra más de 44 mil desempleados, revela el DANE)

Este desalentador panorama debe generar una alerta ahora de priorizar los proyectos de inversión que se financiarán con el  cupo de endeudamiento aprobado por el Concejo Municipal por un monto de $80 mil millones, créditos que sumados a la refinanciación de la deuda con la banca privada adelantada el año inmediatamente anterior, profundiza el nivel de riesgo de las finanzas municipales. Por lo tanto, se debe hacer un análisis minucioso de la destinación de dichos recursos, de tal forma que se dinamice la economía local a partir de la generación de empleo y a su vez, se garantice la inversión en activos que mejoren las finanzas del Municipio en el mediano y largo plazo.

Asimismo, desde la Secretaría de Hacienda Municipal se debe; 1. Incrementar la eficiencia en la gestión financiera de la entidad y de sus entes descentralizados, 2, Dar las directrices necesarias que garanticen una efectiva planeación de los ingresos y gastos de cada vigencia fiscal y una oportuna ejecución de los recursos por parte de las diferentes carteras, 3, Generar las estrategias que garanticen la autosostenibilidad de los gastos de funcionamiento y la mejora de los ingresos propios que permitan niveles de inversión acorde con las demandas de una ciudad en desarrollo, que redunden en una mejora significativa de la calidad de vida de los villavicenses.

10 Desafios para el Meta Post-Coronavirus

La actual crisis generada por la pandemia por Coronavirus COVID-19 ha dejado a la vista una serie de deficiencias en términos económicos, sociales y ambientales a nivel regional, lo cual se convierte en una oportunidad para hacer del Meta un departamento más prospero e incluyente. En este post se plantean algunas de estas dificultades y sus posibles soluciones.

  1. Aunque a primera vista creeríamos que la pandemia generaría un mayor esfuerzo en temas de infraestructura y equipamiento de salud, por la naturaleza misma de la emergencia, lo cierto es que las autoridades locales han dedicado más tiempo y recursos en palear las consecuencias de los altos ìndices de pobreza, desigualdad, desempleo e informalidad laboral que registra nuestro Departamento. Por lo tanto, se requiere priorizar en los planes de desarrollo la reestructuración del aparato productivo, la generación de empleo y el acceso universal a educación de calidad, como motores de la reducción de las desigualdades.
  2. El crecimiento de la red hospitalaria se estancó hace ya varios años, por lo que la oferta de Instituciones Prestadoras de Salud – IPS no ha crecido al mismo ritmo del crecimiento poblacional. Se requiere, por lo tanto, contar con un hospital departamental de cuarto nivel de complejidad, que se convierta en la IPS de referencia para los demás municipios del Meta y la Orinoquia, generando un importante número de puestos de trabajo y el incremento del turismo de salud.
  3. Las escasas capacidades institucionales para el desarrollo de la educación virtual en instituciones educativas y universitarias, sumado al analfabetismo digital de un importante número de maestros, estudiantes y padres de familia, impiden el uso efectivo de las herramientas de educación virtual. Se requiere, por lo tanto, apropiar recursos para mejorar el uso de la tecnología en el sector educativo y la capacitación y formación de estudiantes y docentes.
  4. El Departamento del Meta actualmente cuenta con una población que supera el millón de habitantes y paradójicamente carece de un laboratorio de salud pública acreditado que permita analizar las muestras para la detección del Coronavirus y muchas otras enfermedades propias del trópico. Por esta razón, se requiere incluir en el Plan de Desarrollo Departamental la dotación de un laboratorio de salud pública para la Orinoquia, el cual podrían operar conjuntamente la Secretaria Departamental de Salud y la Universidad de los Llanos.
  5. Hemos visto el gran esfuerzo hecho por el Gobernador del Meta y nuestro Alcalde de Villavicencio a la hora de comunicarse con los ciudadanos, por lo que se han visto obligados a recurrir a las redes sociales como Facebook Live, Instagram Vivo, Twitter en Directo, etc. Por lo anterior, se requiere la creación de un canal de televisión regional de la Orinoquia, a través del cual se centralice la información oficial y a su vez permita la creación de nuevos puestos de trabajo en la generación de contenidos, acorde con la política nacional de economía naranja.
  6. El acceso al servicio de Internet en los hogares debe tener el mismo tratamiento de otros servicios públicos como energía, agua potable y gas. Por lo tanto, se debe masificar el uso de Internet en convenio con operadores, garantizando el acceso a herramientas tecnológicas a la población pobre y vulnerable, de tal forma que se cierre la brecha digital y se garantice el acceso a la información, el conocimiento y al teletrabajo.
  7. La carencia de un ecosistema tecnológico, sumado al bajo nivel de apropiación de las TIC en el sector productivo del Departamento se ve reflejado en el escaso desarrollo del comercio electrónico. Por lo tanto, se debe elaborar un plan de apropiación y uso de las TIC en asocio con Parquesoft Meta, universidades y empresas de desarrollo tecnológico, de tal forma que los bienes y servicios que se producen en la región se puedan comercializar a través de plataformas de venta on line como Amazon, eBay, Komprar, etc., proyectando nuestras empresas a nivel nacional e internacional.
  8. Carencia de sistemas de información para identificación de población a atender con programas sociales del Estado. Se requiere adoptar un sistema de empadronamiento en el Departamento del Meta que garantice una información veraz y oportuna para la toma de decisiones de política pública. El padrón municipal debe ser un requisito obligatorio para el acceso al sistema de salud, empleo, educación y demás servicios públicos.
  9. El Establecimiento Penitenciario y Carcelario de Villavicencio, con sus más de siete hectáreas y cerca de cuarenta años de construido cuenta con capacidad para 899 reclusos. Sin embargo, la pandemia puso en evidencia un hacinamiento del 99%, cifra que duplica el promedio de las cárceles del país que ronda el 50%. Por lo anterior, se requiere la gestión de congresistas, senadores y demás autoridades del Departamento para que el Ministerio de Justicia, a través de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios – USPEC, destine los recursos para reubicación y ampliación de la capacidad del centro penitenciario.
  10. El escaso nivel de apropiación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones – TIC en empresas públicas y privadas, ha impedido adoptar el teletrabajo como una modalidad laboral que mejore la movilidad vial, reduzca la contaminación ambiental y garantice la conciliación de la vida laboral y familiar de los trabajadores. Por lo tanto, se requiere de una política pública para potenciar el teletrabajo en los diferentes sectores económicos del Departamento.

¿Qué otras acciones considera deben ser tenidas en cuenta por las autoridades del Departamento del Meta, que se hayan hecho visibles a partir de la pandemia?.

¿Qué esperamos de Harman en su primer año de gobierno?

Después de cuatro años de retroceso en la calidad de vida de los villavicenses, Harman se enfrenta a importantes retos en materia de empleo, restablecimiento del servicio de agua potable,  seguridad, reducción de la pobreza, movilidad, modificación de los contratos leoninos como las Zonas de Permitido Parqueo (ZPP) y la concesión del alumbrado público, el ajuste al POT, entre otras importantes acciones prioritarias en la agenda de la Ciudad.

Este nefasto escenario que deja Wilmar Barbosa y la saliente gobernadora, Marcela Amaya, se convierte en una oportunidad para que Harman obtenga un alto nivel de favorabilidad en su primer año de gobierno. Sin embargo, su escasa experiencia como administrador de lo público le exige conformar un equipo de alto rendimiento integrado por profesionales con la capacidad de asumir el reto de cambiar el rumbo de la Ciudad, especialmente en términos de integralidad, transparencia y uso eficiente de los recursos públicos.

Con el ánimo de ofrecer a los ciudadanos criterios para hacer un control político efectivo frente a la gestión de Harman y los 19 concejales que co-administrarán el Municipio de Villavicencio, planteo algunas acciones que considero se deben priorizar y convertirlas en un baremo de su desempeño durante su primer año de gobierno:

  1. Generación de empleo. Villavicencio actualmente cuenta con una tasa de desempleo del 12,4%, casi tres puntos porcentuales por encima del promedio nacional lo que implica que cerca de 31 mil villavicenses se encuentran desempleados. Por lo tanto, para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y reactivar la economía local, es necesario crear en el primer semestre de 2020 por lo menos 10.000 nuevos puestos de trabajo, lo que le permitirá hacer frente a los empleos que se pierden durante el primer trimestre del año y la presión que ejerce sobre los indicadores la mano de obra que entra por primera vez al mercado laboral y la población que se reactiva luego de haber perdido las esperanzas en la búsqueda de trabajo. De esta forma se reducirá la tasa de desempleo a un dígito para el tercer trimestre del año 2020.
  2. Mejora en la percepción de seguridad. De acuerdo a la Encuesta de convivencia y Seguridad Ciudadana (ECSC) publicado por el DANE el pasado mes de octubre, el 52,9% de los villavicenses considera que el aporte de la Alcaldía Municipal a la seguridad ha sido nulo y el 40% restante considera que el aporte ha sido bajo. Lo anterior, le otorga a la Alcaldía de Villavicencio la peor posición a nivel nacional en cuanto aporte a la mejora de la la seguridad ciudadana. La ciudad presenta la tasa más alta a nivel nacional de denuncias por diferentes delitos como extorsión, riñas y peleas, hurto a vehículos y hurto de artículos de uso personal, la segunda ciudad del país en hurto a personas en modalidad raponazo y la tercera en hurto de aparatos electrónicos y hurto a residencias. Para mejorar estos indicadores se debe fortalecer la capacidad de inteligencia de la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación y mejorar la articulación con el aparato judicial del país.
  3. Movilidad urbana. El parque automotor en el país sigue creciendo de forma considerable. En el primer semestre del año se registraron en el RUNT más de 400 mil nuevos vehículos, sin que se evidencia una ampliación significativa de la malla vial urbana. En el caso de Villavicencio, la inversión hecha por la Gobernación del Meta en las dobles calzadas a Puerto López y Acacias son una importante solución para buena parte de la Ciudad. Sin embargo, las inversiones de la administración municipal en los últimos cuatro años se concentraron en la zona de expansión urbana, beneficiando principalmente a las constructoras y propietarios de los predios ubicados en el sector de Amarilo y el corredor ecológico. Por lo tanto, se requiere en el primer año formular los proyectos que permitan la ampliación de las cinco principales avenidas que comunican los cuatro puntos cardinales de la Ciudad, construir pasos a nivel y puentes peatonales, modernización de la semaforización e iniciar un proceso de renovación del sistema de transporte público urbano de pasajeros, el cual puede ser cofinanciado hasta en un 70% por el Gobierno Nacional de acuerdo a la establecido por la Ley 310 de 1996.
  4. Reducción de la pobreza. De acuerdo a las estadísticas de pobreza y desigualdad publicadas por el DANE el pasado mes de mayo de 2019, Villavicencio es la segunda ciudad del país con la mayor variación en el Índice de Gini en el periodo 2017 – 2018. Es decir, en el último año de evaluación Villavicencio ocupó la segunda posición a nivel nacional en incremento en la brecha entre ricos y pobres. Por lo tanto, se requiere de la nueva administración la generación de un plan de choque que mejore los ingresos de los hogares más vulnerables, se amplíe el acceso a la educación técnica, tecnológica y profesional y se brinde acceso a una vivienda digna.
  5. Salud pública. De acuerdo al Índice de Competitividad de Ciudades 2019, Villavicencio ocupa el último lugar a nivel nacional en cobertura de vacunación pentavalente y en inversión en salud pública y la penúltima posición en mortalidad infantil, mortalidad por desnutrición y cobertura de vacunación triple viral. Para pasear la situación se requiere, igualmente, un plan de choque que permita optimizar el uso de los recurso públicos que brinde una mejora en los indicadores de salud, especialmente en las comunidades más vulnerables y población rural.
  6. Conbertua y calidad de la educación. La mejora de la calidad de la educación básica primaria, media y vocacional pasa por la formación de alto nivel de la planta docente del Municipio a nivel de maestrías y doctorados. En educación superior se requiere la ampliación de la cobertura en la universidad pública. Por lo tanto, se debe firmar un convenio de cooperación entre la Alcaldía de Villavicencio, la Gobernación del Meta y la Universidad de los Llanos que amplíe la cobertura en un 50% en los próximos cuatro años. Lo anterior implica la creación de 3.000 nuevos cupos en dicho periodo y la diversificación de la oferta académica especialmente en carreras técnicas, tecnológicas y profesionales que le apunten a satisfacer la demanda laboral de la cuarta revolución industrial.

Finalmente, el aspecto más importante de la gestión de Felipe Harman y el Concejo Municipal será darle un norte al desarrollo de la Ciudad. Para ello, se debe generar una estrategia de corto, mediano y largo plazo, que convierta a Villavicencio ya sea en un polo de desarrollo turístico, agroindustrial, estudiantil o logístico a nivel de Suramérica.

Lea también: El Meta retrocede en seguridad, empleo, competitividad y reducción de la pobreza.

Teniendo en cuenta el anterior panorama, ¿Qué otras acciones considera deben ser priorizadas por el Alcalde electo de Villavicencio durante su primer año de gobierno?.

El Departamento del Meta pierde competitividad y se incrementa la inseguridad, el desempleo y la pobreza extrema

Transcurrido el 80% del periodo de gobierno de Marcela Amaya como Gobernadora del Meta y con una ejecución presupuestal que supera los cuatro billones de pesos, los ciudadanos nos preguntamos cuál ha sido el impacto de la gestión de la actual administración en el mejoramiento de la calidad de vida de los metenses. Para ello, consideramos cuatro importantes indicadores; seguridad, competitividad, pobreza y empleo, los cuales nos permiten una evaluación del desempeño de la Gobernadora y su gabinete.

De acuerdo al Índice Departamental de Competitividad el Departamento del Meta ha perdido dos posiciones en dicho ranking durante el gobierno de Marcela Amaya al pasar de la 11ª posición en el año 2015 a la 13ª posición en el año 2018. La pérdida de competitividad del Departamento se explica principalmente por el deterioro de la calidad y cobertura en la prestación de los servicios de salud y de educación, la escasa sofisticación del aparato productivo y la reducción del tamaño del mercado. La desaceleración de la economía local ha generado que cientos de micro, pequeños y medianos empresarios se hayan visto obligados a cerrar sus establecimientos de comercio por la pérdida de poder adquisitivo de los metenses. Sin embargo, el Departamento se destaca por un importante avance en el pilar de infraestructura.

Esa clase media fragil que empezaba a consolidarse en el Departamento gracias al boom petrolero se ve fuertemente afecta por la falta de una política pública que permita palear la contracción de la economía local, generando un incremento en el índice de pobreza del 15% en los últimos tres años. El Meta pasó de tener cerca de 218.000 personas pobres en 2015 a más de 250.000 en 2018. En pobreza extrema se presenta un crecimiento del 30% en el mismo periodo, es decir, el Departamento pasó de tener alrededor de 58.000 personas en extrema pobreza en 2015 a más de 76.000 en 2018. Por lo tanto, en el periodo del actual gobierno más de 51.000 metenses han caido en la trampa de pobreza. Paradójicamente, Colombia y el resto del mundo presenta una reducción progresiva en los índices de pobreza.

En lo que respecta a la generación de empleo, principal fuente de ingreso de los hogares, el Departamento del Meta ocupó el primer lugar a nivel nacional en crecimiento de población desempleada en el periodo 2016 – 2017 y actualmente se encuentra entre los tres departamentos con mayor tasa de desempleo del país. La tasa de desocupación pasó del 10,2% en 2015 al 12,2% en 2017 y el último dato del DANE señala que el desempleo sigue creciendo en la capital del Departamento al ubicarse en 13% en enero de 2019. Es decir, en el Departamento del Meta actualmente más de 62.000 personas se encuentran en búsqueda de una oportunidad laboral que les permita satisfacer sus necesidades básicas.

En el tema de seguridad el Departamento también presenta un alarmante incremento de actos delictivos como hurto a personas, hurto a residencias, lesiones personales, delitos sexuales, abigeato, amenazas, entre otros hechos que evidencian la incapacidad de las fuerzas militares y de policía de garantizar la seguridad de los metenses. No obstante, como resultado del proceso de paz con las FARC-EP se ha presentado un leve descenso en la tasas de homicidios y de actos terroristas en el Departamento.

A partir de este desalentador panorama surgen diversas inquietudes: 1) El objetivo del Plan de Desarrollo «Meta tierra de oportunidades» era realmente generar oportunidades para los ciudadanos o simplemente poner el presupuesto público al servicio de los grandes contratistas del Departamento, 2) Teniendo en cuenta los pésimos resultados que se evidencian desde el primer año de gobierno de Marcela Amaya, porqué no se hicieron los ajustes que permitieran mejorar el impacto económico y social del gasto público?, 3) Cuál ha sido el papel de la Asamblea del Meta como órgano de control político y coadministrador del Departamento?, 4) Qué acciones han emprendido los senadores y representantes a la cámara por el Meta para evitar los nefastos resultados de la actual administración? y finalmente, 5) Nos enfrentamos a una clase política ambiciosa, mezquina e indolente o sencillamente nuestros líderes carecen de la capacidad de resolver los principales problemas de los ciudadanos?.

Es importante que quede claro la necesidad de un balance entre la inversión en infraestructura física y la inversión social. La generación de empleo, el desarrollo del capital humano, la mejora de la calidad y cobertura en la prestación de los servicios de salud y la consolidación de un aparato productivo capaz de competir en los mercados internacionales deben ser la prioridad para el próximo gobierno. Los ciudadanos debemos ser conscientes que la calidad de nuestros gobernantes es el producto de las buenas o malas decisiones que tomemos a la hora de ejercer nuestro derecho al voto.

El departamento del Meta no se puede dar el lujo de seguir perdiendo la oportunidad de lograr posicionarse como un pólo de desarrollo tecnológico, turístico, agroindustrial y de negocios a partir de la optimización de la inversion de los excedentes de capital que generan las rentas petroleras. Estos recursos, con los que no contaremos en un par de años, son indispensables para construir una tierra de progreso y desarrollo para todos.

El Meta, un Departamento rico con gente pobre

El departamento del Meta es el mayor productor de petróleo del país; cuenta con importantes reservas de gas natural; dispone de más de un millón de hectáreas para la agricultura; abundantes recursos hídricos y biodiversidad representada en más de siete mil especies de fauna y flora que lo proyectan como un destino turístico de talla mundial; un alto porcentaje de la población en edad de trabajar; mano de obra calificada gracias a la presencia de una veintena de universidades y centros de formación técnica y tecnológica; ubicación geoestratégica que le permite acceder a un mercado de más de ocho millones de consumidores a tan solo 90 km y ser el centro de comercio más importante de la Orinoquia; un alto potencial eólico y solar para proveer de energías renovables al país; clima de dos estaciones y abundantes precipitaciones que permiten la producción agrícola durante los 12 meses del año; entre otros factores que la convierten en una de las regiones con mayores ventajas comparativas de América Latina.

A pesar de este panorama que nos llevaría a pensar que la población cuenta con las mejores condiciones de vida, la realidad es que en el Departamento del Meta habitan más de 230 mil personas en la pobreza y otras 60 mil en la pobreza extrema; con altos índices de desnutrición y mortalidad infantil por falta de acceso a alimentos y por enfermedades prevenibles; altas tasas de desempleo, informalidad y precariedad laboral; inseguridad, problemas de movilidad y escasa infraestructura en los centros urbanos; educación de baja calidad, escasa cobertura rural y barreras de acceso a la educación superior; déficit de vivienda urbana y rural; un alto índice de pobreza multidimensional rural superior al 75% en más de la mitad de los municipios; entre otros graves problemas que hace que mucho ciudadanos lleven una vida de miseria y desesperanza en medio de la riqueza de la región.

Aunque existen diversos factores que han generado dicha situación, como el conflicto armado y el abandono del Estado, también es cierto que ha existido una pésima gestión del desarrollo desde el ámbito local en los últimos años. De acuerdo al Atlas de Complejidad Económica de la Universidad de Harvard, el Departamento del Meta presenta una de las estructuras productivas con menor nivel de complejidad del país, lo que no permite avances significativos en el mejoramiento de la calidad de vida de los ciudadanos, toda vez que la economía no genera la riqueza y empleos necesarios para absorber la mano de obra disponible.

Datlas Meta

Es inexplicable que en una región de vocación agrícola y pecuaria, una agencia de las Naciones Unidas como es el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas – PMA tenga que hacer presencia distribuyendo alimentos a la población de escasos recursos económicos y a las comunidades indígenas como medida para mitigar el hambre. Esta situación que personalmente me parece vergonzosa, debe llevarnos a reflexionar frente a la forma en que se gestiona el desarrollo económico y social del Departamento. Considero que el Meta no debería ser un receptor de ayuda humanitaria, sino por el contrario ser donante de la misma, por ejemplo a través de alianzas con agencias de cooperación internacional y entidades sin ánimo de lucro que permita la producción, embalaje, transformación y distribución de alimentos, especialmente a regiones como Chocó y Guajira y países pobres como Haití, Etiopía, Somalia, Sierra Leona, Congo, etc., lo que salvaría millones de vidas de niños que mueren de hambre cada año y de paso se generaría empleo en nuestro Departamento.

El Departamento del Meta por desgracia ha contado con una clase dirigente mezquina, avara y desinteresada por la solución de los problemas de los ciudadanos. Afirmación que la historia política del Departamento en los últimos años demuestra; desde un empresario que incursionó en la política y resultó involucrado en hechos de corrupción; pasando por un experimentado contratista elegido para repartir contratos en la época de mayor bonanza petrolera, lo que resultó como poner el lobo a cuidar las ovejas; hasta un exsecuestrado desinformado, desactualizado y descontextualizado, elegido por la compasión de los votantes, que poco o nada le aportó al Departamento y que finalmente hereda el poder para tapar sus desaciertos, continuar ostentando el poder tras bambalinas y disponer de los recursos públicos para apalancar las próximas elecciones. (Lea también: ¿Qué podemos hacer los ciudadanos para evitar la corrupción en Colombia?)

En lo que respecta a congresistas y senadores el panorama no es diferente, son los mismos personajes que se rotan los diferentes puestos de gobierno y representación movidos únicamente por satisfacer su codicia, tarea que se facilita puesto que la delgada línea que separa el presupuesto público del bolsillo de los políticos ha desaparecido. La clase política del Meta se ha convertido en un parásito enquistado en las instituciones, gozando de impunidad ya que como cualquier mafia organizada, se vale de toda clase de artimañas para evadir el cerco de la justicia y lograr perpetuarse en el poder.

La corrupción, el mal manejo de los recursos públicos, la complicidad, benevolencia y permisividad de los votantes hace que el ciclo de pobreza y subdesarrollo parezca no tener fin. Por lo tanto, está en manos de los ciudadanos exigir resultados reales a partir del aprovechamiento del potencial de la región, de tal forma que se traduzca en más y mejores ingresos para los hogares del Meta. (Lea también: A propósito del informe de los primeros 100 días de gobierno del Alcalde de Villavicencio).