10 elementos clave para entender los efectos del incremento del salario mínimo en Colombia para 2026

El Gobierno nacional fijó por decreto el incremento del salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV) para los colombianos y que regirá a partir del 01 de enero de 2026. En este post destacamos 10 factores que nos ayuden a entender los impactos de esta decisión histórica en la vida de los colombianos.

1. La inflación proyectada (IPC) para el cierre de 2025 es del 5,26% y el incremento de la productividad de los factores fue del 0,91%. Por lo tanto, el incremento del SMMLV se estimaba en por lo menos el 6,22%.  Sin embargo, los sindicatos solicitaron un incremento del 16% y los empresarios ofrecían un incremento del 7,2%. Finalmente, el Gobierno Nacional fijó por decretó un incremento del 23,78%. 

2. El incremento del salario mínimo muy por encima del IPC es una deuda histórica del país con la clase trabajadora de menores ingresos, lo que se traduce en un aumento de su poder adquisitivo y por ende, en una mejora en su calidad de vida. Este incremento beneficiará a cerca de 2,4 millones de trabajadores, es decir, el 10% de la población ocupada del país.

3. Sin embargo, el gran peso del ajuste salarial recaerá sobre los pequeños productores y la clase media que no gozará de un incremento similar en sus ingresos, pero sí verá como muchos servicios públicos ligados al SMMLV se incrementarán, así como el alza en el precio de los bienes de la canasta básica familiar dada una inflación acelerada, reduciendo su poder adquisitivo, ya maltrecho durante el gobierno de @petrogustavo por el incremento en el precio de los combustibles y su efecto directo en los demás bienes y servicios de la canasta familiar.

4. Los pensionados del país que devengan un salario mínimo gozarán del incremento decretado por el Gobierno nacional, es decir, recibirán en 2026 la suma de $1.750.905 mensuales. Para los demás pensionados que devengan más de un salario mínimo su ingreso se reajustará de acuerdo a la inflación acumulada para el año 2025, la cual se proyecta en 5,26%. Por lo tanto, estos últimos perderán poder adquisitivo en el año 2026.

5. Los colegios privados podrán incrementar las matrículas entre el 5,26% y un tope máximo del 9,1% de acuerdo a lo definido por el Ministerio de Educación Nacional. Sin embargo, sus costos de operación se incrementarán drásticamente. Asimismo, los estudios de posgrados (especializaciones y maestrías) en universidades públicas, que en su mayoría están ligados al SMMLV, tendrán un incremento del 23,78%. 

6. El costo de cuota moderadora en las EPS se incrementará en un 23,78%, así como los comparendos y multas de tránsito, SOAT, trámites notariales, tarifas de parqueaderos, entre otros servicios públicos ligados al SMMLV. Asimismo, el costo de vivienda VIS y VIP se incrementará en un 23,78%, mientras que la UVR se incrementará vía mayor inflación.

7. Los contratistas del Estado y de la empresa privada bajo la modalidad de Contrato de Prestación de Servicios que devenguen hasta $4.377.262 pagarán por concepto de salud, pensión y riesgos laborales la suma de $499.008 mensuales. Por lo tanto, un contratista que devengue honorarios mensuales por valor de $3.000.000, obtendrá en 2026 un ingreso  anual similar al de un trabajador que devengue el salario mínimo. Esto bajo el supuesto que el contratista trabaje 11 meses al año.

8. El alza en el salario mínimo generará un incremento en los costos de producción de bienes y servicios, especialmente los intensivos en mano de obra. Estos costos serán trasladados al consumidor final vía alza de precios. Asimismo, se espera un incremento sustancial en la productividad laboral, dada la necesidad de optimizar la nómina de personal en las empresas. Igualmente, se espera un incremento en la informalidad laboral, un alza en las tasa de interés por parte del Banco de la República y un incremento en el costo del crédito.

9. Se requiere del Gobierno Nacional generar estrategias para incentivar el empleo formal; vigilancia y control por parte del Ministerio del Trabajo, fortalecer iniciativas como el Fondo Emprender del SENA, Centros de Reindustrialización ZASCA, Colombia Productiva, entre otros, y crear programas de reconversión laboral.

10. Incrementar la producción nacional de bienes de consumo masivo a través de crédito para MiPymes, asistencia técnica integral, transferencia tecnológica y compras públicas a pequeños productores, así como una política de sustitución de importaciones con beneficios fiscales que impulse la demanda de empleo formal en el sector manufacturero.

Adidionalmente, la coyuntura actual representa un desafío titánico para varios departamentos y municipios del país —entre ellos, el departamento del Meta—, que se verán obligados a incrementar el recaudo de los ingresos corrientes de libre destinación (ICLD) en la misma proporción del aumento del salario mínimo, so pena de descender de categoría. A ello se suma la presión sobre los gastos de funcionamiento derivado del incremento en el costo de la nómina. Finalmente, las Empresas Industriales y Comerciales del Estado (EICE), como el caso del EAAV ESP EICE, cuyas convenciones colectivas están atadas al ajuste del SMMLV, verán reducida su capacidad de inversión, por lo que los mayores costos de operación serán tranferidos a los usurios en las facturas de servicios públicos.

Seis datos claves de empleo, subempleo e informalidad en Villavicencio – DANE 2025

Villavicencio presume la tasa de desempleo más baja del país, pero sobre una base fragil; informalidad elevada, participación estancada y miles de personas atrapadas en el subempleo.

Villavicencio registró la tasa de desempleo más baja del país (6,8%) para el trimestre agosto-octubre 2025, con caída de 2,6 p.p. respecto a 2024. Mientras el desempleo baja, la informalidad sube; la proporción de ocupados informales en Villavicencio pasó de 51,1% a 52,9% en el último año (+1,7 puntos). Asimismo, la Tasa Global de Participación – TGP de la ciudad cae levemente mientras el promedio nacional sube, lo que sugiere que parte de la “mejora” en el desempleo se explica por un menor número de personas en busqueda de trabajo.

¿Qué significa esto en número de personas?

  • Cerca de 9 mil villavicenses hacen parte de la fuerza de trabajo potencial (quisieran trabajar pero hoy no buscan).​
  • De las casi 10 mil personas que lograron ocuparse en el último año, la gran mayoría lo hace en la informalidad.​
  • Cerca de 19 mil villavicenses están desempleados, aunque continúan en la busqueda activa de una oportunidad laboral.​
  • Alrededor de 21 mil villavicenses se declaran subocupados, es decir, quisieran trabajar más horas o en mejores condiciones.
  • Las ramas económicas donde mas se generó empleo en el último año; Comercio (+7 mil), Construcción (+3 mil), Alojamiento/comida (+2 mil) y Transporte (+2 mil).
  • Las ramas donde más se perdió empleo en el último año; Profesionales/técnicos (-3 mil), Administración pública/salud (-2 mil) y Manufacturas (-2 mil).

La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

¿Qué dicen los indicadores de la gestión de Alexander Baquero como alcalde de Villavicencio?

A pocas semanas de cumplirse los dos primeros años de gobierno de Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, hacemos un recorrido por los principales indicadores que permiten analizar los avances y retos que enfrenta la Administración Municipal en medio de un proceso de revocatoria del mandato que definirá la suerte de la ciudad. Los indicadores se extraen de diversas fuentes como el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Departamento Nacional de Planeación (DNP), el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF), el Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) y el Consejo Privado de Competitividad.​

Seguridad y Convivencia

De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal, Villavicencio presenta una tendencia preocupante en materia de seguridad y violencia. Entre 2023 y 2025, la ciudad registró un incremento del 36% en homicidios, muy superior al crecimiento promedio del 5% en las 32 ciudades capitales para el mismo período. En cuanto a la tasa de homicidios, en 2025 Villavicencio registró 19,5 por cada 100.000 habitantes, superando la tasa promedio de las capitales, que fue de 18,1 por cada 100.000 habitantes. Respecto a las muertes violentas, la ciudad tuvo un aumento del 27%, al registrar 288 casos en 2025 (la cifra más alta en su historia) frente a 226 en 2023, superando el crecimiento promedio del 4,6% en las capitales del país.

En cuanto a indicadores de violencia no fatal, Villavicencio se posiciona en 2025 como la cuarta ciudad del país con el mayor número de casos de violencia contra niños, niñas y adolescentes; la quinta en violencia interpersonal, y la sexta en violencia de pareja y violencia intrafamiliar, superando incluso a ciudades como Cartagena, Cúcuta, Bucaramanga, Santa Marta y Valledupar. Estos datos subrayan que Villavicencio se ubica entre las ocho ciudades más violentas del país, enfrentando desafíos de seguridad pública que superan la media nacional, especialmente en homicidios y violencia en el núcleo familiar, lo cual requiere medidas focalizadas y priorizadas para revertir esta alarmante tendencia.

Costo de Vida (Índice de Precios al Consumidor – IPC)

Villavicencio se consolida en 2025 como la tercera ciudad del país con mayor incremento en el costo de vida. Los precios de comidas fuera del hogar siguen al alza, impulsados por sobrecostos debidos al prolongado desabastecimiento de agua y al incremento en las tarifas de servicios públicos. Asimismo, el alza en alimentos y bebidas no alcohólicas, educación, salud, muebles y enseres para el hogar encarece la canasta familiar de los villavicenses. Este comportamiento evidencia una inflación local de naturaleza estructural, relacionada especialmente con el costo de servicios básicos como agua potable, energía, aseo urbano, salud y educación. Los hogares de ingresos medios y bajos son los más vulnerables, pues destinan una mayor proporción de sus ingresos a la provisión de servicios vitales.

Índice de Competitividad de Ciudades (ICC 2025)

El desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra, en términos generales, un balance negativo al descender una posición en el ranking nacional, pasando del puesto 19 al 20 en el período 2024-2025. Los mayores retrocesos se presentaron en los pilares Entorno para los negocios y Sostenibilidad ambiental, con una caída de siete posiciones en cada uno en el ranking nacional, y en el pilar Tamaño de mercado donde la ciudad perdió dos posiciones. Sin embargo, Villavicencio mostró una mejoría en el pilar Educación básica y media, ganando cuatro posiciones (puesto 14), y en el pilar Salud avanzó dos posiciones (puesto 17).

Índice de Ciudades Modernas (ICM 2025)

Villavicencio continúa en el puesto 21 entre las 32 ciudades capitales del país. En el último año, la ciudad presenta un retroceso en tres de las seis dimensiones del modelo que mide los avances en desarrollo urbano integral y la capacidad de gestión del gobierno local. Competitividad y Complementariedad, Seguridad, Productividad y Equidad e Inclusión Social son los indicadores que revelan el mal momento por el que atraviesa la ciudad. Villavicencio ocupó el puesto 20 en el ICM 2020, por lo que este ranking, elaborado por el DNP, confirma que la ciudad no solo ha quedado rezagada frente a otras capitales del país, sino que retrocede en indicadores clave para su desarrollo integral.

Empleo e Informalidad Laboral

En el último año, Villavicencio tuvo una caída en la tasa de desocupación de -3,6 p.p., siguiendo la tendencia nacional (-1,7 p.p.). Sin embargo, la informalidad laboral se ubicó en 51,5%, sin variación en el último año, evidenciando un problema estructural que afecta la calidad de vida de los villavicenses. Asimismo, en el mismo período se presentó una caída en la Tasa Global de Participación (TGP) del 66,9% al 65,8%, lo que indica que la población en busca activa de empleo ha disminuido (y, por ende, disminuye la tasa de desocupación). La carencia de una política de reindustrialización, la escasa atracción de inversión nacional y extranjera, un ecosistema emprendedor incipiente y la falta de estrategias de formalización empresarial y laboral desincentiva a la mano de obra calificada, que opta por migrar o desiste de la búsqueda de empleo, mientras la población pobre y vulnerable recurre a la informalidad.

Desempeño Fiscal (IDF e IVF 2024)

El IDF revela un deterioro en el desempeño financiero y fiscal del municipio durante el primer año de gobierno de Alexander Baquero, al pasar de 68,3 a 60,7 puntos en el período 2023-2024 (caída de 7,5 p.p.). Villavicencio pasó del puesto 9 en 2023 al 16 en 2024, a tan solo 0,6 puntos de ingresar a la categoría de municipios en alto riesgo financiero y fiscal. Este deficiente desempeño se explica por la pérdida de holgura fiscal (-90%), menor ahorro corriente (-10%), incremento en el endeudamiento de largo plazo (+31%) y un déficit excesivo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera.​

Por otra parte, el Informe de Viabilidad Fiscal (IVF 2024) del Ministerio de Hacienda revela que Villavicencio registró un incremento del 22% en la relación entre gastos de funcionamiento e ingresos de recaudo propio entre 2023 y 2024, el mayor crecimiento reportado entre todas las ciudades capitales, superando significativamente el promedio nacional. Asimismo, Villavicencio figura entre las tres capitales con mayores montos de recursos del Sistema General de Regalías sin ejecutar durante el bienio 2023-2024, lo que sugiere limitada capacidad de ejecución en proyectos de inversión, debilidades en planeación y preparación de proyectos, e incapacidad técnica y administrativa para invertir oportunamente los recursos.

Desempeño Institucional (IDI 2024)

Villavicencio descendió dos posiciones en el ranking nacional, pasando del puesto 22 al 24 entre las ciudades capitales. Este retroceso refleja que, aunque mejoró ligeramente su IDI (de 63,47 a 64,81 puntos, +2,1%), otras capitales avanzaron a un ritmo más acelerado. El IDI promedio de las capitales creció de 70,70 a 74,28 puntos (+5,1%). Las mayores fortalezas de Villavicencio se concentraron en la producción y retención del conocimiento del talento humano, mientras se evidencia debilitamiento en la transformación digital y modernización de servicios ciudadanos.

Índice Subnacional de Emprendimiento (ISEM 2025)

Villavicencio perdió una posición en el ranking nacional de emprendimiento, pasando del puesto 17 en 2024 al 18 en 2025 entre 23 ciudades analizadas. Su peor desempeño fue en el pilar Financiamiento (del 13 al 18, con 2,08/10 puntos). En Capital humano, habilidades y competencias ocupa la última posición (2,52 puntos). En Adopción tecnológica e innovación intraempresa ocupa el puesto 20 por bajo nivel de adopción tecnológica y escasa innovación empresarial. En Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20 dados los escasos resultados de los emprendimientos una vez materializados y su bajo impacto social y económico. Asimismo, Villavicencio ocupa la última posición en el indicador Grupos de investigación y el puesto 21 en Investigadores per cápita y Registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el indicador Regalías para Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

Infraestructura y Seguridad Vial

Villavicencio registró 109 fallecidos en accidentes de tránsito entre enero y septiembre de 2025, con una tasa de 18,7 por cada 100.000 habitantes, muy por encima del promedio de las ciudades capitales (9,5 por cada 100.000). En 2024 hubo 91 fallecidos en el mismo período (+19,8%, 18 casos más), frente al crecimiento promedio del +4,7% en las capitales del país. Por ello, es la quinta ciudad del país con más muertes en accidentes de tránsito, superando a ciudades con mayor densidad poblacional como Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta.

Aunque hay otros temas para los que no existen indicadores actualizados, los villavicenses no perciben avances en aspectos neurálgicos como la carencia de agua potable, control del espacio público, deterioro de la malla vial, falta de modernización de la red semafórica, transparencia en el uso de los recursos públicos, gasto excesivo en fiestas y eventos mediáticos, y la privatización del servicio de patios y grúas, entre otros. Esto ha contribuido a generar una imagen negativa de la Administración municipal en el inconsciente colectivo.

No se evidencia interés por parte de la Administración Municipal en la gestión de recursos nacionales, de cooperación internacional u otras fuentes para financiar soluciones a los principales problemas que aquejan a los ciudadanos. Por el contrario, iniciativas como el Hospital de La Paz (trasladado a Cumaral por falta de gestión), el nuevo punto de captación de agua potable o el parque solar (sin operar) revelan ineficiencia administrativa.

Los concejales de Villavicencio, que le cuestan a la ciudad más de $5.300 millones al año y que deben ejercer control político y velar por los intereses ciudadanos, han guardado silencio ante una Administración negligente. Por el contrario, han tomado decisiones cuestionables como la privatización del servicio de patios y grúas, y la aprobación de un nuevo endeudamiento por más de $90 mil millones, que se suma a los $89,7 mil millones de deuda al cierre de la vigencia 2024.

A pesar de ejecutar recursos por más de dos billones de pesos, la mayoría de proyectos estratégicos del Plan de Desarrollo no han iniciado ejecución: Galería Comercial Porfía, 11 CAIs, dos estaciones de Policía, tres Centros de Desarrollo Integral (CDI), Centro de Convenciones, Centro de Atención para Personas en Condición de Discapacidad, Hospital de la Paz, reubicación del cementerio central, nuevo edificio de la Alcaldía, reubicación de la cárcel municipal, revitalización de la zona Centro y Cristo Rey, y mejoramientos viales en El Barzal, El Buque, paralela de la calle 35, avenida 33 (Postobón) y calle 5 de Villa Bolívar, entre otros.

Esta situación genera preocupación, pues se corre el riesgo de repetir la historia de los proyectos de la anterior Administración, que, aunque con deficiencias en planeación, el Alcalde de Villavicencio no ha tenido la voluntad política para concluirlos, generando un detrimento patrimonial para el municipio. Finalmente, de la Administración Municipal esperamos que se corrija el rumbo con decisión, de la comunidad en general un mayor sentido de pertenencia por nuestra ciudad, y a la clase dirigente recordarles que lo público debe ser un medio para servir a la sociedad en su conjunto, más que para satisfacer necesidades individuales. Villavo la Bella es el espacio donde convivimos más de medio millón de personas; la ciudad que construimos día a día con esfuerzo y dedicación de cada uno de quienes la habitamos, y por lo tanto, debe ser la mejor herencia para las futuras generaciones de propios y visitantes.

El Meta se desploma en desempeño fiscal: del puesto 13 al 24 en solo un año

El pasado 11 de noviembre de 2025 el Departamento Nacional de Planeación – DNP publicó el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2024, el cual mide la gestión financiera y fiscal de los 32 departamentos del país. El departamento del Meta presentó un descenso de 11 posiciones en el ranking nacional del IDF, al pasar del puesto 13 en 2023 al puesto 24 en 2024, su peor desempeño en más de una década. El Meta obtuvo una calificación de 49,9 puntos (de 100 posibles), ocho puntos menos que en 2023, con un desempeño inferior al promedio nacional (53,5 pts.). El Meta pasó de estar en la mitad superior del país a ubicarse en la parte baja del desempeño fiscal nacional.

(Lea también: Educación y competitividad: el Meta ante el desafío de diversificar su formación superior)

La fuerte caída que experimentó el Meta es el resultado del bajo desempeño en siete de los nueve indicadores financieros y fiscales que hacen parte del IDF 2024, así; 1. El Departamento depende más de las transferencias nacionales y menos de sus ingresos propios, 2. Menor inversión en obras públicas, desatendiendo sectores clave, 3. Colapso completo en el indicador balance primario por baja ejecución presupuestal (superávit excesivo), 4. El endeudamiento alcanzó los $112 mil millones (aumento de pasivos totales respecto a los activos), 5. La entidad se acerca peligrosamente al límite superior en gastos de funcionamiento, 6. El Departamento programó ingresos tributarios que no logró recaudar, y 7. La capacidad de ejecución de inversión sigue siendo media-baja.

El debilitamiento fiscal del Meta en 2024 no es coyuntural, es estructural y pone en riesgo su categoría fiscal.

El entorno complejo al que se enfrenta el Departamento por cambio en los hábitos de consumo de los contribuyentes, incremento del contrabando y la evasión, deficiente gestión financiera y fiscal (menor gestión de cobro coactivo, falta de modernización tecnológica del sistema de gestión tributaria y menor inversión en fiscalización), incremento sostenido en los gastos de funcionamiento, baja producción y venta de bebidas alcohólicas por parte de la Unidad de Licores del Meta, pérdida de poder adquisitivo a los consumidores por la alta inflación, desaceleración de la economía regional, reducción en el número de transacciones inmobiliarias, carencia de una estrategia de diversificación y sofisticación del aparato productivo y pérdida de competitividad del Departamento, entre otros factores, se convierten en caldo de cultivo para su recategorización.

(Lea también: Desempeño de Villavicencio según el Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025).

El Informe de Viabilidad Fiscal – IVF 2024, publicado por el Ministerio de Hacienda, evidencia que el departamento del Meta presentó una variación real del 11% en sus Ingresos de Libre Destinación (ICLD) en el último año, mientras que los gastos de funcionamiento crecieron un 27% en el mismo periodo. Para el Ministerio de Hacienda la situación del Meta representa «… un desmedro respecto a la vigencia anterior, como consecuencia del aumento de los gastos de funcionamiento en mayor proporción que sus ICLD». Es decir, durante el año 2024 el Departamento acumuló gastos de funcionamiento por $126.608 millones, es decir, el 54% de sus ingresos de libre destinación, a tan sólo un punto porcentual de alcanzar el límite máximo del 55% definido por la Ley 617 de 2000, criterio determinante en la recategorización de los departamentos del país.

Sin embargo, el riesgo real para el Meta no es sobrepasar el límite de gastos de funcionamiento frente a los ICLD, el verdadero riesgo radica en que las proyecciones de recaudo de ICLD para la vigencia 2025 son insuficientes frente a los requisitos establecidos por la Ley (170.001 smmlv), lo que indica un inminente descenso de categoría para el 2026 o en el mejor de los casos, para el 2027. Las consecuencias para el Departamento son, entre otras;

  • Pérdida de credibilidad institucional por baja capacidad fiscal y administrativa.
  • Ajustes en la escala salarial y honorarios de servidores públicos.
  • Necesaria reestructuración administrativa.
  • Posible reducción de transferencias de la Nación.
  • Menor capacidad de inversión.
  • Recortes en gastos de funcionamiento.
  • Reducción de remuneración de los diputados, de 26 a 25 smmlv.

El Meta cuenta con un sistema tributario agotado, con una pérdida progresiva de sostenibilidad fiscal, por lo que los ingresos propios no alcanzan el crecimiento mínimo requerido para sostener la categoría de primer nivel definida por la Ley 617 del 2000.

(Lea también: Villavicencio continúa rezagada en términos de desarrollo integral, revela el Índice de Ciudades Modernas 2025).

Esta situación debe ser un motivo de reflexión colectiva. Para los ciudadanos debe quedar claro que la elección de mandatarios honestos, competentes e íntegros debe asumirse con la misma responsabilidad y ética que esperamos de quienes administrarán nuestras instituciones. La clase dirigente debe entender que administrar lo público no es sólo organizar fiestas y ejecutar los recursos del erario, se debe gerenciar con eficiencia, responsabilidad y visión de futuro; diversificar las fuentes de ingresos, dinamizar la base tributaria, atraer inversión privada que dinamice la economía local, gestionar recursos de cooperación internacional, tomar decisiones informadas (basadas en datos), generar alianzas estratégicas que multipliquen los recurso escasos y proyecten el territorio a nivel nacional e internacional y finalmente, invertir los recursos con austeridad y responsabilidad procurando el mayor beneficio para la comunidad en su conjunto.

(Lea también: Villavicencio en riesgo financiero, revela el Índice de Desempeño Fiscal – IDF 2025 del DNP).

Qué dicen los indicadores del DANE sobre la evolución del mercado laboral en Villavicencio? 

Les estadisticas del #MercadoLaboral publicadas por el @DANE_Colombia el pasado 31 de octubre de 2025 revelan que la #TasaDeDesocupación para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 6,6% por lo que #Villavicencio es actualmente la segunda ciudad del país con la menor tasa de desempleo, experimentando una caída de -3,6 p.p. frente al 10,2% registrado en el 2024.

La #TasaGlobalDeParticipación (TGP) para el periodo julio-septiembre 2025 se ubicó en el 65,8%, mientras que en el mismo periodo de 2024 se ubicó en el 66,9%, lo que indica que en #Villavicencio la población en busca activa de empleo ha disminuido (y por ende disminuye la tasa de desocupación). Lo anterior, se explica, entre otros factores;

  • Porque muchas personas tras largos periodos de búsqueda sin encontrar trabajo se desaniman y dejan de buscar empleo,
  • Un mayor porcentaje de jóvenes continúa su proceso de formación técnica y profesional, por lo que salen de las estadísticas de empleo y desempleo,
  • La baja industrialización y alta dependencia del comercio, la agricultura y el empleo público, limita la calidad y cantidad del empleo formal, desanimando a los trabajadores más calificados, y
  • Un mayor número de personas con bajo nivel educativo o en condición de vulnerabilidad se dedica a actividades informales, por lo que dejan de buscar empleo formal.

La #TasaDeInformalidad laboral se ubicó en el 51,5%, la misma cifra que registra el DANE para el mismo periodo de 2024, mientras que las 13 ciudades y áreas metropolitanas y el promedio nacional continúan disminuyendo. Por lo tanto, el comportamiento de la tasa de informalidad laboral en Villavicencio continúa en contravía a la tendencia nacional.

Las cifras del DANE para Villavicencio muestran un mercado laboral con menor desempleo, pero con alta informalidad y limitada generación de empleo de calidad.

Finalmente, de los 271 mil villavicenses que componente la fuerza de trabajo (ocupados y desocupados); 123 mil cuentan con un empleo formal, 131 mil se encuentran en la informalidad laboral (no cuentan con cobertura de seguridad social; salud, pensión y ARL) y 18 mil se encuentran desempleados. Asimismo, ocho mil componen la fuerza de trabajo potencial (personas que se encuentran fuera de la fuerza de trabajo y que tienen interés en trabajar) y cerca de 20 mil villavicenses tienen el deseo manifiesto de mejorar sus ingresos, el número de horas trabajadas o contar con un empleo más acorde a sus competencias.

Las cifras de informalidad laboral evidencian un problema estructural del mercado laboral en Villavicencio, por lo que se debe generar una estrategia de intervención integral en tres frentes; 1. Reconversión del tejido empresarial, 2. Fortalecimiento de los clusters con mayor potencial en la generación de empleo formal, y 3. Formalización laboral a través de campañas de sensibilización, incentivos fiscales y de capital, apoyo técnico y metodológico y vigilancia y control. Es fundamental contar con la participación activa del Ministerio del Trabajo, Cámara de Comercio de Villavicencio, COFREM, Secretarías de Competitividad departamental y municipal, gremios de transporte, vendedores informales, academia, cooperación internacional, comunidad en general y medios de comunicación local.

#DANE #MercadoLaboral #Empleo #Desempleo #Informalidad #Villavicencio #Meta #Competitividad #EconomíaRegional

Desempeño de Villavicencio según el Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025

El Consejo Privado de Competitividad y la Universidad del Rosario publicaron los resultados del Índice de Competitividad de Ciudades (ICC) 2025, que evalúa el desempeño competitivo de las 32 capitales del país. En esta edición, Villavicencio descendió una posición, al pasar del puesto 19 en el ICC 2024 al puesto 20 en el ICC 2025, con una calificación general de 4,76 sobre 10 puntos posibles. La capital del Meta se mantiene en el grupo de ciudades con un nivel de competitividad media-baja.

El resultado refleja una leve pérdida de dinamismo frente al año anterior y evidencia los retos persistentes de la ciudad para consolidarse como un polo regional de innovación, sostenibilidad y productividad. Aunque el descenso es marginal, algunos pilares muestran retrocesos relevantes que podrían afectar su competitividad futura.

Pilares en los que Villavicencio mejoró

En términos de pilares de competitividad, Villavicencio mejoró en cuatro frentes:

  • Educación básica y media (+4 posiciones)
  • Salud (+2 posición)
  • Sofisticación y diversificación (+1 posición)
  • Innovación (+1 posición)

Estos avances confirman una tendencia positiva en capital humano y diversificación productiva. La mejora en educación y salud evidencia la consolidación de políticas sociales más efectivas, mientras que los avances en sofisticación e innovación muestran un incipiente fortalecimiento del tejido empresarial local. Las inicitaivas de la Administración municipal, el gobierno departamental y las políticas macroeconómicas que impulsa el gobierno nacional no han logrado un impacto significativo en la estructura productiva del municipio.

Pilares en los que retrocedió

No obstante, la ciudad retrocedió en cuatro pilares clave:

  • Entorno para los negocios (-7 posiciones)
  • Sostenibilidad ambiental (-7 posiciones)
  • Tamaño de mercado (-2 posiciones)
  • Instituciones (-1 posición)

Estos descensos reflejan los desafíos estructurales que enfrenta la ciudad; deterioro en la gestión ambiental, bajo dinamismo empresarial y debilidades en la gestión pública. En particular, la caída en sostenibilidad ambiental y entorno de negocios alerta sobre la necesidad de políticas más consistentes para fortalecer la gobernanza local, el emprendimiento, la productividad urbana y la generación de empleo formal.

Contexto nacional

Según el informe del ICC 2025, las principales ciudades del país Bogotá, Medellín y Manizales consolidan su liderazgo al mejorar su desempeño general. En contraste, Villavicencio mantiene un progreso más lento, lo que amplía la brecha competitiva con respecto a los centros urbanos de mayor desarrollo. Asimismo, Villavciencio continúa rezagada frente a otras ciudades intermedias como Tunja, Yopal, Montería, Cúcuta, Santa Marta, Popayán, Ibagué y Neiva, las cuales han demostrado un mejor desempeño en términos de competitividad.

El estudio recalca que el ICC 2025 incluye un ajuste metodológico que armoniza la medición de indicadores entre 2019 y 2025. Esto permite comparar de manera más precisa la evolución de las ciudades y confirma que los rezagos de Villavicencio en sostenibilidad e institucionalidad no son coyunturales, sino estructurales. Asimismo, se evidencia que los tres pilares en los que Villavicencio presenta los mayores retos son; Innovación con una puntuación de 1,9 sobre 10, Sofisticación y diversificación con una puntuación de 3,7 y en el pilar Infraestructura y equipamiento, con una puntuación de 3,8.

Balance general

En síntesis, el desempeño de Villavicencio en el ICC 2025 muestra un balance negativo, en términos generales, al descender una posición en el ranking nacional, especialmente por el retroceso en pilares como sostenibilidad, entorno empresarial e instituciones, a pesar de presentar avances en educación, salud y diversificación económica. La ciudad conserva su potencial como eje logístico y agroindustrial del oriente colombiano, aunque requiere una estrategia integral que priorice la innovación, la formalización laboral, la sostenibilidad ambiental y una mejor gestión pública como ejes del desarrollo, que mejoren la calidad de vida de los villavicenses.

Fuente: Consejo Privado de Competitividad y Universidad del Rosario, Índice de Competitividad de Ciudades – ICC 2025.

Qué dicen los indicadores de las dinámicas de empleo e informalidad laboral en el Meta?

El DANE publicó recientemente las cifras del mercado laboral para el trimestre de mayo a julio de 2025, evidenciando que el país registró una tasa de desempleo del 8,8%, la más baja en los últimos ocho años. Igualmente, el informe destaca el buen comportamiento en las cifras de ocupación laboral en Villavicencio, dado que la capital del departamento del Meta registró la segunda tasa de desempleo más baja del país, con un 7,7%. Asimismo, Villavicencio destaca entre las tres ciudades capitales con menor desempleo juvenil, al registrar una tasa del 13,5%, muy por debajo del promedio nacional del 15,5%.

Sin embargo, la informalidad laboral en Villavicencio se incrementó en el trimetres mayo a julio de 2025 frente al mismo periodo de 2024, alcanzando una tasa del 53,1%. El comportamiento de la tasa de informalidad en Villavicencio va en contra vía de la tendencia nacional, evidenciando que la informalidad laboral se ha convertido en un problema estructural, crónico y persistente de la economía local, con consecuencias nefastas en la calidad de vida de los villavicenses. Es importante destacar que Villavicencio oferta el 51% del total de empleos del Departamento, y aunque no existen datos de informalidad laboral del nivel departamental, investigaciones del Banco de la República sugieren que la tasa de informalidad en cabeceras municipales y área rural en el Meta podría superar el 85%.

Al analizar las estadísticas del DANE para el periodo 2018 a 2024 se observa que en el Departamento se crearon cerca de 19.900 nuevos puestos de trabajo, de los cuales, cerca de 7.660 corresponden a actividades profesionales, científicas, técnicas y de servicios administrativos y alrededor de 5.500 a la administración pública, defensa, educación y atención de la salud humana. Estas cifras contrastan con los datos del Sistema Nacional de Información de la Educación Superior – SNIES del Ministerio de Educación Nacional – MEN, que revelan que en el Departamento del Meta en el mismo periodo se graduaron más de 37.700 jóvenes del nivel universitario, técnico y tecnológico.

Sin embargo, el Índice Departamental de Competitividad – IDC evidencia que el Departamento del Meta ha perdido competitividad frente a otros departamentos del país en términos de cobertura bruta en formación universitaria, a pesar de que el Departamento ha logrado incrementar la cobertura en formación universitaria al pasar del 27% en 2018 al 31% en 2024. Sin embargo, las cifras del Meta distan mucho de Bogotá D.C., que logró en el último año alcanzar una cobertura universitaria del 86%. En cuanto a cobertura en formación técnica y tecnológica, el Departamento del Meta sufre un retroceso al pasar del 7,6% en 2018 al 5,5% en 2024, y por ende una caida en el ranking en el IDC, mientras que Bogotá avanza de manera satisfactoria al ampliar la cobertura del 31% al 44% en el mismo periodo. 

Actualmente, el Departamento del Meta cuenta con más de 35 mil estudiantes matriculados en educación superior, de los cuales 29.700 cursan carreras universitarias, 4.500 en programas de nivel tecnológico y menos de mil estudiantes en el nivel técnico profesional, por lo que cada año se estima que cerca de seis mil profesionales, técnico y tecnólogos se incorporarán al mercado laboral. Lamentablemente, el mercado laboral de Villavicencio, y del Departamento del Meta en su conjunto, no tiene la capacidad de absorber el creciente número de profesionales, por lo que muchos jóvenes tendrán que desplazarse a otras ciudades del país en busca de oportunidades laborales o incluso, migrar del país para lograr su desarrollo profesional. 

Al examinar la estructura del mercado laboral evidenciamos que el grueso del empleo en el departamento del Meta se concentra en actividades de menor valor agregado, altos niveles de informalidad y bajos salarios. Actividades como comercio, reparación de vehículos, agricultura, ganadería, construcción, entretenimiento, alojamiento, servicios de comida, transporte y almacenamiento, acaparan más del 70% de la población ocupada del Departamento, mientras que la administración pública suma cerca del 11% del total del empleo, aunque con un mayor grado de formalización, se enfoca en la prestación de los servicios esenciales del Estado, con bajos niveles de productividad.

La falta de políticas públicas orientadas al desarrollo del aparato productivo, el bajo nivel de industrialización, la casi inexistente canasta exportadora, la ausencia de un sistema de investigación, desarrollo e innovación robusto y el incipiente ecosistema emprendedor, dificultan la incorporación de la mano de obra calificada al tejido empresarial. Como resultado, se genera una fuga de cerebros que implica pérdidas incalculables para el país dado los altos costos en los que incurre el Estado para la formación del talento humano desde la educación inicial hasta la formación superior, así como la subutilización de la mano de obra calificada que se logra enganchar al mercado laboral. Para el año 2024 la tasa de subocupación para el Departamento del Meta se ubicó en el 6,8%, lo que implica que más de 37 mil metenses contaban con empleos que no se ajustaban a sus competencias.

Los recientes datos del Índice Subnacional de Emprendimiento – ISEM 2025 demuestran que el ecosistema emprendedor de Villavicencio sigue perdiendo competitividad en el ránking nacional al pasar del puesto 17 en 2024 al puesto 18 (de 23 posibles) en 2025. Al revisar de manera detalla los diferentes pilares que componen el ISEM 2025, se evidencia que Villavicencio presenta su peor desempeño en el pilar de Financiamiento, al pasar del puesto 13 en 2024 al puesto 18 en 2025, con una calificación de tan solo 2,08 de 10 puntos posibles. En el Pilar Capital humano, habilidades y competencias, Villavicencio ocupa la última posición del ranking nacional con una calificación de 2,52 sobre 10 puntos posibles. 

En el Pilar Adopción tecnológica e innovación intraempresa Villavicencio se ubica en el puesto 20 del ISEM 2025 debido al bajo nivel de adopción de nuevas tecnologías y el escaso desarrollo de procesos de innovación empresarial y en el Pilar Desempeño emprendedor, igualmente, ocupa el puesto 20, evidenciando un bajo desempeño de los emprendimientos una vez materializados, dada la baja calidad de las iniciativas impulsadas por el ecosistema empresarial local y su bajo impacto agregado a nivel social y económico. En el Pilar Ecosistema innovador y generación de conocimiento, Villavicencio se ubica en la última posición en el indicador grupos de investigación y en el puesto 21 en los indicadores; investigadores per capita y registros de patentes concedidas. Paradójicamente, la ciudad ocupa la primera posición en el ránking nacional en el indicador Regalías destinadas a proyectos de Ciencia, Tecnología e Innovación – CTeI.

A pesar de las grandes deficiencias institucionales y la carencia de políticas de apoyo a los emprendedores, Villavicencio obtine una buena calificación en el Pilar Capital Social del ISEM 2025, el cual mide la percepción que tiene los emprendedores y empresarios sobre el emprendimiento y las oportunidades que le brinda el entorno empresarial. Asimismo, en el Pilar Entorno de negocios Villavicencio obtiene su mejor desempeño, conservando la segunda posición frente a la medición del año 2024. En este pilar Villavicencio destaca en indicadores como facilidad para iniciar una empresa, facilidad para el comercio internacional, facilidad para cerrar una empresa, tasa de ocupación y tasa de empleadores, este último indicador hace referencia al porcentaje de ocupados que se definen como patrón o empleador. 

Finalmente, podemos concluir que aunque el Departamento del Meta avanza en la formación del talento humano en la educación superior, la carencia de políticas públicas que impulsen el desarrollo del aparato productivo ha generado barreras que impiden la incorporación de la mano de obra calificada el sector real de la economía. Por lo tanto, se requiere de una estrategia de largo aliento que incentive la inversión privada en el Departamento, la consolidación de mecanismos de financiación pública a las iniciativas de los emprendedores, la transferencia de capacidades en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+i de la academia al sector productivo y una participación más activa de las universidades en la gobernanza del Departamento que garantice la incorporación de sus egresados al mercado laboral, la generación de riqueza y una mejor calidad de vida para los ciudadanos.

Resultados del Índice de Competitividad para el Departamento del Meta – IDC 2025

IDC 2024 Departamento del Meta

El pasado mes de junio de 2025 el Consejo Privado de Competitividad publicó el Índice Departamental de Competitividad – IDC 2025, instrumento que permite, a partir de una batería de indicadores, conocer los avances y retos de las regiones en términos de competitividad y desarrollo. El Departamento del Meta continúa en la posición 16 del ranking a nivel nacional (de 33 posibles), sin avances significativos en los últimos años a pesar del incremento en sus ingresos por concepto de rentas petroleras y demás transferencias de la Nación que alcanzan un promedio de $2,3 billones anuales (cerca de $12 billones en el periodo 2020-2025 sin incluir ingresos propios), recurso que no han logrado apalancar el desarrollo económico, social y ambiental del Departamento.

Es necesario resaltar que el Meta cuenta con importantes ventajas comparativas como son; ubicación geoestratégica privilegiada (90 kilómetros de la capital del país), primer lugar a nivel nacional en producción de petróleo, ocupa el primer lugar en ingresos de rentas petroleras, cuenta con el segundo mayor Producto Interno Bruto – PIB per cápita a nivel nacional, se encuentra en el top tres de los departamentos con mayor biodiversidad, se encuentra en el top cinco de los departamentos con mayor área de siembra agrícola, con más de 500 mil hectáreas de cultivos permanentes y transitorios, es el cuarto departamento en extensión geográfica (con más de 8,5 millones de hectareas), es uno de los cinco departamento con mayor potencial para la producción de energía solar y se encuentra entre los siete departamentos con mayor PIB departamental, entre otras importantes capacidades.

Sin embargo, el Departamento del Meta no logra avanzar en factores que son determinantes para alcanzar un nivel de desarrollo acorde a sus potencialidades. Un ejemplo de ello, son los resultados conseguidos en el pilar Innovación, donde obtuvo una valoración de 1,81 puntos de 10 posibles, por lo que ocupó el puesto 20 a nivel nacional, siendo este el pilar con la puntuación más baja para el Departamento de acuerdo al IDC 2025. Lo anterior, teniendo en cuenta su deficiente desempeño en indicadores como Patentes, Modelos de Utilidad  e Investigación de alta calidad, donde obtuvo puntuaciones inferiores a uno y en los indicadores; Investigadores per cápita, Productividad de la investigación científica y Sinergia de la investigación, su calificación oscila entre 1,86 y 2,72. 

Asimismo, en el pilar de Sofisticación y Diversificación del aparato productivo el Departamento obtuvo su peor posición, puesto 26 a nivel nacional, con una calificación de 3,71 de 10 puntos posibles, muy por debajo de departamentos como Chocó (6,56), Vaupés (6,34), Caqueta (4,69) y La Guajira (4,61), departamentos de bajos ingresos y que no gozan de las ventajas comparativas con las que cuenta el departamento del Meta. El bajo desempeño en este pilar se explica por la escasa o nula diversificación de la canasta exportadora y por ende, la falta de diversificación de los mercados de destino de las exportaciones. 

En el Pilar Infraestructura el Departamento ha presentado un deterioro en su desempeño competitivo al pasar del puesto 14 a nivel nacional en el IDC del año 2020 al puesto 17 en el IDC del año 2025. En este Pilar podemos observar un retroceso en indicadores como Cobertura efectiva de gas natural y GLP (al pasar del puesto 11 al puesto 18 a nivel nacional), en el indicador Costo de la energía eléctrica la puntuación se redujo de manera significativa en los últimos cinco años y pasó del segundo (2°) puesto con las tarifas más competitivas después de Boyacá en el IDC 2020, al puesto 14 en el IDC 2025. Lo anterior, sumado a la deficiente calidad y constantes interrupciones del servicio de energía para hogares y empresas, hacen que el Departamento no sea un destino atractivo para las industrias que requieren el uso de energía eléctrica para sus procesos productivos.

En cuanto a infraestructura vial el IDC 2025 evidencia el mayor deterioro en los indicadores del Pilar Infraestructura, dado que el Departamento pasó del cuarto (4°) al 10° puesto a nivel nacional en el indicador Red vial primaria por cada 100.000 habitantes. Lo mismo ocurre con los indicadores Porcentaje de vías primarias en buen estado que pasó del cuarto (4°) puesto al puesto 15 en el mismo periodo y en el indicador Red vial a cargo del departamento por cada 100.000 habitantes continúa en el puesto 26, sin avances significativos.

En cuanto a conectividad, tercer factor del Pilar Infraestructura, el IDC 2025 evidencia que el Departamento en el indicador Costo de transporte terrestre a mercado interno pasó del tercer puesto (3°) al puesto 14 en el ranking del IDC en los últimos cinco años, lo que evidencia una pérdida de competitividad para los productores agropecuarios locales debido al incremento de los fletes y demás costos asociados al transporte de los productos agropecuarios. En el indicador Pasajeros transportados vía aérea también se evidencia una pérdida de competitividad, dado que el Departamento pasó del puesto 12 al 21 en los últimos cinco años y en el Índice de conectividad aérea pasó del sexto puesto (6°) al 12 en el mismo periodo. 

En otro de los pilares en los que el Departamento presenta un importante retroceso es en Salud, dado que pasó del puesto 17 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, como resultado de un deterioro en indicadores como Controles prenatales, Mortalidad infantil (pasó del séptimo puesto (7°) en 2020 al puesto 13 en 2025), Comunidad de la salud, Médicos especialistas y Camas generales y especializadas (pasa del séptimo puesto (7°) al 17 en los últimos cinco años). Asimismo, en el componente Calidad en salud se evidencia el retroceso del Departamento al pasar del puesto 14 en el IDC 2020 al puesto 19 en el IDC 2025, con un descenso en la puntuación del indicador de 3,59 a 2,93 en dicho periodo.

En el Pilar Educación Básica y Media el Departamento muestra una mejor posición en el ranking en el indicador Cobertura neta en educación primaria, al pasar del puesto 14 en 2020 al noveno (9°) puesto en 2025. Sin embargo, la calificación en este indicador se redujo de 8,56 en 2020 a 8,03 en 2025. Situación similar ocurre con el indicador Cobertura neta en educación preescolar. Lo anterior, indica que aunque en el Departamento del Meta ha perdido competitividad en este componente, otros departamentos han presentado un deterioro más acelerado, lo que le ha permitido ganar posiciones en el ranking. En indicadores como Puntajes pruebas Saber 11 en colegios oficiales, el Departamento pasó del puesto sexto (6°) en 2020 al noveno (9°) en 2025. Igualmente, en el indicador Relación estudiantes-docentes el Departamento descendió dos puestos y se ubica en las últimas posiciones del ranking al pasar del puesto 27 en el IDC 2020 al puesto 29 en el IDC 2025.

Finalmente, en el pilar Instituciones es donde el Departamento del Meta ha logrado los mejores resultados al pasar del puesto 16 en el IDC 2020 al sexto (6°) puesto en el IDC 2025. Entre los indicadores que han apalancado el mejor desempeño en este pilar destacan; Autonomía fiscal, Capacidad de ahorro e Índice de Gobierno Digital para la Sociedad. En este último indicador el Departamento ocupa la primera (1a) posición a nivel nacional en el ranking del IDC 2025. Sin embargo, en el componente Seguridad y Justicia  se evidencia un deterioro en la totalidad de indicadores como son; Tasa de homicidios, Tasa de secuestro, Tasa de extorsión, Eficiencia de la justicia y Eficiencia de los métodos de resolución de conflictos, por lo que la seguridad continúa siendo el talón de aquiles del Departamento.

En conclusión, el Departamento del Meta, a pesar de sus grandes ventajas comparativas y de recibir año a año importantes transferencias de la Nación a través del Sistema General de Regalías y del Sistema General de Participaciones, no logra avanzar en términos de competitividad. La inversión en Investigación, Desarrollo e Innovación – I+D+I es ínfima, no se han generado incentivos para la formación doctoral y los pocos doctores con que cuenta el Departamento no están generando investigación de impacto, no existe un sistema de innovación regional que apalanque la transformación del aparato productivo, la escasa industrialización del agro no genera nuevos empleos formales, la canasta de productos exportables es casi inexistente y la calidad del sistema de salud empeora.