¿Qué dicen los indicadores de la gestión de Alexander Baquero como alcalde de Villavicencio?

A pocas semanas de cumplirse los dos primeros años de gobierno de Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, hacemos un recorrido por los principales indicadores que permiten analizar los avances y retos que enfrenta la Administración Municipal en medio de un proceso de revocatoria del mandato que definirá la suerte de la ciudad. Los indicadores se extraen de diversas fuentes como el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) y el Consejo Privado de Competitividad.​

Seguridad y Convivencia

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, Villavicencio presenta una tendencia preocupante en materia de seguridad y violencia. Entre 2023 y 2025, la ciudad registró un incremento del 36% en homicidios, muy superior al crecimiento promedio del 5% en las 32 ciudades capitales para el mismo período. En cuanto a la tasa de homicidios, en 2025 Villavicencio registró 19,5 por cada 100.000 habitantes, superando la tasa promedio de las capitales, que fue de 18,1 por cada 100.000 habitantes. Respecto a las muertes violentas, la ciudad tuvo un aumento del 27%, al registrar 288 casos en 2025 (la cifra más alta en su historia) frente a 226 en 2023, superando el crecimiento promedio del 4,6% en las capitales del país.

En cuanto a indicadores de violencia no fatal, Villavicencio se posiciona en 2025 como la cuarta ciudad del país con el mayor número de casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes; la quinta en violencia interpersonal, y la sexta en violencia de pareja y violencia intrafamiliar, superando incluso a ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Santa Marta y Valledupar. Estos datos subrayan que Villavicencio se ubica entre las ocho ciudades más violentas del país, enfrentando desafíos de seguridad pública que superan la media nacional, especialmente en homicidios y violencia en el núcleo familiar, lo cual requiere medidas focalizadas y priorizadas para revertir esta alarmante tendencia.

Costo de Vida (Índice de Precios al Consumidor – IPC)

Villavicencio se consolida en 2025 como la tercera ciudad del país con mayor incremento en el costo de vida. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por sobrecostos debidos al prolongado desabastecimiento de agua y al incremento en las tarifas de servicios públicos. Asimismo, el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, salud, muebles y enseres para el hogar encarece la canasta familiar de los villavicenses. Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, relacionada especialmente con el costo de servicios básicos como agua potable, energía, aseo urbano, salud y educación. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción de sus ingresos a la provisión de servicios vitales.

Índice de Competitividad de Ciudades (ICC 2025)

El desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra, en términos generales, un balance negativo al descender una posición en el ranking nacional, pasando del puesto 19 al 20 en el período 2024-2025. Los mayores retrocesos se presentaron en los pilares Entorno para los negocios y Sostenibilidad ambiental, con una caída de siete posiciones en cada uno en el ranking nacional, y en el pilar Tamaño de mercado donde la ciudad perdió dos posiciones. Sin embargo, Villavicencio mostró una mejoría en el pilar Educación básica y media, ganando cuatro posiciones (puesto 14), y en el pilar Salud avanzó dos posiciones (puesto 17).

Índice de Ciudades Modernas (ICM 2025)

Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país. En el último año, la ciudad presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que mide los avances en desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión del gobierno local. Competitividad y Complementariedad, Seguridad, Productividad y Equidad e Inclusión Social son los indicadores que revelan el mal momento por el que atraviesa la ciudad. Villavicencio ocupó el puesto 20 en el ICM 2020, por lo que este ranking, elaborado por el DNP, confirma que la ciudad no solo ha quedado rezagada frente a otras capitales del país, sino que retrocede en indicadores clave para su desarrollo integral.

Empleo e Informalidad Laboral

En el último año, Villavicencio tuvo una caída en la tasa de desocupación de -3,6 p.p., siguiendo la tendencia nacional (-1,7 p.p.). Sin embargo, la informalidad laboral se ubicó en 51,5%, sin variación en el último año, evidenciando un problema estructural que afecta la calidad de vida de los villavicenses. Asimismo, en el mismo período se presentó una caída en la Tasa Global de Participación (TGP) del 66,9% al 65,8%, lo que indica que la población en busca activa de empleo ha disminuido (y, por ende, disminuye la tasa de desocupación). La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada, que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

Desempeño Fiscal (IDF e IVF 2024)

El IDF revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de 68,3 a 60,7 puntos en el período 2023-2024 (caída de 7,5 p.p.). Villavicencio pasó del puesto 9 en 2023 al 16 en 2024, a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en alto riesgo financiero y fiscal. Este deficiente desempeño se explica por la pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), incremento en el endeudamiento de largo plazo (+31%) y un déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera.​

Por otra parte, el Informe de Viabilidad Fiscal (IVF 2024) del Ministerio de Hacienda revela que Villavicencio registró un incremento del 22% en la relación entre gastos de funcionamiento e ingresos de recaudo propio entre 2023 y 2024, el mayor crecimiento reportado entre todas las ciudades capitales, superando significativamente el promedio nacional. Asimismo, Villavicencio figura entre las tres capitales con mayores montos de recursos del Sistema General de Regalías sin ejecutar durante el bienio 2023-2024, lo que sugiere limitada capacidad de ejecución en proyectos de inversión, debilidades en planeación y preparación de proyectos, e incapacidad técnica y administrativa para invertir oportunamente los recursos.

Desempeño Institucional (IDI 2024)

Villavicencio descendió dos posiciones en el ranking nacional, pasando del puesto 22 al 24 entre las ciudades capitales. Este retroceso refleja que, aunque mejoró ligeramente su IDI (de 63,47 a 64,81 puntos, +2,1%), otras capitales avanzaron a un ritmo más acelerado. El IDI promedio de las capitales creció de 70,70 a 74,28 puntos (+5,1%). Las mayores fortalezas de Villavicencio se concentraron en la producción y retención del conocimiento del talento humano, mientras se evidencia debilitamiento en la transformación digital y modernización de servicios ciudadanos.

Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM 2025)

Villavicencio perdió una posición en el ranking nacional de emprendimiento, pasando del puesto 17 en 2024 al 18 en 2025 entre 23 ciudades analizadas. Su peor desempeño fue en el pilar Financiamiento (del 13 al 18, con 2,08/10 puntos). En Capital humano, habilidades y competencias ocupa la última posición (2,52 puntos). En Adopción tecnológica e innovación intraempresa ocupa el puesto 20 por bajo nivel de adopción tecnológica y escasa innovación empresarial. En Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20 dados los escasos resultados de los emprendimientos una vez materializados y su bajo impacto social y económico. Asimismo, Villavicencio ocupa la última posición en el indicador Grupos de investigación y el puesto 21 en Investigadores per cápita y Registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el indicador Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

Infraestructura y Seguridad Vial

Villavicencio registró 109 fallecidos en accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2025, con una tasa de 18,7 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio de las ciudades capitales (9,5 por cada 100.000). En 2024 hubo 91 fallecidos en el mismo período (+19,8%, 18 casos más), frente al crecimiento promedio del +4,7% en las capitales del país. Por ello, es la quinta ciudad del país con más muertes en accidentes de tránsito, superando a ciudades con mayor densidad poblacional como Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.

Aunque hay otros temas para los que no existen indicadores actualizados, los villavicenses no perciben avances en aspectos neurálgicos como la carencia de agua potable, control del espacio público, deterioro de la malla vial, falta de modernización de la red semafórica, transparencia en el uso de los recursos públicos, gasto excesivo en fiestas y eventos mediáticos, y la privatización del servicio de patios y grúas, entre otros. Esto ha contribuido a generar una imagen negativa de la Administración municipal en el inconsciente colectivo.

No se evidencia interés por parte de la Administración Municipal en la gestión de recursos nacionales, de cooperación internacional u otras fuentes para financiar soluciones a los principales problemas que aquejan a los ciudadanos. Por el contrario, iniciativas como el Hospital de La Paz (trasladado a Cumaral por falta de gestión), el nuevo punto de captación de agua potable o el parque solar (sin operar) revelan ineficiencia administrativa.

Los concejales de Villavicencio, que le cuestan a la ciudad más de $5.300 millones al año y que deben ejercer control político y velar por los intereses ciudadanos, han guardado silencio ante una Administración negligente. Por el contrario, han tomado decisiones cuestionables como la privatización del servicio de patios y grúas, y la aprobación de un nuevo endeudamiento por más de $90 mil millones, que se suma a los $89,7 mil millones de deuda al cierre de la vigencia 2024.

A pesar de ejecutar recursos por más de dos billones de pesos, la mayoría de proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo no han iniciado ejecución: Galería Comercial Porfía, 11 CAIs, dos estaciones de Policía, tres Centros de Desarrollo Integral (CDI), Centro de Convenciones, Centro de Atención para Personas en Condición de Discapacidad, Hospital de la Paz, reubicación del cementerio central, nuevo edificio de la Alcaldía, reubicación de la cárcel municipal, revitalización de la zona Centro y Cristo Rey, y mejoramientos viales en El Barzal, El Buque, paralela de la calle 35, avenida 33 (Postobón) y calle 5 de Villa Bolívar, entre otros.

Esta situación genera preocupación, pues se corre el riesgo de repetir la historia de los proyectos de la anterior Administración, que, aunque con deficiencias en planeación, el Alcalde de Villavicencio no ha tenido la voluntad política para concluirlos, generando un detrimento patrimonial para el municipio. Finalmente, de la Administración Municipal esperamos que se corrija el rumbo con decisión, de la comunidad en general un mayor sentido de pertenencia por nuestra ciudad, y a la clase dirigente recordarles que lo público debe ser un medio para servir a la sociedad en su conjunto, más que para satisfacer necesidades individuales. Villavo la Bella es el espacio donde convivimos más de medio millón de personas; la ciudad que construimos día a día con esfuerzo y dedicación de cada uno de quienes la habitamos, y por lo tanto, debe ser la mejor herencia para las futuras generaciones de propios y visitantes.

Villavicencio entre las tres ciudades del país con mayor alza en el costo de vida

Villavicencio registró una variación anual del Índice de Precios al Consumidor – IPC de 5,99 %, superior al promedio nacional (5,51 %), reflejando presiones persistentes en los precios de bienes y servicios básicos, especialmente en alimentación, educación y vivienda. Este dato ubica a la capital del Meta entre las tres ciudades con mayor inflación del país, superando a ciudades como Bogotá (5,80 %), Medellín (5,44 %), Barranquilla (5,40%) y Cali (5,05 %), pero por debajo de Bucaramanga (6,17 %) y Pereira (6,02 %), las dos ciudades con mayor incremento del IPC en el último año.

Restaurantes y hoteles con un crecimiento del 9,20% es la división de gastos que mas ha contribuido al incremento de la inflación en Villavicencio en el último año. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por los costos adicionales asociados al abastecimiento de agua, así como el incremento del costo de energía y alimentos procesados. Por lo tanto, la carencia en el suministro constante de agua potable (durante cerca de seis meses) genera un efecto multiplicador de la inflación, especialmente por la necesidad que tienen hogares y empresas para abastecerse de fuentes alternativas más costosas.

La inflación superior al promedio nacional que experimenta Villavicencio, sumado a fallos en la prestación de servicios básicos, puede conducir a una espiral de precariedad; más gasto en lo básico, menos ahorro, menor capacidad de consumo y menor crecimiento económico regional.

Las cuatro siguientes divisiones de gastos que más han impulsado el incremento del costo de vida para los hogares villavicenses son; Alimentos y bebidas no alcohólicas (7,95 %) dado el encarecimiento de cereales, carnes y lácteos por mayores costos logíticos por el cierre de la Vía al Llano, Educación (7,83 %) por el ajuste de matrículas y pensiones educativa, Muebles, artículos para el hogar y conservación (7,28 %) por mayores costos de importación y Salud (5,37 %) por un aumento en precios de medicamentos, servicios particulares y atención especializada.

Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, más relacionada con el costo de los servicios básicos como agua potable, salud y educación, que con los choques de oferta. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción del gasto a bienes y servicios básicos cuyo crecimiento supera el promedio nacional. Si se mantiene la actual tendencia, Villavicencio podría cerrar 2025 con una inflación anual superior al 6%, por encima de la proyección del Banco de la República (5,1 %). Esto sugiere que la ciudad podría tardar más en consolidar la estabilidad de precios, especialmente si persisten las deficiencias en la prestación de servicios básicos y los incrementos tarifarios en energía, aseo y educación.

Villavicencio continúa rezagada en términos de desarrollo integral, revela el Índice de Ciudades Modernas 2025.

El Índice de Ciudades Modernas – ICM 2025, elaborado por el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y cuyo lanzamiento se llevó a cabo el pasado 16 de octubre de 2025, revela que Villavicencio presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que permite medir los avances en el desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión de los gobiernos locales. En las dimensiones; 1. Seguridad, 2. Productividad, Competitividad y Complementariedad, y 3. Equidad e Inclusión Social, Villavicencio presentó una caída en sus indicadores, lo que evidencia el mal momento que atraviesa la ciudad.

En el ICM 2025 Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país, con una puntuación de 50,1 de 100 puntos posibles, sin avances significativos frente al ICM 2024. El nivel de estancamiento de la ciudad en términos de desarrollo integral es tal que en el ICM 2020 la ciudad ocupó el puesto 20, por lo que en los últimos cuatro años, no solo no logra avanzar frente a las demás ciudades capitales del país, sino que se ha quedado rezagada frente a otras ciudades capitales que muestran un mejor desempeño, a pesar de las innumerables ventajas comparativas con las que cuenta Villavicencio.

Al analizar los resultados del ICM 2025 frente al ICM 2024, se evidencia el mayor retroceso en el indicador Seguridad y es que Villavicencio, de acuerdo a las estadísticas reportadas por el Instituto Colombiano de Medicina Legal con corte a agosto de 2025, registra un acumulado de 246 muertas violentas en lo corrido del año, siendo esta la cifra más alta de la última década. Asimismo, de acuerdo al Observatorio Nacional de Seguridad Vial, Villavicencio se ubica como la segunda ciudad capital con el mayor índice de siniestralidad vial, después de Cartagena. En lo corrido del año se reportan 92 muertes en accidentes de tránsito en Villavicencio, la cifra más alta desde el año 2016.

La estrategia de seguridad implementada por la Administración Municipal centrada en la construcción de Centros de Atención Inmediata – CAI, no ha dado frutos, por lo que los índices de inseguridad siguen en aumento. De otra parte, la vinculación de 21 nuevos agentes de tránsito, tampoco ha servido para disminuir los altos índices de siniestralidad vial, ni mejorar la movilidad. La ciudad no cuenta con campañas efectivas de seguridad vial, el deplorable estado de la malla vial, la inadecuada técnica de reparcheo de vías, la carencia de señalización horizontal y vertical, el mal funcionamiento de la red semafórica, la deficiente iluminación en algunas vías urbanas, la invasión del espacio público y la falta de conciencia ciudadana, generan pérdida de productividad, mayor contaminación ambiental e incrementan la accidentalidad.

En la dimensión Productividad, Competitividad y Complementariedad la ciudad también retrocede, a pesar de que el DANE destaca a Villavicencio como la segunda ciudad con menor tasa de desempleo del país para el periodo junio-agosto de 2025, lo cierto es que la informalidad no disminuye, por el contrario aumenta ubicándose en el 51,7%. Los ciudadanos en busca de ingresos que les garantice su mínimo vital, invaden cualquier esquina de la ciudad donde puedan ejercer el comercio informal. No hay políticas, ni estrategias, ni programas efectivos que nos permitan pensar que se van a formalizar, que van a mejorar sus ingresos, que sus emprendimientos tienen la posibilidad de escalar, de crecer o de generar más y mejores empleos.

Finalmente, en la dimensión Equidad e Inclusión Social el panorama es igualmente desalentador. Los programas de vivienda no logran despegar; por lo que el déficit de vivienda incrementa el precio de los cánones de arrendamiento, generando una mayor presión en el estrecho presupuesto de las familias que no cuentan con vivienda propia. El servicio de salud pasa por su peor momento; la población de Villavicencio continúa creciendo y el número de camas generales y especializadas pasó de 350 por cada 100 mil habitantes en 2019 a tan sólo 300 en 2024, aumentando la presión en el Hospital Departamental de Villavicencio, que cada día presta un servicio de menor calidad, oportunidad y eficiencia.

Ante este preocupante panorama no queda más que hacer un llamado a la clase política dirigente local y regional, para que asuman su error y corrijan el rumbo. Entendemos los compromisos que surgen de las dinámicas políticas, propios de la democracia, pero también es cierto que cada día contamos con ciudadanos mejor informados que demandan dirigentes competentes, con la capacidad de brindar soluciones reales a los problemas que nos aquejan como sociedad. La Administración Municipal tal como está estructurada no responde a las nuevas realidades de la ciudad, por lo tanto, se debe dar un debate amplio en el que se definan prioridades, se reorganice la Administración y se concerte con las comunidades proyectos de inversión estratégicos que garanticen una mejor calidad de vida para todos los villavicenses.

9 Aspectos clave que revela el DANE sobre pobreza en el Meta

Los recientes datos publicados por el DANE (2023) relacionados con pobreza multidimensional revelan algunos aspectos claves para entender la evolución de la pobreza y la desigualdad en el departamento del Meta y genera información útil a la hora de ajustar la política pública departamental entorno a la superación de la pobreza, la desigualdad y la injusticia social.

1. El Departamento del Meta presenta un descenso en el Índice de Pobreza Multidimensional – IPM al pasar de 14,1% en 2020 al 11,3% en 2022, mientras que el promedio nacional se redujo del 18,1% al 12,9% en el mismo periodo.

2. Aunque el Meta mejoró su desempeño en el IPM en los últimos dos años, el Departamento no logra avanzar al mismo ritmo del promedio nacional; la reducción del Departamento del Meta fue de tan sólo 2.8 puntos porcentuales (p.p.), mientras que la caída del promedio nacional fue de 5.2 p.p.

3. La proporción de privaciones entre las personas en situación de pobreza multidimensional no disminuyó, por el contrario se incrementó en los últimos dos años al pasar del 40,4% en 2020 a 40,6% en 2022. Es decir, las personas que continúan en situación de pobreza multidimensional sus condiciones no mejoraron en el periodo 2020 – 2022.

4. Frente a los avances logrados en el periodo 2020-2022 podemos destacar; las Barreras de acceso a servicios de salud se redujeron en un 25%, en materia de niñez y juventud el indicador Inasistencia escolar disminuyó un 74% (esta disminución se puede explicar por el efecto pandemia durante el año 2020), en vivienda el indicador Material inadecuado de paredes exteriores se redujo en un 32%, en materia de servicios públicos el indicador sin acceso a fuente de agua mejorada se redujo en un 17%  y Desempleo de larga duración disminuyó en un 13%.

5. Los indicadores en los que el Departamento del Meta presenta el mayor retroceso podemos destacar; en niñez y juventud el indicador Trabajo infantil aumentó un 25% y se incrementaron las Barreras de acceso a servicios para cuidado de la primera infancia en un 11%, en materia de vivienda el Hacinamiento crítico se incrementó en un 18%, y en materia de servicios públicos la Inadecuada eliminación de excretas se incrementó en un 30%.

6. En materia educativa el Departamento del Meta presenta uno de sus peores desempeños; el analfabetismo se incrementó en un 7%, el Bajo logro educativo se incrementó en un 4% y el indicador Rezago escolar se incrementó en un 6%. Es importante resaltar que durante el año 2022 el 44,8% de los niños, niñas y adolescentes presentaron bajo logro educativo y el 27,5% presentaron rezago escolar.

7. En materia de empleo, aunque el indicador Trabajo informal mostró un leve descenso, sigue siendo supremamente alto y se ubica en el 74,8% en 2022, siendo este el indicador que más afecta la calidad de vida de las familias vulnerables y por lo tanto, el que mayor atención merece a la hora de implementar estrategias para la superación de la pobreza y el hambre en el departamento del Meta.

8. Al analizar los indicadores del IPM del departamento del Meta frente al promedio nacional observamos que el Departamento muestra un desempeño superior en dos indicadores: inadecuada eliminación de excretas y desempleo de larga duración, mientras que en los indicadores bajo logro educativo, rezago escolar, inasistencia escolar y trabajo informal el Departamento presenta un desempeño por debajo del promedio nacional.

9. Finalmente, se puede concluir que el departamento del Meta enfrenta importantes retos para el próximo cuatrienio especialmente en dos aspectos; 1. Desarrollo del mercado laboral y por ende la transformación del aparato productivo que garantice la formalización empresarial y la generación de empleo de calidad, y 2. Inversión en cobertura, calidad y pertinencia de la educación para los niños, niñas y adolescentes. No hay que olvidar que la educación es el mecanismo más eficiente para la superación de la pobreza y el hambre.

Estos datos deben servir como referente para que los metenses le exijan a la clase política dirigente una mayor inversión en educación para la infancia y adolescencia y la generación de empleo formal a partir del desarrollo del aparato productivo. No existe justificación alguna para que el departamento del Meta siendo el mayor productor de hidrocarburos del país continúe arrastrando estas vergonzosos cifras de pobreza y desigualdad social. Lo que nos indica que el problema no es la falta de recursos, el problema es que los recursos y capacidades con los que contamos han estado mal administrados.

Cinco estrategias para la generación de empleo y la transformación del aparato productivo en Villavicencio

Las cifras del mercado laboral publicadas por el DANE el pasado 11 de mayo de 2023 evidencian que cerca de 30 mil villavicenses buscan empleo de manera infructuosa, mientras que el 55,6% de los ocupados trabajan en la informalidad, es decir, más de 131 mil villavicenses viven del rebusque. Lo anterior, podría explicar porqué cerca de 43 mil hogares en Villavicencio consumen tan sólo dos comidas al día (DANE; 2023).

Estas cifras no sólo son absurdas e injustificables, son realmente una vergüenza para una región con vocación agropecuaria y de inmensa riqueza natural, por lo que se puede concluir que nuestro problema no es la falta de recursos o la carencia de capital humano, simplemente nuestras riquezas han sido mal administradas durante décadas y los recursos públicos saqueados por una clase política indolente con los problemas de la comunidad.

Aunque somos conscientes que la ciudad requiere una transformación de su aparato productivo que genere empleos de calidad y redunde en una mejora significativa en la calidad de vida de los ciudadanos, lo cierto es que muy poco o nada se ha avanzado en los últimos 20 años, tal vez por desconocimiento o falta de interés de la clase dirigente, por lo que las inversiones desde el sector público y privado no han sido suficientes para generar el dinamismo económico que requiere la ciudad.

Es por esto que en este post, y en aras de contribuir al debate en torno al tema, propongo cinco estratégias de corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo que genere un círculo virtuoso de crecimiento económico y desarrollo social en Villavicencio, así:

1. Desarrollo agropecuario y agroindustrial. Si los 550 mil ciudadanos que habitamos Villavicencio dependieramos de la producción agropecuaria del municipio tendríamos para alimentarnos tan sólo durante tres días al mes y los 27 días restantes padeceríamos de desabastecimiento de alimentos. Lo anterior, implica que existe una gran oportunidad de incrementar el área productiva generando riqueza local, creando miles de puestos de trabajo, garantizando la seguridad alimentaria y sobretodo, sentando las bases para el desarrollo agroindustrial local. La producción agropecuaria local generaría un abaratamiento del costo de la canasta básica familiar por los ahorros en fletes, peajes y la eliminación de intermediarios en la comercialización de los productos, facilitando el acceso a los alimentos a las familias villavicenses.

2. Villavicencio ciudad emprendedora. Cada año cientos de jóvenes bachilleres y profesionales egresados de las universidades locales emigran a EEUU, Canadá, México. Chile, Panamá, España, entro otros países, a buscar las oportunidades que se le han negado en su propia tierra. Esta fuga de talentos no es sólo triste por el desarraigo que genera la diáspora, sino que es nefasto para la economía local, pues el municipio, el departamento y el país ha invertido importantes recursos en sus formación a nivel escolar, técnico y profesional, recursos que se pierden con la migración de la fuerza laboral formada y que generalmente son ocupados en labores en las que son subutilizados teniendo en cuenta sus competencias.

Por ello, es importante que la ciudad genere los mecanismos que le permita a los jóvenes emprendedores acceder a recursos de capital o capital semilla para la creación de empresas locales que garanticen el desarrollo del aparato productivo. El Acuerdo 010 de 2019 del Fondo Emprender del SENA establece que por cada peso que aporten los municipios del país, el SENA aportará una suma similar. Por lo tanto, con una inversión anual de $5 mil millones de recursos de libre inversión del municipio se podrían crear más de 5.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos en los próximos cuatro años, garantizando la transparencia en la asignación de los recursos y evitando posibles actos de corrupción.

3. Fortalecimiento de MiPymes locales. A través de una alianza estratégica con iNNpulsa Colombia, Cámara de Comercio de Villavicencio, ANDI Seccional Llanos Orientales y Orinoquía, Fenalco Meta, Parquesoft, Procolombia, SENA, universidades y agremiaciones locales, crear un programa para el apalancamiento financiero y productivo de la MiPymes locales, especialmente de los sectores de transformación manufacturera (calzado y cuero, confecciones, muebles, alimentos procesados, entre otros) y servicios técnicos y tecnológicos que cuenten con mayor potencial para la generación de nuevos puestos de trabajo.

No hay que olvidar que Villavicencio goza de una ubicación geoestratégica privilegiada a nivel nacional frente a otras ciudades del país, al contar con un mercado de más de ocho millones de consumidores a tan sólo 90 kilómetros  y adicionalmente, ser el centro de negocios  más importante de los 29 municipios del departamento del Meta y de los departamentos de Guainía, Guaviare, Vaupés, Vichada, Casanare y Arauca.

4. Turismo en Salud. El sector del Barzal cuenta con potencial para convertirse en zona franca de servicios de salud. Colombia recibe anualmente más de 50 mil extranjeros para tratar y prevenir enfermedades, someterse a cirugías estéticas  y exámenes especializados (MinCIT; 2019).  Villavicencio tiene la posibilidad de incursionar en dicho mercado, el cual se espera llegue a los 2.7 millones de turistas para el año 2027. 

Por lo tanto, la ciudad requiere avanzar en tres frentes de trabajo. I. Intervenir el espacio público (andenes, vías y parqueaderos) del sector del Barzal para hacerlo atractivo y cómodo para propios y turistas que demandan servicios de salud. II. Crear el cluster local de la industria de salud y generar un catálogo virtual con el portafolio de servicios que permita dar a conocer la oferta local a potenciales clientes nacionales y extranjeros. III. Generar una campaña de posicionamiento de la ciudad como oferente de servicios de salud en alianza con agencias de viaje a nivel nacional y a nivel internacional, a través del acompañamiento de Procolombia.

5. Turismo Educativo. Villavicencio cuenta con una importante oferta educativa gracias a las grandes inversiones hechas en los últimos años por instituciones de educación superior como la Universidad Santo Tomás, Uniminuto, Autónoma de Nariño, Unillanos, SENA y próximamente la ESAP. Lo anterior, se convierte en una oportunidad para posicionar a Villavicencio como una ciudad universitaria a nivel nacional e internacional. Por lo tanto, se requiere promocionar la ciudad a nivel nacional para que jóvenes de otras regiones del país vean en Villavicencio una opción para adelantar su formación técnica, tecnológica o profesional.

Igualmente, a nivel internacional existe la oportunidad para que Villavicencio incursione en el turismo idiomático y en el turismo educativo para la formación posgradual. En el año 2019 España recibió más de 140 mil estudiantes internacionales para el aprendizaje del español como segundo idioma. Colombia al tener una moneda altamente devaluada cuenta con un altísimo potencial para penetrar dicho mercado ofertando paquetes educativos muchísimo más económicos que los ofrecidos por España, Argentina, Chile o México, por lo que Villavicencio podría ser líder en el país ofertando este tipo de servicios que demandan los estudiantes extranjeros.

Finalmente, el desarrollo de la industria del turismo se convierte en un potente motor para la dinamización de la economía local y la generación de empleo por cuanto los turistas demandan diferentes servicios como transporte urbano, alojamiento, restaurantes, bares, discotecas y demás actividades de ocio, así como la compra de souvenirs y demás bienes de consumo en el comercio local. Lo anterior, implica que la ciudad debe prepararse para recibir a los turistas en términos de infraestructura, embellecimiento urbano, movilidad eficiente, cultura de servicio al cliente, pero sobre todo, contar con entornos seguros que le permitan al turista llevarse una imágen positiva de la ciudad, que se enamoren de ella y que deseen regresar en el futuro próximo.

¿Qué otras estrategias o acciones considera se podrían implementar en el corto y mediano plazo para la transformación del aparato productivo y la generación de empleo en Villavicencio?

¿Qué esperamos del Gobierno y del Congreso luego de las multitudinarias marchas iniciadas el 21N?

El mensaje de los ciudadanos ha sido contundente, se requieren reformas estructurales que generen un cambio de rumbo en la política económica y social del país. Aunque en su mayoría son problemas heredados, el actual gobierno no ha logrado convencer a los ciudadanos de tener la capacidad y sobre todo el interés de dar solución a las mayores preocupaciones de los colombianos. El Congreso de la República, quien co-administra el país a través de la aprobación del presupuesto nacional, la aprobación del marco fiscal, así como las normas que regulan el funcionamiento del Estado, se ha hecho el de la vista gorda frente a las exigencias de los ciudadanos.

La pérdida de credibilidad del gobierno nacional reflejado en el alto nivel de desaprobación de su gestión que ya supera el 70% y la incapacidad del Presidente de conectarse con los ciudadanos, ha conducido a millones de colombianos a volcarse a las calles exigiendo soluciones inmediatas. Por esta razón, el presidente Duque debe tomar de manera urgente una serie de medidas que envíen un parte de tranquilidad a los ciudadanos y que de paso, permita recobrar la legitimidad de su gobierno.

Algunas de las medidas que considero debería contemplar el Presidente Duque y el Congreso de la República para recobrar la calma de los ciudadanos pasa por los siguientes puntos:

1. Relevo del actual comandante del Ejército, dado el retroceso en la seguridad del país, el incremento en la violación de los DDHH, la desaparición forzada de líderes sociales y desmovilizados de las FARC, la muerte de los ocho menores en las selvas del Caquetá y los recientes hechos de corrupción en la institución. Así mismo, el relevo del comandante de la Policía Nacional por los desmanes del ESMAD en las marchas pacíficas de los últimos días.

2. Relevo de los Ministros de Hacienda y de Trabajo dada su impopularidad e incapacidad de brindar una solución al problema del alto desempleo en el país. Por lo anterior, se deben nombrar como ministros a dos expertos en temas de desarrollo económico y social y generación de empleo.

3. El objetivo central de la Ley de Crecimiento Económico sea la eliminación progresiva de los más de 250 beneficios tributarios a empresas y dueños del capital, como una medida de capitalismo responsable que permita un recaudo de $10 billones en el primer año y que podrían destinarse a financiar los siguientes rubros:

  • Cumplir los compromisos adquiridos con el movimiento estudiantil y que se relaciona con la inversión en Ciencia, Tecnología e Innovación.
  • Ejecutar un plan de choque para la generación de 100 mil nuevos puestos de trabajo. Al colocar el dinero en el bolsillo de los ciudadanos, que no cuentan con capacidad de consumo, se reactiva la economía generando un círculo virtuoso de crecimiento económico.
  • Fortalecer financieramente el Fondo Emprender e iNNpulsa Colombia para la financiación de emprendimientos, especialmente de jóvenes, madres cabeza de hogar y desmovilizados.
  • Destinar los recursos necesarios para el cuidado de páramos y ríos y la reforestación del territorio, así como la financiación de proyectos de energías renovables.
  • Destinar los recursos necesarios para salvar los hospitales públicos y privados en quiebra, así como para atender a la población que se encuentra a la espera de cirugías y demás tratamientos médicos.
  • Mejorar la reconversión tecnológica de juzgados, Fiscalía, Procuraduría, etc., así como la descongestión del aparato judicial.
  • Financiar el desarrollo agroindustrial y turístico del país.
  • Fortalecer la capacidad investigativa de las entidades del Estado como Policía, Ejército, Procuraduría, Fiscalía, Personería y Defensoría del Pueblo.
  • Acelerar la implementación de los acuerdos de paz con las FARC, especialmente en lo que respecta a la desconcentración de la propiedad de la tierra y la sustitución de cultivos ilícitos a través de proyectos productivos.

4. Retomar los puntos de la consulta anticorrupción y hacer los ajustes normativos que permitan la selección por concurso de méritos del Fiscal General de la Nación, Procurador General de la Nación, Contralor General de la República, así como a sus pares en los departamentos y municipios del país.

5. Prohibir el fracking y la explotación minera en páramos, afluentes hídricos y resguardos indígenas.

6. Derogar el Decreto 2111 de 2019 que crea el holding financiero estatal «Grupo Financiero Bicentenario» y que abre las puertas a la privatización de empresas que son rentables para el Estado, previa aprobación del Congreso de la República.

7. El Ministerio de Trabajo realice un riguroso control a las empresas que violan los derechos laborales de los colombianos y que evaden el pago de las contribuciones al Sistema General de Seguridad Social integral.

8. Eliminar el uso de proyectiles de impacto cinético y revisar los protocolos de actuación del ESMAD. El uso de gases lacrimógenos debe ser la última medida persuasiva y no la primera como ocurre en la actualidad.

9. Retomar los diálogos de paz con las guerrillas del ELN que permita una salida negociada al conflicto armado, que permita el desarrollo agroindustrial y turístico del país.

Finalmente, en el mediano plazo se debe pensar en una reestructuración del Estado bajo un modelo federado, pasando de 32 departamentos a no más de 12 estados subregionales, un congreso unicameral que incluya la eliminación de 260 congresistas, el establecimiento de una norma que limite la brecha salarial y pensional de los servidores públicos (la asignación más alta no debe superar 15 veces la asignación más baja en las entidades del Estado) y por último, implementar un modelo de sustitución de importaciones de acuerdo a las ventajas comparativas y competitivas del país.

¿Qué otras acciones considera podría implementar el Gobierno Nacional para hacer de Colombia un país más equitativo e incluyente?

A propósito del informe de los primeros 100 días de gobierno del Alcalde de Villavicencio

El pasado miércoles se presentó el informe de gestión de los primeros 100 días de gobierno del señor Wilmar Orlando Barbosa, evento en cual se pusieron en evidencia los escasos logros del actual gobierno y las desavenencias sobre los problemas heredados de la anterior administración.

En cuanto al informe de avance se destaca la celebración por parte de la administración municipal del aniversario de la ciudad, del día de la bici, día de la tierra, día de la niñez y la recreación, día mundial de los humedales, día de la llaneridad, día mundial de la actividad física, día sin carro y sin moto, semana de la mujer, semana de la seguridad vial, entre otros eventos.

Aunque es importante participar activamente en estas fechas, el desarrollo de Villavicencio requiere acciones complejas que van más allá de ciclopaseos, el reparcheo de calles y la poda de árboles. Los ciudadanos cada día son más conscientes de la necesidad de implementar soluciones estructurales para afrontar los principales problemas que aquejan a la ciudad. En la última década no hemos visto más que paños de agua tibia e infinidad de reuniones y mesas de trabajo que no hacen más que dilatar y generar una falsa percepción de que nuestros gobernantes tienen la capacidad y voluntad de generar dichas soluciones.

Temas como la doble calzada Porfía-Fundadores y VII Brigada- Ocoa, el desarrollo de un programa ambicioso de generación de empleo, la modernización del sistema de transporte público urbano, la construcción de la infraestructura para medios alternativos de transporte, la mejora en la prestación de los servicios de salud, el acceso a la educación técnica, tecnológica y profesional para jóvenes y la reubicación de vendedores ambulantes, deben ser prioritarios en la agenda de la Gobernación del Meta y la Alcaldía de Villavicencio.

Uno de los temas  más complejos para la actual Administración es la gestión de recursos para la financiación del Plan de Desarrollo. El anterior Alcalde de Villavicencio, Juan Guillermo Zuluaga, contó con tres factores que le permitieron desarrollar diferentes proyectos de infraestructura urbana; ejecutó obras planificadas y financiadas por la administración del señor Raúl Franco, administró cerca de $1.7 billones de su periodo de gobierno, incrementó en $100 mil millones el nivel de deuda del Municipio y adicionalmente, gastó los más de $10 mil millones de los salarios de los docentes correspondientes al mes de diciembre de 2015.Imagen

La actual Administración no cuenta con la misma suerte que su antecesor;  un alto nivel de endeudamiento cercano a los $130 mil millones (este año el Municipio debe desembolsar $30 mil millones para pago de deuda más los $10 mil millones ya desembolsados para cubrir los salarios de los maestros), la desaceleración de la economía colombiana, la caída del precio del petróleo y la disminución de las transferencias de la Nación por concepto de regalías.

Por lo anterior, el señor Alcalde y su gabinete deben generar estrategias que permitan, con los recursos escasos disponibles, priorizar aquellas acciones que tengan un mayor impacto en  la mejora de la calidad de vida de los villavicenses. Una de ellas es la generación de empleo de calidad, bien remunerado, donde el ciudadano no necesite que el Estado le regale un cuaderno, una maleta escolar, ni tenga la necesidad de asistir a un comedor comunitario o recibir una vivienda de interés social ubicada en la zona más alejada de la ciudad. Los ciudadanos requieren un gobierno que genere oportunidades de progreso para todos.

¿Cuál es su percepción frente a la gestión del señor Wilmar Barbosa como Alcalde de Villavicencio en sus primeros 100 días de gobierno?

10 reformas que requiere Colombia para la equidad y la justicia social

Teniendo en cuenta que el próximo 17 de Marzo se desarrollará el paro nacional convocado por las centrales obreras y demás fuerzas sociales del país, se publicó por diferentes medios el pliego de peticiones dirigido al Presidente de la República. Algunas de las propuestas son necesarias, otras no son más que demagogia. La realidad del país hace que algunas de estas propuestas sean inviables y muy seguramente ni la misma izquierda en el poder podría implementar a menos de que se lleve a cabo una reforma estructural del Estado.

El país este año suma un déficit fiscal que asciende a $31 billones de pesos. Por lo tanto, eliminar impuestos y aumentar el gasto público sin incrementar el recaudo es simplemente ilógico e irresponsable. Por lo anterior, planteo 10 reformas estructurales que considero tendrían un impacto real en la generación de las condiciones que hagan de Colombia un país más equitativo, incluyente y justo, así:

  1. Reforma a la estructura del Estado. La actual división política administrativa del país implica 12.065 concejales, 1.102 alcaldes, 418 diputados, 32 gobernadores, 166 congresistas y 102 senadores. Se podría pensar en un congreso unicameral, con lo cual se eliminarían 102 curules de senadores. Reducción significativa en el número de concejales. Integrar el país en seis macrodepartamentos, eliminando 26 gobernaciones y 230 diputados que actualmente no generan ningún valor agregado al desarrollo del país, permitirá la ejecución de proyectos macrorregionales de alto impacto, liberaría infraestructura física que podría ser cedida al SENA y/o universidades y por ende un ahorro sustancial en gastos  burocraticos.
  2. Reforma a la división de poderes para combatir la corrupción. Todos los cargos de la rama judicial deben ser elegidos por concurso de méritos sin ningún tipo de intervención o intromisión por parte de las ramas ejecutiva y legislativa. (Lea también: Qué podemos hacer los ciudadanos para evitar la corrupción en Colombia)
  3. Reforma al sistema de regalías. Los recursos de las regalías deben ser invertidos en el desarrollo de la infraestructura que actualmente está siendo financiada con la privatización de las empresas de servicios públicos, con concesiones y APP.
  4. Reforma tributaria. Eliminar las exenciones tributarias, incrementar el IVA a los bienes suntuosos y mejorar los mecanismos de control para frenar la economía informal.
  5. Reforma al sistema de salud. Eliminar las EPS y crear la Dirección de Impuestos para la Seguridad Social que transfiera los recursos recaudados directamente a IPS y se destine un porcentaje  a la formación de alto nivel de personal sanitario y a I+D+i en salud. Perseguir de forma contundente la evasión y elusión fiscal, así como la explotación laboral y la economía sumergida.
  6. Reforma al sistema educativo. Incluir en la educación primaria, secundaria y bachillerato la formación en programación de software, electrónica, así como formación deportiva, artística y cultural teniendo en cuenta las habilidades propias de cada estudiante. Todas las escuelas y colegios públicos y privados del país deben ser bilingües y a futuro trilingües. Los docentes deben contar por lo menos con título de maestría.
  7. Financiación de Mipymes. Crear un fondo rotatorio de $15 billones para la financiación de la micro, pequeña y mediana empresa y capital semilla con tasas de interés igual al IPC + 1%, priorizando los proyectos asociativos y aquellos en los que los empleados puedan ser socios de las empresas en las que laboran. (Lea también:Cámara de Comercio de Villavicencio, un lastre para los empresarios de la Orinoquia)
  8. Desarrollar un modelo de sustitución de importaciones. Lo que se pueda producir en el país a precios iguales o inferiores a los precios internacionales, debe ser producido en el territorio nacional.
  9. Precio de los combustibles. El precio final del galón de combustible no debe ser superior a $4.000 como medida para paliar la falta de infraestructura que nos resta competitividad en los mercados internacionales, especialmente en los aspectos logísticos de transporte de mercancía y  productos agrícolas.
  10. Política de vivienda. Crear un fondo rotatorio de $15 billones para la adquisición de vivienda nueva con créditos a 40 años y cuota fija + IPC. De esta forma una familia de estrato 1, 2 o 3 puede acceder a una vivienda de $86 millones con una cuota mensual de $179 mil. Con esta medida se soluciona el déficit de vivienda a mediano plazo y  el país contaría con un ahorro a largo plazo e igualmente se acabaría con la corrupción en torno a la construcción de vivienda por parte de alcaldías y gobernaciones.

Los recursos para los fondos rotatorios de Mipymes y vivienda pueden ser obtenidos de los $160 billones que actualmente administra el Banco de la República por concepto de reservas internacionales, cifra que está por encima de lo recomendado por el FMI.

¿Qué otras medidas estructurales cree que deben exigir las organizaciones políticas y sociales para hacer de Colombia un país más eficiente con justicia social? (Lea también: La crisis del modelo económico en Colombia)

Una década perdida para Villavicencio

El Municipio de Villavicencio sufrió cuatro años de ingobernabilidad con cerca de 17 alcaldes en el periodo 2004-2007. Para el periodo 2008-2011 asumió la administración Municipal el médico Raúl Franco, quien dejó en evidencia su escasa capacidad de gestión de los asuntos públicos. Luego de ocho años de estancamiento asume la Administración el señor Juan Guillermo Zuluaga, quien tenía el terreno abonado para posicionarse como el mejor Alcalde en la historia reciente del Municipio.

Es de destacar la capacidad de gestión del señor Zuluaga, su trabajo incansable durante los últimos cuatro años y su voluntad de aportar al Municipio. Sin embargo, su falta de visión y conocimiento de los temas relacionados con el desarrollo de la ciudad, no le permitieron estar a la altura de los principales retos que enfrentan los villavicenses.

En el tema de seguridad ciudadana, a pesar de que el Gobierno Nacional recientemente había puesto en funcionamiento la Policía Metropolitana de Villavicencio, su gestión no logró disminuir la percepción de inseguridad. La descomposición social y falta de oportunidades han generado un círculo vicioso, desbordando la capacidad de la fuerza pública.

En cuanto a movilidad el problema se agudiza debido al pésimo estado de las vías y que no se han tomado las medidas que permitan optimizar el uso de la infraestructura vial. Parte del problema radica en el modelo de subcontratar el mantenimiento de vías, el cual es insostenible financieramente en el tiempo.

villavicencio centro

En el manejo del espacio público quedó claro que contratar guardias privados para desalojar a bolillo a los vendedores ambulantes no es la mejor solución. Por el contrario, dicha medida generó la indignación por parte de los ciudadanos y la pérdida de recursos que pudieron ser invertidos en una solución concertada.

En el tema de desarrollo productivo, industrialización y generación de empleo, la ciudad sigue rezagada. La principal actividad económica sigue siendo el comercio, que genera empleos precarios con extensas jornadas de trabajo que rayan con la explotación laboral. La región sigue generando materias primas sin ningún valor agregado que llegan a las zonas industriales de Bogotá, Medellín o Cali, donde finalmente se crea empleo y se genera riqueza.

En salud la infraestructura hospitalaria sigue siendo la misma de hace 15 o 20 años mientras la población sigue creciendo de manera sostenida, generando congestión en la prestación de servicios de salud. El primer nivel de atención sanitaria no tiene la capacidad de asumir los retos que le asignó la Ley 100 de 1993.

Aunque se invirtió en la remodelación de algunos colegios, se requiere mejorar la calidad, pertinencia de la educación y la formación de alto nivel del capital humano. Poco logramos con tener colegios más bonitos, cuando los profesores no han mejorado sus competencias, no se han integrado las nuevas tecnologías en el aula, seguimos trabajando con los mismos currículos de hace 50 años y nuestros jóvenes son preparados para ser consumidores de tecnología y no generadores de la misma.

En cuanto al manejo financiero, a pesar de que en los últimos cuatro años se administraron recursos cercanos a los 1.7 billones de pesos, el nivel de endeudamiento del Municipio se cuadruplicó al pasar de 37 mil millones a 160 mil millones. Serán necesarios ocho años para amortizar la deuda.

El mal manejo de las zonas azules (entregadas en concesión por siete años) convertida en negocio de unos pocos en detrimento de los ciudadanos y de los empleados del Consorcio, así como la falta de liderazgo para involucrar a los habitantes de la Ciudad en la construcción de manera concertada del POT, dejaron un sinsabor en los villavicenses.

Finalmente, es importante destacar que lógicamente se requieren inversiones en mejora de andenes, parques, canchas de microfútbol y reparcheo de calles. Sin embargo, debe existir un equilibrio en la inversión de los recursos públicos, especialmente en el mediano y largo plazo, que permitan un desarrollo integral y la generación de ventajas competitivas que nos posicione como un polo de desarrollo de Colombia y América Latina.