El proceso de elección de alcaldes y gobernadores genera en los ciudadanos la expectativa de una mejora sustancial en temas neurálgicos como seguridad, movilidad, salud, empleo, educación, etc. Sin embargo, luego de la posesión de los mandatarios locales y con el paso de los días los ciudadanos se sienten frustrados, toda vez que que las promesas de campaña no pasan de ser más que eso, simples promesas y en vez de evidenciarse un cambio significativo en la calidad de vida, por el contrario la subsistencia cada día se hace más difícil.
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Aunque existen un sinnúmero de factores que inciden en la gestión de los mandatarios locales, a continuación enumero los que considero podrían explicar en buena parte los pobres resultados de los mandatarios locales;
- Falta de conocimiento y experiencia del gobernante. En muchos municipios y departamentos se elige a un ciudadano carismático, empático, persuasivo, apasionado y de buen corazón, pero con escasa experiencia y conocimiento en la gestión de lo público. Por ejemplo, el caso del médico elegido como alcalde y cuyo resultado es que la comunidad pierde un excelente profesional de la salud y se gana un mal gobernante.
- Falta de un equipo de gobierno competente. Los compromisos adquiridos en época electoral obliga a los mandatarios locales a ceder importantes cargos a diferentes grupos de poder, lo que se traduce en un gabinete que en muchos casos no tiene las competencias y la capacidad para asumir las responsabilidades de sus carteras.
- Tempo excesivo de adaptación del nuevo equipo de gobierno. En Colombia generalmente el primer año de gobierno es perdido con la excusa de que se está organizando la casa. En el caso de algunos países europeos, la oposición concede 100 días de tregua al nuevo gobierno antes de exigir de manera vehemente que se muestren resultados.
- Falta de interés en la resolución de los problemas sociales. Para nadie es un secreto que un porcentaje importante de los candidatos a cargos de elección popular tienen como principal motivación satisfacer sus ambiciones personales de dinero y poder, así como las de su estrecho círculo social y los problemas de la gente no les interesa. En Colombia no ha habido una reforma importante en los últimos años en los sistemas de salud y educación pública, ya que la familia de la clase dirigente no es usuaria de los hospitales públicos y mucho menos sus hijos van a estudiar a las escuelas oficiales.
- Inversión de recursos en proyectos que permitan cobrar sobornos. Con el objeto de recuperar el dinero invertido en la financiación de las campañas y pagar favores políticos, los mandatarios locales priorizan la inversión de los recursos públicos en proyectos, generalmente de obra física, que aunque tienen poco impacto en la resolución de los principales problemas, les permite cumplir sus compromisos. Es más fácil cobrar un soborno por un contrato de $10 mil millones, que sobornar a 1000 estudiantes becados en una universidad pública.
- Falta de continuidad en los programas y proyectos. Es habitual que cada gobernante asuma su mandato con una idea de lo cree necesita la ciudad o territorio. Esto genera que muchos proyectos de administraciones anteriores se interrumpan, dando inicio a nuevos proyectos que seguramente no continuarán en el siguiente periodo de gobierno.
- Alto porcentaje del presupuesto gastado en proyectos inútiles. Muchos mandatarios gastan importantes sumas de dinero en estudios, campañas, capacitaciones, ferias, fiestas, entre otros proyectos que finalmente en poco o nada contribuyen a resolver los problemas de la comunidad.
- Falta de consenso en la visión de ciudad o territorio. Cuando no tenemos claro hacia dónde vamos, cualquier camino nos sirve. Esa falta de consenso en lo que es la proyección o visión del territorio genera un escaso empoderamiento de los ciudadanos, negandoles la posibilidad de exigir un cambio de rumbo en el caso que el gobierno vaya por mal camino.
- Falta de interés de los ciudadanos en los asuntos públicos. El desinterés de los ciudadanos en los asuntos públicos se convierte en el caldo de cultivo para que los malos gobernantes se mantengan en el poder y tomen decisiones de política pública que afectan los intereses de la comunidad.
- Presión sobre la inmediatez de las soluciones. Con el objeto de mostrar resultados inmediatos, el gobernante realiza inversiones en proyectos cuyos resultados se evidencian en el corto plazo, dejando de lado inversiones importantes cuyos resultados se verán en el mediano o largo plazo.
A lo anterior podemos sumar; una respuesta inadecuada a los principales problemas sociales, recursos escasos frente a la magnitud de los problemas, falta de integralidad en la solución de los problemas, escasa articulación entres entidades del Estado, excesivo número de procesos burocráticos, marco normativo confuso y un modelo de contratación de servidores públicos que genera una escasa motivación en el recurso humano e interrupciones en los procesos administrativos.
Teniendo en cuenta lo anterior, ¿Qué otros factores considera influyen en la gestión de los mandatarios locales? ¿Cuáles de estos factores identifica en su ciudad o departamento?
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Falta uno que es las lias, procuraduria, contraloria que se convirtieron en entes que cobran sobornos a cambio de seguir una investigacion, es mas piden parte del presupuesto a los alcaldes y gobernadores y se les garantiza la inmunidad.
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