Crecimiento del PIB y crisis económica, la paradoja que vive el departamento de Arauca

En días pasados el DANE publicó los datos del Producto Interno Bruto – PIB de los diferentes departamentos del país, ubicando a Arauca entre los seis departamentos con mayor crecimiento durante el año 2018. Lo anterior, suscitó que el médico Ricardo Alvarado Bestene publicara en sus redes sociales un emotivo vídeo en el que revela con mucho entusiasmo las bondades de su gestión como Gobernador, lo que en su entender explicaría el buen desempeño de la economía araucana.

Vea aquí: Video en el que el Gobernador Ricardo Alvarado explica lo que representa el crecimiento del PIB en la economía araucana.

Sin embargo, muchos araucanos se preguntan hoy con consternación cómo explicar el atípico crecimiento del PIB frente a la triste realidad económica que vive el Departamento, que ostenta la mayor tasa de desempleo del país y que sin lugar a dudas puede ser catalogada como la peor crisis económica y social en sus más de treinta años de historia petrolera.

Para explicar el fenómeno es necesario hacer las siguientes precisiones que permitan entender el paradójico fenómeno;

  1. El PIB es una variable macroeconómica que mide el total de producción de un país, departamento o región geográfica. En el caso de Colombia el Departamento Administrativo Nacional de Estadística – DANE es la entidad encargada de su medición.
  2. Para el año 2018 el PIB de Arauca se acercó a los cinco billones de pesos y se compone en un 39% por la actividad petrolera, un 18% por la agricultura, ganadería y pesca, un 16% por la administración pública, un 11% el comercio y transporte y el restante 16% por otras actividades como la industria, la construcción, el sector inmobiliario y los servicios.
  3. El PIB del Departamento de Arauca tuvo un crecimiento del 3.4% durante el año 2018 ubicándose por debajo de los departamentos de Caldas, Antioquia y Amazonas que obtuvieron un mejor desempeño, por lo que Arauca comparte la cuarta posición con los departamentos de Risaralda y Vichada.
  4. La actividad económica que presentó el mayor crecimiento en el Departamento fue la explotación de minas y canteras, es decir, la explotación petrolera con una tasa de crecimiento interanual del 40% al pasar de $1.38 billones en 2017 a $1.93 billones en el 2018.
  5. El tema impositivo presentó también un crecimiento del 15% en el último año como consecuencia de la aplicación de la reforma tributaria aprobada durante el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos.
  6. El sector de suministro de servicios como electricidad, gas, agua y alcantarillado creció en un 10% debido principalmente al incremento en las tarifas de los servicios públicos y a la modificación a los subsidios a los estratos bajos.
  7. El sector de agricultura, ganadería y pesca presentó una leve desaceleración al pasar de 908 mil millones en 2017 a 905 mil millones en 2018.
  8. El sector de la construcción ha sido el más golpeado por la crisis con una caída del 13% al pasar de 231 mil millones en 2017 a 202 mil millones en 2018.

Por lo tanto, el crecimiento del PIB Departamental se explica en un 86% por el incremento en la producción petrolera (y el alza en los precios internacionales del crudo) y un 10% adicional por el incremento en los ingresos públicos percibidos por las alcaldías municipales y la Gobernación (especialmente por las trasferencias del Fondo de Ahorro y Estabilización Petrolera – FAEP, recursos de ahorro que se agotan en el presente año).

Como se puede observar el señor Gobernador hizo una lectura equivocada de la realidad de la economía araucana medida por el PIB. Los sectores como agricultura, ganadería y pesca, así como el sector de la construcción se desaceleraron generando la perdida de miles de puestos de trabajo en todo el Departamento. El incremento en la carga impositiva de personas y empresas y el aumento en las tarifas de los servicios públicos domiciliarios ahogan a la clase media araucana y a los emprendedores que llevan sobre sus hombros el sostenimiento de la economía local.

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Si hoy se diera la despetrolización de la economía araucana como lo sugiere el médico Alvarado Bestene, el Departamento pasaría a tener un PIB muy inferior al de departamentos como Choco, Putumayo o Caquetá.

Finalmente, la deficiente gestión de la economía local por parte de la dirigencia regional, sumado a la nefasta política petrolera nacional, han imposibilitado la implementación de soluciones a los verdaderos problemas que padecen las zonas productoras de hidrocarburos del país, siendo Arauca el mejor ejemplo de ello.

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Los retos a los que se enfrenta el Departamento de Arauca en el año 2019

El 2018 fue sin duda uno de los años más difíciles en la historia reciente de los araucanos. La profunda crisis económica que golpea al Departamento disparó la tasa de desempleo del Municipio de Arauca alcanzando maximos históricos. La disminución de los ingresos por concepto de regalías, la corrupción administrativa, el uso ineficiente de los recursos públicos, la crisis migratoria venezolana, la declaratoria de zona de contención por el brote de fiebre aftosa, la continua voladura del oleoducto Caño Limón-Coveñas, las cuantiosas perdidas ocasionadas por la fuerte ola invernal, el incremento de la delincuencia común, así como el secuestro, la extorsión y el abigeato, fueron algunos de lo graves problemas que golpearon sin clemencia a la población araucana.

Ni la administración municipal ni la departamental han dado señales de tener el más mínimo interés de sortear de manera efectiva la difícil situación que agobia a los araucanos. Sumado a lo anterior, los actuales diputados y concejales en poco o nada han contribuido a la solución de la crisis, pues han actuado más como un comité de aplausos de la actual administración que cómo un órgano de control político a la gestión de los mandatarios de turno. La indolencia de la clase política local frente a las penurias que padecen sus pobladores ha generado el repudio de los ciudadanos, situación que se vio reflejada en la última encuesta de favorabilidad elaborada por el Centro Nacional de Consultoría y CM&, que ubica al Alcalde y al Gobernador de Arauca en el deshonroso último lugar a nivel nacional.

Aunque no se puede negar que la respuesta de la actual administración no ha sido la más adecuada frente a la magnitud de la crisis, también es cierto que muchos de los problemas que aquejan a los araucanos son la herencia de la mala gestión a la que ha sido sometido el Departamento durante los últimos treinta años. El amplio flujo de recursos recibidos en las últimas décadas por concepto de regalías, no han sido invertidos de manera efectiva, por lo que el Departamento no ha logrado generar una economía propia que le permita alcanzar niveles de desarrollo aceptables. La clase dirigente araucana no ha tenido la capacidad ni la voluntad política para avanzar en términos de competitividad de tal forma que se mejore significativamente la calidad de vida de los ciudadanos.

A pesar del desalentador panorama no todas son malas noticias para los araucanos. En días pasados la Ministra de Minas y Energía manifestó públicamente que gracias al repunte en los precios internacionales del petroleo, para el bienio 2019-2020 se dará un incremento sustancial en las transferencias por concepto de regalías para el Departamento, cifra que se espera ronde el medio billón de pesos. Por lo anterior, el Gobernador y el Alcalde de Arauca tienen la responsabilidad de generar las estrategias que les permita palear la crisis y dar un nuevo aire a la maltrecha economía regional. Dentro del plan de choque ha implementar se hace necesario priorizar, por lo menos, las siguientes acciones;

1. Reactivar la economía local a partir de una política agresiva de generación de empleo y autoempleo.
2. Fortalecer el tejido empresarial mediante la ampliación y diversificación de la oferta productiva del Departamento.
3. Incrementar las acciones de vigilancia y control en el casco urbano que mejoren la percepción de seguridad entre los ciudadanos.
4. Incrementar la cobertura de educación técnica, tecnológica y profesional de tal forma que se reduzca la presión de los jóvenes en el mercado laboral.
5. Exigir al gobierno nacional la reactivación de las mesas de diálogo con el ELN, dada la incapacidad del Estado de ejercer control sobre el territorio y garantizar la seguridad de los araucanos.
6. Implementar acciones dirigidas a eliminar el contrabando desde el vecino país, especialmente el tráfico ilegal de ganado.
7. Iniciar de manera urgente el dragado del Río Arauca y la reforestación de las riveras de los principales afluentes hídricos del Departamento, con el objeto de que se minimicen los efectos adversos de la próxima ola invernal.
8. Consecución de recursos para mejorar la competitividad a partir de la pavimentación del 100% de las vías intermunicipales y el mejoramiento de vías terciarias, especialmente en las zonas de producción agropecuaria.

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El 2019 será un año decisivo no solo por la contienda electoral que se avecina, sino por qué los araucanos no están dispuestos a soportar un año más de penurias y desesperanza. Es hora de que Arauca retome el rumbo a partir del aprovechamiento de su potencial productivo y la pujanza de la raza llanera que jamás ha sido inferior a los retos que le ha planteado la historia del país. Por esta razón, es hora de que todos y cada uno de los ciudadanos que habitan estás hermosas y productivas tierras, alcen su voz de protesta y exijan soluciones inmediatas no solo al Gobernador, al Alcalde de Arauca y sus respectivos gabinetes, sino también a concejales, diputados, representantes a la Cámara y a los gerentes de entidades nacionales y descentralizadas que hacen presencia en la región.