Cámara de Comercio de Villavicencio, un lastre para los empresarios de la Orinoquia

Cámara de Comercio de Villavicencio

Las cámaras de comercio son entidades gremiales de derecho privado que cumplen la función pública de administrar el registro mercantil. La Cámara de Comercio de Villavicencio – CCV tiene como jurisdicción los departamentos de Meta, Vaupés, Vichada y Guainía, así como el municipio de Paratebueno (Cundinamarca) y recauda anualmente cerca de $13.000 millones por registro mercantil y otras actividades asociadas al mismo.

El pasado mes de diciembre la Superintendencia de Industria y Comercio ordenó la salida del Presidente Ejecutivo de la CCV y de dos miembros de la Junta Directiva por irregularidades al interior de la entidad.  Hasta hace unos años la elección del presidente ejecutivo se hacía a través de un concurso abierto donde cualquier ciudadano que cumpliera los requisitos tenía la posibilidad de postularse. Sin embargo, en días pasados la Junta Directiva hizo la elección del nuevo Presidente Ejecutivo a puerta cerrada, lo que deteriora aún más la mala imagen de la que ya goza la entidad.

Cámara de Comercio de Villavicencio
Fuente: http://www.decibeles.com.co/wp-content/uploads/2015/12/ccv.jpg

El Doing Business, herramienta del Banco Mundial que mide la facilidad de hacer negocios, clasifica a Villavicencio en la posición 17 entre 23 ciudades del país. Si a lo anterior le sumamos que al momento de elaborar el estudio en el año 2013 crear una empresa en Villavicencio tardaba 13 días y hoy tarda aproximadamente 20, esto implica un retroceso significativo y una caida en el ranking. Parte del problema radica en el rezago tecnológico de la CCV frente a otras cámaras de comercio del país. Por ejemplo la páginas Web de la Cámara de Comercio de Bogotá y de la Cámara de Comercio de Medellín permiten realizar un gran número de trámites de manera virtual, ahorrando tiempo y recursos a los empresarios.

Analizando las dos principales funciones misionales de la CCV podemos observar que en lo que respecta al servicio público de registro mercantil, existen muchas deficiencias en la prestación del servicio  y segundo, en cuanto a fortalecimiento empresarial, la Cámara se ha limitado a dar charlas periódicas que poco o nada le aporta a la resolución de los principales problemas que aquejan al gremio y por el contrario, se convierte en una carga económica más para los ya golpeados empresarios de la región

Por lo tanto, se hace necesario revisar los procesos y procedimientos internos, de tal forma que un trámite que tarda 10 minutos y que podría resolver un único funcionario, no se prolongue por más de una hora y que el empresario tenga que pasar por cinco funcionarios diferentes. La CCV debe gestionar un acuerdo con las diferentes entidades involucradas de tal forma que permita contar con una ventanilla única empresarial con funcionarios de la DIAN, corresponsal bancario y un agente comercial de alguna de las EPS, ARL y Cajas de Compensación familiar, que mejore de forma significativa el servicio a los empresarios.

Si se quiere analizar el problema con mayor profundidad es necesario redefinir la función de las cámaras de comercio, de tal forma que el gobierno nacional cree un sistema virtual único nacional de registro mercantil y que las cámaras de comercio utilicen los actuales recursos para el desarrollo de programas para el fortalecimiento empresarial. Con casi $13.000 millones que recauda la CCV se podrían fortalecer anualmente más de 1.000 micro, pequeñas o medianas empresas con asesoría especializada e inversión en capital de trabajo y/o adquisición de tecnología, lo que tendría un mayor impacto en la generación de empleo, la productividad y competitividad de la región y el país.

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